El maestro de tao

Yo creo que es el momento de hablar de experiencias orientales.

Cuando se viaja a otros paises especialmente de Oriente, se descubren y amplían nuevos horizontes de pensamiento, al menos vistos desde otra perspectiva. Entonces, el mapa representacional del mundo se enriquece y nuestra óptica cambia.

Este texto, que a continuación presento, me llegó gracias a la colaboración de un lector del blog, quien lo tomó a su vez de internet. Esto significa que la autoría del mismo, es colectiva, y que ha sido enriquecido por cada lector al reenviarlo de nuevo, Pese a la autoría colectiva, siento y pienso que recoge muy bien, el pensamiento del TAO.

Me imagino sentado frente al maestro de tao y le hago la pregunta acerca de cómo alcanzar la sabiduría… él, responderá haciendo un énfasis especial en el poder del silencio.

El maestro habla cuando es necesario. y nos dice: “Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca”.  Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi.  De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.

No te quejes y no utilices en tu vocabulario, palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.

Si no tienes nada bueno, verdadero y útil qué decir, es mejor quedarse callado y no decir nada.

Aprende a ser como un espejo: Escucha y refleja la energía.

El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo, que la naturaleza nos ha dado, porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía, bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.

Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.

Así podemos observar que las circunstancias que vivimos, son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.

Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios.

Porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera.

Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y fluida. Continuar leyendo

Toma tiempo para descansar y meditar

Yo creo que es importante tomar tiempo para                                                        descansar y meditar

Yo creo que es fundamental, tomar tempo para uno mismo.

Te invito a que hagas este ejercicio. Busca un sitio que sea íntimo y muy tranquilo, que esté protegido de distracciones.

Respira lentamente, procura que nada aprisione tu cuerpo, suelta tu ropa y descansa.

Toma aire profundamente por la nariz y luego lo expulsas por la boca, muy lento, muy despacio.

Este ejercicio se podría llamar “un alto en el camino”. Es muy importante que seas honesto contigo mismo.

Imagina que tienes el poder de detener tu vida hoy, aquí mismo.

Revisa entonces que “cosas” has amado en la vida….”cosas”… no personas.

Qué te has dado el permiso de saborear, contemplar, oler, ver, tocar, escuchar, sentir.

Repasa un poco qué experiencias complicadas y difíciles has vivido y qué personas te han ayudado a liberarte.

Qué “programaciones” has dejado atrás.

Piensa por un momento, con qué creencias y convicciones has caminado.

Cuáles han sido tus ideales hasta el momento.

Qué es para tí, el amor, la justicia, el equilibrio, la paz.

Piensa y siente, qué riesgos has corrido y en qué peligros te has metido, porque tú los has buscado.

Piensa, qué experiencias dolorosas o que te hayan hecho sufrir, también te han ayudado a crecer como persona.

Ahora piensa y siente, de qué te culpabilizas o te hace sentir, que no has cumplido.

Siente y piensa qué metas has alcanzado y qué deseos no has logrado satisfacer.

Piensa y siente, a qué le tienes miedo.

Luego de un rato de meditación y reflexión, has un buen propósito de cambio e inicia el proceso de reconciliación contigo mismo…porque creo que siempre hay amanecer, existe la esperanza de que podemos volver a comenzar

En el camino del éxito

Yo creo que Al Wang tiene razón cuando dice que “El éxito depende más del sentido común que de la genialidad.” Y para poder entrar en el camino del éxito es necesario elaborar un proyecto de vida creativo.

Además de presentar el proyecto, será obligatorio acompañarlo de una propuesta de liderazgo situacional. Es decir, cada proponente, deberá liderar su proyecto, para lograr las metas esperadas.

En palabras de Leon Tolstoi, “Todos sueñan con cambiar a la humanidad…  pero nadie sueña con cambiarse a sí mismo”. Esto significa que no podemos esperar que los demás cambien, sino comenzar con el propio cambio. Con razón se dice por ahí, que “si yo cambio, los demás cambian”. Y la sabiduría popular pregona: que “con tu cambio haces que los demás cambien“. Entonces se hace obligatorio, que quien quiera tener éxito, trabaje de manera personal en su propio cambio, para luego invitar a otros a hacer parte del proceso.

Ser exitoso es un proceso largo y continuado donde intervienen las capacidades intelectuales, emocionales y físicas de la persona y por supuesto el aporte de la genética a partir de la herencia y todo lo que se aprende a lo largo de la vida.

Un exitoso se conoce porque orienta sus acciones, trabajos y tareas hacia el logro de metas y objetivos.

Para tener éxito, es importante auto-conocerse.  Saber quién soy, qué quiero y qué puedo lograr.

De otro lado se necesita experticia en la toma de decisiones y habilidades para resolver problemas.

Y talento para formar equipos de alto rendimiento. El secreto está en saberse rodear de personas claves. “El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija” dicen las mamás con sabia frecuencia.

En síntesis, el éxito comienza con la pregunta ¿qué quiero?; para luego trabajar intensa, amorosa y creativamente por lo que se quiere.

El broche de oro lo pone la oportunidad.

Recuerdo al profesor, aquella mañana del primer día de clase, cuando, luego de mirarnos en silencio, escribió esta fórmula en el tablero: E = P+O. Y luego, con tono solemne sentenció: El éxito, es la suma de la preparación para aprovechar la oportunidad.

Lo bueno que dejan los que se van…

Yo creo que más allá de su estilo de vida, sufrimientos, gustos, hábitos y costumbres, Michael Jackson dejó su aporte a la humanidad a través de la música. Su talento incluso como coreógrafo merecen nuestra admiración y reconocimiento.

