El futuro no existe

Yo creo que el futuro no existe. Entonces creo que el futuro se construye a partir de los actos en el presente, gracias a los pensamientos intelectuales y los procesos creativos del cerebro. Lo que me permite concluir que el futuro se crea. Y esa construcción tiene mucho que ver con el pasado; pues la utilidad principal de éste, es aprender de él y lo más importante, el resultado de todo aquello que hagamos con ese aprendizaje, en el presente.

Pasado y futuro, se convierten en una ecuación interesante, pero por lo que hagamos ahora. Por ejemplo en el acto de ahorrar dinero, se está construyendo futuro… que al fin y al cabo es hipotético, pero permite diseñar un escenario más allá en el tiempo. El acto de ahorrar es ahora y tiene lugar aquí. Entonces aquí y ahora tienen poder por la decisión del lugar y momento para realizar el sagrado acto de vivir.

Quien vive en el pasado… no está conectado con el presente… o es que acaso ¿tiene miedo de vivir? Y lo mismo le sucede a quien vive en el futuro, sin darse cuenta de que la realidad se desarrolla en el presente.

Este juego de palabras nos debe invitar a centrarnos en el ahora. Y reconocer que la mayor sabiduría e iluminación se encuentran en el presente, en la decisión misma de vivir aquí y ahora.

De otro lado, Para Eckhart Tolle en su libro El poder del Ahora…”La iluminación significa levantarse por encima del pensamiento, no caer a un nivel inferior del pensamiento, el nivel de un animal o una planta. En el estado iluminado, usted todavía usa su mente pensante cuando la necesita, pero en una forma mucho más enfocada y efectiva que antes. La usa sobre todo con fines prácticos, pero está libre del diálogo interno involuntario y hay una “quietud” interior. Cuando usted usa la mente y particularmente cuando se necesita una solución creativa, usted oscila unos cuantos minutos entre el pensamiento y la quietud, entre la mente y la no-mente. La no-mente es conciencia sin pensamiento. Sólo de esta forma es posible pensar creativamente, porque sólo de esta forma el pensamiento tiene poder real. El pensamiento solo, cuando no está conectado con el reino mucho más vasto de la conciencia, se vuelve estéril rápidamente, insensato, destructivo”.

Continúa diciendo Tolle que: “La mente es esencialmente una máquina de supervivencia. Ataque y defensa contra otras mentes, recoger, almacenar y analizar información, eso es en lo que es buena, pero no es creativa en absoluto. Todos los artistas verdaderos, lo sepan o no, crean desde un lugar de no-mente, de quietud interior. La mente entonces da forma a la visión o impulso creativo. Incluso los grandes científicos han dicho que sus grandes logros creativos llegaron en un momento de quietud mental. El sorprendente resultado de una encuesta nacional entre los matemáticos más eminentes de Norteamérica, incluido Einstein, para conocer sus métodos de trabajo, fue que el pensamiento “juega sólo un papel subordinado en la breve y decisiva fase del acto creativo en sí mismo” (A. Koestler, The Ghost in the Machine. Arkana, Londres, 1989 pag. 180.

Dicho todo esto, es importante rescatar  el papel del “aquietamiento” de la mente para poder activar la creatividad en el presente y de esta forma construir el futuro.

Insisto: el futuro no existe, es una construcción y esta se realiza en el presente. Y para poder lograr este cometido, necesitamos hacer silencio en medio del parloteo mental, para alcanzar la iluminación.

Definitivamente, nuestro futuro depende de las acciones presentes, más que de los pensamientos.

Cuenta regresiva

Yo creo que, para nosotros, al momento de nacer, comienza a funcionar un cronómetro que nos marca la cuenta en forma regresiva. Al consumir años, celebramos el hecho de que hemos cumplido con la tarea de vivir, en dicho lapso. Así cuando decimos: “tengo cuarenta y tantos”, lo que estamos afirmando es que nos hemos gastado ese tiempo en el recorrido. Sin embargo, la cuenta regresiva no se detiene y sigue su inexorable paso, anunciando que nos falta otro tiempo por vivir.

Al fin y al cabo lo único que tenemos es tiempo…y en el fondo es de aquello de lo que carecemos. Y la certeza del final, nos obliga de algún modo a poner en orden la casa, para elaborar inventario de asuntos pendientes y otro de asuntos terminados.

