Divertimentos vocales, para reirse de sí mismo

Yo creo que la vida no puede tomarse demasiado en serio y creo que los cementerios están llenos de este tipo de pesonajes que, por fuerza mayor, ya no pueden reirse.

Pienso que la vida es el lugar de la risa y que es parte de la inteligencia emocional tener la capacidad de reirse de sí mismo.

Y además tengo la sospecha de que si me río mas, prolongo el delicioso arte de vivir, que para otros es la tortura mayor, porque ni siquiera se dan el permiso de reir.

Desde hace mucho tiempo confirmé, que la risa es el remedio infalible, pues se lo aprendí a mi mamá quien coleccionaba la revista Selecciones… así como también he venido descubriendo investigaciones serias, que estudian los poderes terapéuticos de la risa, en trastornos como la depresión, la ansiedad y el estrés.

Se que los niños nos enseñan el poder de la risa, porque todavía tienen viva la capacidad del asombro.

Y hoy quiero dejar salir mi niño interior con este video que disfruto cada vez que lo veo y lo oigo.

Hay de mí si no me río, pues he perdido mucho tiempo en “cosas serias”.

Ganar o perder

Yo creo que se pierde mientras se gana y se gana mientras se pierde.

Es curioso confirmar el poder de esta expresión en varios momentos de la vida, aunque en boca del odontólogo Francisco Maturana y además exdirector técnico de futbol del combinado nacional colombiano, resultara poco creible.

Sin embargo, yo creo que el profesor Francisco Maturana a pesar de lo desacreditada de la frase, tiene razón: “perder es ganar un poco”.

¿Qué es lo que se gana y qué es lo que se pierde?.  Todo depende de la intencionalidad de quien se cree ganador o perdedor, pues, frente al mismo hecho, unos ganan y otros pierden.

En la misma línea, va aquella frase que dice: “no siempre se gana” y por lo tanto, pienso yo, no siempre se pierde.

Perder o ganar es tan relativo y circunstancial como cada definición particular de lo que es ganar o perder y por supuesto de la expectativa de lo que se gana o se pierde.

En fin, todo esto también esta conectado con la filosofía de vida que se lleve.

Por ejemplo, en el caso de un choque automovilistico, sin consecuencias mayores para la salud o la vida, este hecho se puede evaluar como una pérdida desde el punto de vista de las latas destruidas y/o como una ganancia, pues se quedó vivo e ileso, luego del incidente.

Así una ofensa, un daño o un perjuicio causado por alguien, podría ser visto como una bendición que me obliga a reaccionar o me invita a hacer un cambio para replantearme cosas.

Creo que aprender a perder o ganar tiene mucho que ver con el orgullo. Es decir, si aprendo a leer los eventos que me acontecen, desde la humildad, puedo comenzar un camino de reconocimiento de todo lo que me dice el universo y comprender que no necesariamente tiene que ser entendido como algo bueno o malo.

Definitivamente, ni se gana, ni se pierde…sin embargo en ambos casos, yo creo que… se aprende.

Valiosos imperdibles…

Yo creo que hay valores que no pueden perderse. Y dentro de esos valiosos imperdibles, se encuentra el valor del compromiso, que comprende a muchos otros valores.

Si se trata de la fidelidad, ahí tenemos el mejor ejemplo para el compromiso. En otras palabras, se trata de ser fiel al compromiso. Aunque en algunos círculos se entiende la fidelidad desde el punto de vista sexual, en el fondo lo que significa básicamente, es respetar el compromiso.  Si con la pareja se llegó a un acuerdo tácito o explícito en relación con la exclusividad, estaríamos faltando a ese compromiso en particular. Y no estamos hablando solo de los cuerpos o de lo que se hace con ellos, sino del respeto por la intimidad, la comunicación y la vida en particular que se va construyendo con el otro. Pues el compromiso no puede perderse en la enfermedad, la pobreza, o la tristeza como se promete en el rito matrimonial, pues el otro tiene la esperanza y el compromiso de acompañar en todo momento.

Por eso ser fiel a la palabra, implica honrar los compromisos. Si se quedó con alguien en cumplir una cita a determinada hora, lo correcto es ser puntual y cumplirle. Porque esa persona creyó en tu palabra y en tu actuación.

Así la fidelidad y el compromiso se complementan de manera especial cuando se trata de prometer un acto futuro.

Quien se compromete, adquiere un compromiso y no solo para con otro, sino para consigo mismo. Pues se trata de controlar la conducta para no fallar.

Cuando el otro es un niño, con más razón hay que cumplirle para que no pierda la fe en la palabra de sus mayores y pueda, cuando sea grande, llevar el mismo ejemplo y testimonio de vida, pues cumple su palabra.

Esto quiere decir que el respeto, la fidelidad y la responsabilidad hacen parte del valor de los valores, en mi concepto, el compromiso.