Y siendo consecuentes con la filosofía de este blog, que busca resaltar lo bueno de las personas, porque todas son dignas de respeto, me gustaría disfrutar con ustedes un poco de la música de él.

Yo se que el respeto se gana con las actuaciones y que son éstas, las que juzgará la historia... por eso dejemos que la historia se encargue de esos juicios, mientras nosotros disfrutamos de lo bueno que dejan, los que se van.

La poderosa magia del tiempo

Yo creo que existe una magia poderosa en el tiempo.

La forma más fácil de ver el paso del tiempo, la encontramos en nuestras propias fotografías. Nada más contundente que observar las fotos, año tras año y ver como inexorablemente el tiempo pasa.

Dice la canción Tiempo, interpretada a dúo por Jose José y Marco Antonio Muñiz::  “Sabia virtud de conocer el tiempo, a tiempo amar y desatarse a tiempo, como dice el refrán dale tiempo al tiempo, que de amor y dolor alivia el tiempo”.

Yo creo que el tiempo es una riqueza que necesita una sabia administración.

Se supone que tiempo es lo que tenemos todos, algunos más que otros.

Sin embargo, conozco personas que se quejan de que no les alcanza el tiempo y otras no saben que hacer con tanto tiempo.

Desde muy niños, nos enseñaron el valor y el uso del tiempo, con frases como “el tiempo es oro” o “el tiempo que se pierde, jamás se recupera”  aunque no nos entregaron el manual de cómo se hace uso adecuado de ese tiempo.

En el uso adecuado del tiempo hay sabiduría  profunda en el arte de vivir para sacarle el máximo provecho al tiempo que nos regala la vida.

Todos venimos al mundo con el contador marcando…para algunos, el juego de la vida tiene muy poco tiempo y para otros se hace eterno.

La preguntas claves es: ¿cómo administro el mucho o poco tiempo que tengo?

Una buena recomendación consiste en programar el tiempo. Y esa programación obedece a unos principios fundamentales, como el de planificar por adelantado.

Planificar no consiste sólo en crear un buen programa, sino en ser capaz de llevarlo a cabo. Esto supone ser preciso sobre la realidad diaria de tu labor cotidiana teniendo en cuenta  el resto de responsabilidades, así como contar con las interrupciones, conflictos y retrasos habituales del día a día.

También es importante programar las actividades de ocio.

Aprender el discreto encanto de prometer menos y cumplir más.

Ser capaz de delegar lo que se pueda delegar.

Y dividir las actividades en pequeñas tareas manejables.

Me imagino mi trabajo, como un reloj de arena. Donde cada encargo, actividad o tarea,  va pasando una a una, como el grano, que poco a poco va pasando de un compartimiento al otro.

Es importante establecer parámetros para decir “no”. Porque si a todo le decimos que si, el tiempo realmente no nos va a alcazar.

Es necesario hacer una lista de tareas con sus respectivas prioridades y agrupar las tareas según las capacidades intelectuales, físicas o emocionales requeridas.

Y finalmente tener en cuenta la matriz del tiempo, para identificar lo que es urgente e importante, no urgente pero importante, urgente y no importante de lo no importante y no urgente.

En fin, el tiempo determina nuestra vida… pues cuando llega la muerte, se acabó nuestro tiempo.

¿Cuál es el mejor uso de tu tiempo, ahora?

El curioso arte de aprender cómo nunca dar consejos…

Yo creo que jamás se deben dar consejos.

En alguna ocasión escuche esta frase que me marcó para el resto de mi vida. -Hijo…”Nunca des consejos; por dos razones: los sabios no los necesitan y los necios nunca los siguen“-.

Y luego en la facultad de psicología escuché varias veces a mis maestros repetir esta sentencia: “los psicólogos no damos consejos”.

Quedó claro para mi forma de ver el mundo, la importancia de aprender el arte de jamás dar consejos…y lo digo de esta manera porque se requiere todo un entrenamiento para contener la lengua o la pluma y abstenerse de soltar alguna insinuacion de buena fe, para mejorar la calidad de vida de otros.

“Nadie experimenta en cabeza ajena”, repetía la abuela y hoy lo sé cuando luego de tantos años de experiencia profesional lo corroboro a diario.

Sin embargo en este video encuentro sabias palabras. Y más bien los invito a verlo y pensarlo y reflexionarlo y meditarlo….bueno, ¡ya estoy dando consejos de nuevo!  de todas maneras, ahí les queda…

El poder del amor creativo desde la fe

romance-1934204_960_720Yo creo en la creatividad del ser humano. Y en las maravillas que puede crear si pone su corazón de por medio. También creo en la maldad que puede producir el odio. Y creo que podemos transformar el mundo si cada uno de nosotros crea con amor y bendice cada día su familia, su labor y su entorno.

Yo creo en el poder de la oración. Y creo en el poder de la fe y por sobre todas las cosas creo en la esperanza.

Porque cuando se tiene fe, todo el poder de la mente y del espíritu, se concentran en ese objetivo.

Sin embargo hay cosas que no se consiguen, con solo rezar, orar o meditar, pues conviene contar con la decisión. el pensamiento y el deseo del otro.

Conviene concertar y llegar a acuerdos de mutuo beneficio…es decir hay que trabajar duro por lo que se quiere.

Y también creo que el miedo hace estragos y nos debilita.

“No temas”... fue la frase más bella y profunda que pudimos escuchar de nuestros padres… y ahora es posible escucharla nuevamente, de labios de mucha gente, en el mundo,  que piensa y siente como nosotros.

A este mundo sólo lo salva el amor…

Yo creo en el poder del amor creativo desde la fe..

Entonces, oremos, meditemos y reflexionemos, para que las noches de lluvia y tempestad cesen y aparezca la luz, en momentos tan convulsionados como los actuales.