Es aquí, cuando de manera existencial, tomamos conciencia de la falta de manual para vivir, y descubrimos que éste, es una construcción tan personal y única, que va mutando cada vez que las circunstancias y los eventos así lo indican.

Todo tiene un comienzo y un fin. Y tan importante es el inicio como el final…así como el proceso mismo del durante.

Lo verdadero humano está teñido de incertidumbres y es precisamente esto lo que hace excitante el sagrado arte de vivir. Nada tan molesto como alguien que te cuenta el final de la cinta y te prepara para cada movimiento de los protagonistas. Pues, precisamente el desconocer que va a pasar en la película, en el tiempo, es lo que le da sentido y valor a la boleta de entrada.

Este año…al estar lleno de proyectos, continúa con el reloj marcando y la invitación decidida a gastarse la vida en tareas que valgan la pena, teniendo presente la cuenta regresiva, sin adelantarse…en el tiempo.

El fin del mundo

Yo creo que el fin del mundo es una realidad innegable. Pero no me refiero al fin visualizado por cuanto apocalíptico pensador le da por proponer o vaticinar; sino más bien, al fin del mundo personal y no colectivo y que se produce al momento de terminar un ciclo, cualquiera que sea.

En otras palabras, el fin del mundo puede aparecer, cuando viendo terminada una relación de pareja… sentimos que todo se derrumba. O para quien luego de recibir la carta de despido laboral, sospecha que todo está consumado y que no existe esperanza alguna.

El fin del mundo sobreviene para todo ser humano carente de fe en aquello que está más allá en el tiempo y en el espacio. Por lo tanto yo creo que siempre hay un amanecer y que, en la inmensidad del universo siempre hay algo reservado para nosotros.

Por eso al terminar el 2011 y con la idea de ir cerrando ciclos, para comenzar otros nuevos, propongo algunos temas importantes, dignos de evaluación y que no pueden pasar desapercibidos para el 2012. Por ejemplo:

¿Cómo terminé este año a nivel de salud? ¿Tuve las precauciones y cuidados necesarios para conservarla o fortalecerla?

En materia de dinero: ¿cómo estuvo mi relación con él, es decir: mi capacidad para ganarlo, gastarlo, invertirlo, ahorrarlo?

¿Cómo aumentó mi patrimonio en este año?

¿Cuáles fueron mis principales actividades de placer, recreación y diversión en el 2011, sin afectar mi patrimonio, mi salud o mis relaciones con los demás?

¿Mi vida laboral se caracterizó por el placer de trabajar en lo que me gusta, en ayudar a mis semejantes a través de mi labor profesional y de sentirme realizado por la actividad desempeñada?

¿En este año que termina, encontré el sentido o el propósito a mi vida, pues descubrí cuál es la razón de vivir para mí?

¿El 2011 me permitió fortalecer mi auto-estima, auto-imagen, auto-concepto y auto-eficacia?

¿Cuáles fueron mis actividades y acciones para cultivar mi paz interior y mi espiritualidad?

¿Encontré placer y alegría en el ejercicio de la intimidad sexual? O ¿todavía siento culpa y ansiedad?

¿En este año que finaliza, puedo evaluar positivamente mis relaciones con la familia?

¿Puedo sentirme armonizado con las nuevas y antiguas amistades que conservo?

¿Cómo fue el desarrollo de mi cerebro creativo?

¿A nivel intelectual… cuáles fueron mis avances en materia académica y de capacitación?

Y en el terreno sentimental: ¿cómo viví el amor y el romance con mi pareja?

En resumen: ¿cómo termino el 2011?

Para muchos, en la actualidad, el 31 de Diciembre representa el fin del mundo, gracias a la aparición de “profetas” que hablan del 2012 como la fecha final. Sin embargo a pensar que los signos de los tiempos así lo muestren, yo creo que el fin del mundo es tan particular e individual como cada ser humano que termina procesos vitales, laborales, emocionales o creativos.

Yo creo que el 2012 viene con cosas muy buenas para todos.

