¿Qué le dejas a tus hijos?

affection-1866868_960_720Yo creo que alguna vez en la vida nos hemos preguntado ¿qué les voy a dejar a mis hijos.

Algunos preocupados por los temas económicos, pasamos la vida atesorando riquezas y luego nos damos cuenta que perdimos el tiempo importante y valioso para estar con ellos, precisamente buscando algo qué dejarles… ¡qué ironía!

Por estos días, me llegó un mensaje por Internet y decidí compartirlo con ustedes por lo profundo y al mismo tiempo práctico de su contenido. Habla de Jackson Brown Jr., un hombre común y corriente, padre ocupado en la felicidad de su hijo, quien en ese momento partía lejos de casa para iniciar sus estudios universitarios. Entonces le escribió unos consejos al muchacho y éste decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio.

Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos.  El texto publicado bajo el titulo ‘Vivir Feliz’, se convirtió en un libro muy vendido por lo acertado de su contenido, pues podemos leer algo como esto:

Observa el amanecer por lo menos una vez al año.

Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.

Ten un buen equipo de música.

Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis:busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.

Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.

Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.

Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.

Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.

Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.

No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.

Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).

Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado.

Nunca prometas, si no estás dispuesto a cumplir.

Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.

Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.

Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.

Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.

Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.

No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.

Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir).

Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.

Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.

Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también ‘el gran riesgo’.

Nunca confundas riqueza con éxito.

No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.

No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.

Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.

Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.

Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.

No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.

No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.

Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.

No confundas confort con felicidad.

Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.

Escucha el doble de lo que hablas.

Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.

Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.

Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.

Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.

Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.

La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo… simplemente disfruta al máximo de todo lo que se encuentra en el camino.

Pregunto: ¿cuál es la frase importante, que te repites para darte ánimo en los momentos difíciles y que se la escuchaste a tu padre o a tu madre y ahora se la enseñas a tus hijos?

Me gustaría que escribieras esas frases en el espacio de comentarios del blog, para compartirlas y así otros, también nos motivemos a continuar el sagrado arte de vivir.

Yo creo que es mejor dejar “buena educación y formación” que dinero; pues como decía Roosevelt “educar mental y no moralmente a un niño, es educar un peligro para la sociedad”.

¿Se casaron y vivieron felices?

Yo creo que para nadie es un misterio que el amor en pareja tiene momentos de crecimiento y otros de crisis. En cada uno de ellos, nuestra preparación y madurez ayuda a encontrar soluciones adecuadas para enfrentar estos momentos.

Cómo les había contado la semana pasada voy a dictar un taller para que juntos trabajemos la pregunta: ¿es posible casarse y vivir feliz?

En este taller buscamos que los asistentes:

  • Encontremos herramientas útiles para crecer como parejas.
  • Alimentemos el erotismo de la relación.
  • Fortalezcamos la alianza estratégica con el otro.

Será el próximo Jueves 30 de Octubre de 2008 a las 6:00 P.M. a 9:00 P.M. en el Piso 11 Torre Norte Centro Comercial San Diego.

Es importante inscribirse previamente en el correo juancarlosposadamejia@gmail.com, pues el cupo es limitado.

Lo importante de esta invitación, es comenzar un intercambio de ideas para saber cómo podemos mejorar nuestra relación en pareja y así seguir creciendo.

Creo en el amor que une; creo en el amor que cree; creo en el amor que no se deja vencer fácilmente.

Celar… vigilar o perseguir …

Yo creo que los celos y la envidia son muy dañinos para la armonía de las parejas y/o las personas que se encuentran en convivencia o necesitan la convivencia como por ejemplo en el mundo laboral o familiar.

Al estudiar con detenimiento la envidia, encontramos que es el deseo de lo que tiene otra persona. En tanto que los celos son el miedo de que otra persona se adueñe de lo que tenemos.

Para darle organización a mi comentario, hablaré en primer lugar de los celos en pareja y más adelante, en otro momento, me referiré a la envidia.

De alguna manera, el celoso, desde la  paranoia obtiene algún placer de sus sospechas, ya que el conocimiento paranoico, satisface al masoquista por ejemplo, que se deleita en que lo hieran.

Sin embargo, los celos no son necesariamente inseguridad o inestabilidad emocional; pues también se podrían explicar desde el aprendizaje de las relaciones, la personalidad o los antecedentes familiares.

El celoso se siente descuidado por el otro, por ejemplo, en relación con el amor, la comunicación, el tiempo dedicado, la belleza, el sexo o el cuerpo entre otros. Es decir, los celos se producen como consecuencia de no atender las “necesidades” del celoso.

Todos queremos esa exclusiva y entonces nuestro propio dolor, nuestras sospechas y nuestros ataques de celos, se dan como consecuencia, de un individuo que cree, que no está recibiendo suficiente atención.  Curiosamente, el celoso siente y piensa que el otro es egoísta y solo se preocupa por sí mismo…no se ve en el espejo.

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A qué vinimos a la tierra…

Yo creo que vinimos a la tierra a cumplir misiones, tareas o encargos. La clave está en descubrir a qué vinimos y cómo lograr el objetivo.