Conversaciones conmigo mismo…sobre los demás

Yo creo que la sabiduría consiste entre otras cosas, en la capacidad para reconocer humildemente la sabiduría del otro y pienso que la sabiduría aumenta cuando tomamos conciencia de nuestra propia ignorancia, sobre todo cuando se trata del autoconocimiento.

Cuentan que en cierta ocasión se encontraba caminando el iluminado con sus discípulos y al pasar por un lago, dijo: observad como los peces saltan y de esta manera se “divierten”.

Uno de los acompañantes repuso: “¿y tú cómo sabes, que eso “divierte” a los peces si no eres un pez?”

Los demás discípulos miraron al maestro, esperando la reacción de este, pues consideraban un irrespeto la pregunta del novicio y al mismo tiempo sentían curiosidad por conocer la respuesta del gurú.

Entonces el maestro con dulzura y amabilidad dijo: ¿Y tú cómo sabes que yo no soy un pez, si tú no eres yo?

Yo creo que de eso se trata la sabiduría… en re-conocerme y sobre todo en aceptarme. Y descubrir que soy un milagro ambulante y que tengo la posibilidad de andar haciendo milagros gracias al amor.

Y que no debo preocuparme por el camino de otros, las acciones de otros, las vidas de otros, si al menos no me ocupo de la mía, que es la que en verdad debe ocuparme.

Creo que pasamos mucho tiempo criticando las acciones de los demás sin darnos cuenta que somos los demás de los demás. Y que puedo ahorrarme muchos sufrimientos, si no me comparo con otros.

El día que practique todo esto, van a terminar las conversaciones conmigo mismo, sobre los demás.

¿Cómo hago para vivir?

Yo creo que vivir es un riesgo que vale la pena correrse. También creo que no es fácil hacerlo y que requiere de mucho coraje para salir adelante a pesar de las dificultades. Entonces tampoco es fácil responder a la pregunta: ¿cómo hago para vivir?

Recuerdo el pasaje de mi vida en el cual, conversando con alguien muy angustiado por la situación que estaba atravesando en ese momento, me decía que no quería vivir. Tal vez él esperaba, que yo, le diese algún consejo iluminado, pero me limité a quedarme callado. Guardé silencio por un buen rato, con la idea de hacerlo recapacitar sobre el hecho de que él, no había terminado la frase y por supuesto estaba esperando que la cerrara o la concluyera. Entonces me mira con desconsuelo y me pregunta de nuevo: ¿no vas a decirme nada? A lo que le respondo: Estoy esperando el cierre de tu afirmación.

La expresión no “quiero vivir” está incompleta. Sería bueno cerrarla diciendo: No quiero vivir en este pais. No quiero vivir esta situaciòn económica, No quiero vivir en esta casa. No quiero vivir angustiado. No quiero vivir con la incertidumbre de mi enfermedad etc.

Se trata de ser específico y descriptivo en relación con el significado completo de la afirmación “no quiero vivir”; pues se vuelve un lugar común escuchar, por supuesto de manera descuidada, comentarios de muerte que aparecen cuando la vida nos presenta sus dolorosas complejidades.

La tendencia ahora, consiste en buscar la vida fácil, sin problemas, dolores y dificultades. Desconociendo que en la vicisitud, se encuentra la esencia del crecimiento personal. Es decir, el arte de vivir nos prepara para responder las preguntas difíciles de la existencia. Pues al fin y al cabo, cuando el examen o la prueba está muy fácil, pierde encanto y precisamente cuando está más difícil, el desafío grato consiste en superar el reto.

La respuesta a la pregunta ¿cómo hago para vivir?, se encuentra en nuestro silencio interior. Vano esfuerzo el de aquel que pretende encontrarla afuera, en los demás. Pues nadie puede vivir la vida por otro y mucho menos entrometerse en las tareas del alma ajena.

Además porque yo creo que la vida, no solo me pone la prueba, sino que me da las herramientas necesarias para iluminar el camino y ver lo que no puedo ver o no quiero ver.

Hacer lo que se ama

Yo creo que la mejor manera de ofrecerle un homenaje a Steve Jobs, es recordar su sentido discurso en la Universidad de Stanford en el 2005, cuando ya sabía que tenía un cáncer de páncreas.

Resume de manera muy especial, algunas de las ideas que hemos venido expresando, durante estos años, en el blog. Espero sea tan inspirador, como lo fue para mí.