Estamos inmersos en tantas tareas, a veces sin sentido, que se nos olvida lo fundamental. Y me pregunto: ¿qué es lo fundamental?

En medio de nuestro egoísmo, nos encontramos buscando respuestas…a preguntas y asuntos insolubles. Y vivimos en medio de tantas personas, sin preguntarnos, si su proceso, el de ellas, pueda ser más complicado que el de nosotros. 

¡Y así, nos creemos con derecho a juzgar!

Cuando un padre mata a su hijo…

 

 

Yo creo que llegó el momento de decir no más. Basta ya. No más niños víctimas como consecuencia de nuestro egoísmo, inconciencia, falta de tolerancia y enfermedad mental.

 

En estos días nuestro país se ha estremecido con la fatal noticia de la muerte de un niño (quien por su naturaleza es inocente), debido a la acción demencial de su propio padre. Sin embargo lo grave, es que en Colombia, no es el único caso.

 

La psiquiatría, la neurología y psicología tratan de explicar este tipo de conductas sociopáticas como resultado, en primer lugar, de problemas de bioquímica cerebral.  Problemática que está atacando a la población del mundo y nos está llevando a conductas agresivas, ansiosas, depresivas, autodestructivas y antisociales.

 

De otro lado se explican también, por el papel de los padres y de la familia en los primeros años de vida de un niño. Se cometen graves errores en la formación de los hijos, debido a la inmadurez física y mental de los padres de hoy, para educar, apoyar y acompañar a las nuevas generaciones; además porque estamos delegando esa función, a personas no aptas o no indicadas para ello.

 

La otra explicación se encuentra en el papel de la escuela en la definición del carácter y la personalidad. Algunos niños no conocen límites, ni tienen tolerancia a la frustración. La formación en valores y el sano comportamiento social, comienzan a perfilarse en la escuela en forma de convivencia. Estoy haciendo un llamado para que, todos aquellos quienes estamos cumpliendo funciones educativas en las escuelas y en los colegios, le demos un especial énfasis al proceso de respetar, valorar y cuidar la vida humana. Para que cada alumno descubra el valioso tesoro de su vida y la de los demás. Y de esta forma, desarrollar niveles adecuados de tolerancia y manejo de la frustración.

 

Además, la ciencia explica, que las conductas de los sociópatas, también son reforzadas por la influencia de la Internet y demás medios para obtener información, que los niños y los jóvenes de hoy, tienen a su alcance para copiar y aprender.

 

Y la necesidad, por supuesto, de la acción emocional correctiva de un adulto sano, que permita canalizar y orientar el pensamiento y las acciones de los infantes. No podemos desconocer que nuestros hijos no se parecen a nosotros, sino al tiempo que les toca vivir.

 

Y quinto entre otros: el factor trauma. Detrás de cada individuo con conductas anormales, hay historias de maltrato, abuso, violencia o inadecuado manejo de la disciplina.

 

Estos y otros factores más, leídos en conjunto, explican la conducta anormal.

 

En resumen podemos llegar a pensar que estamos viviendo en un país mentalmente enfermo y que necesitamos decir: ¡basta ya! para desde hoy, iniciar los correctivos.

Ser atractivo…

Yo creo que ser atractivo es algo muy distinto, en relación con lo que nos vende la publicidad.

Preguntaron en una investigación, ¿qué era lo que las personas consideraban atractivo? Las respuestas variadas y diferentes giraban en torno a percepciones de la armonía física y las cualidades de la personalidad. Incluso afirmaban que por supuesto el dinero facilitaba el atractivo, con todo lo que ello significa.

 

Entonces me di cuenta de que en materia de atractivo el problema es perceptual; todo depende del cristal a través del cual se mira.

 

En ese orden de ideas, nada ni nadie es atractivo por sí mismo, sino que depende del criterio de quien percibe.

 

Si yo respondiera la pregunta, diría: ser atractivo se parece más, al reflejo exterior del fondo de tu ser… cuando brilla con toda plenitud, la alegría de tu alma.

 

Para algunos, la simetría es la obsesión… procurando buscar en el exterior, lo que se ha perdido en el interior. Lo rico, creo yo, es la congruencia entre lo que pienso, digo y actúo; ahí es donde está el equilibrio.

 

De nada sirve un cuerpo “perfecto”, sin el complemento de una mente brillante y un corazón hermoso.

 

Yo creo que el atractivo está en una conversación animada y llena de recursos. En la posibilidad de controvertir, respetando la palabra del otro y sobre todo, permitiendo el libre fluir de su ser… desde el respeto.

 

Percibo que el atractivo está, en la sonrisa franca de quien habla de frente.

 

Creo que el atractivo está en la manera optimista como se ve el mundo, a pesar de las cotidianas dificultades del día a día.

 

Y creo que el atractivo está en la posibilidad de ser uno mismo.

 

La belleza pasa, cambia, se transforma… el ser todos los días se puede reinventar.

 

El atractivo tiene que ver con el magnetismo…y algunas personas podemos desarrollarlo, cambiando de actitud.