Para educar un niño en los valores, el ejemplo de sus mayores es fundamental… ¿qué estamos haciendo para auto-monitorear nuestra conducta?

Cuando el cuerpo habla

body-2703405_960_720Yo creo que cuando el cuerpo habla, parecemos sordos a sus demandas. Y creo que desentendemos sus señales, porque no hemos sido educados para descifrarlas.

Podemos reconocer que ciertos dolores y alteraciones en el cuerpo, pueden ser una manifestación de algún tipo de trastorno psicosomático y no deberse exclusivamente a problemas físicos de la persona o del paciente.

En estos casos es conveniente hacerse la pregunta:

¿Qué me quiere decir el cuerpo con esto que me está sucediendo?  Pues luego de varios exámenes clínicos y de laboratorio, el resultado es negativo. Y los galenos luego de analizar los mismos, le expresan al paciente que “realmente no tiene nada”.  Así los médicos comprenden que el cuerpo es el receptor y monitor de variados conflictos de la esfera emocional de la persona y por lo tanto el tratamiento pertenece más al manejo de la psiquiatría y/o de la psicología.

En el texto La Enfermedad Como Camino, sus autores Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke, presentan un detallado y curioso abanico de posibilidades para entender la forma cómo el cuerpo, la mente y el espíritu se expresan por medio de la enfermedad.

El cuerpo está diseñado para funcionar normalmente en un estado de equilibrio que llamamos salud. También sabemos que con el paso del tiempo y del uso, el cuerpo se va deteriorando por el proceso normal de envejecimiento. Sin embargo también sabemos que por nuestro estilo de vida, la forma como nos alimentamos y el estrés del día a día, la capacidad defensiva del organismo, se va disminuyendo.

Así mismo existen técnicas, hábitos y estilos de vida que desaceleran el proceso de envejecimiento y deterioro del cuerpo y prolongan los estados de salud y bienestar de la persona.

Investigaciones bien controladas y certificadas muestran como aquellas personas que acostumbran a meditar u orar y lo combinan con dietas sanas y balanceadas y practican ejercicio moderado y supervisado y tienen una filosofía de la vida más espiritual que material, reportan menos enfermedades de tipo psicosomático, infeccioso y viral que aquellos que viven pensando en producir dinero, competir por prestigio o sufrir por la necesidad de atesorar bienes materiales.

En estos tiempos de vida acelerada y competitiva, el cuerpo habla y protesta, entonces se enferma, con el solo propósito de hacer un alto en el camino, para guardar cama por un rato y de esta forma tener tiempo para sí mismo.

El universo repite las lecciones, hasta que se aprenden

maestro2Yo creo que hemos olvidado el papel de nuestros padres en los primeros años de nuestra vida. Y creo además que el universo repite las lecciones hasta que se aprenden.

Con frecuencia escuchamos el comentario preocupado de nuestros allegados, cuando se quejan de cómo sus existencias, no salen del mismo círculo de circunstancias negativas. A lo mejor, es que no saben que la vida nos presenta lecciones en forma permanente, para que aprendamos de ellas. Y que cuando no se “hace la tarea” de la manera adecuada, entonces el universo vuelve y presenta el mismo exámen, esperando que lo pasemos con honores.

Algunos rebeldes sin causa, hacen caso omiso de la nueva oportunidad y entonces más adelante, aparece la misma circunstancia problematica, sin descubrir, que el secreto está en preguntarse… “¿qué me quiere decir el universo con esto que me está pasando de nuevo y en forma repetida?”.

En el comentario de hoy, quiero referirme a la importancia de agradecerle a nuestros padres lo que hicieron en los primero años de nuestra vida. Se nos olvida que tuvieron paciencia con nosotros y ahora, cuando envejecen, necesitan de nuestro amor y comprensión.  Se nos olvida que los papeles cambian y que nos corresponde, en la madurez de nuestros padres,  cuidar y valorar a quienes nos cuidaron y valoraron. Porque si no, el universo se encarga de ofrecernos las manera de aprender la lección.

El maestro de tao

Yo creo que es el momento de hablar de experiencias orientales.

Cuando se viaja a otros paises especialmente de Oriente, se descubren y amplían nuevos horizontes de pensamiento, al menos vistos desde otra perspectiva. Entonces, el mapa representacional del mundo se enriquece y nuestra óptica cambia.

Este texto, que a continuación presento, me llegó gracias a la colaboración de un lector del blog, quien lo tomó a su vez de internet. Esto significa que la autoría del mismo, es colectiva, y que ha sido enriquecido por cada lector al reenviarlo de nuevo, Pese a la autoría colectiva, siento y pienso que recoge muy bien, el pensamiento del TAO.

Me imagino sentado frente al maestro de tao y le hago la pregunta acerca de cómo alcanzar la sabiduría… él, responderá haciendo un énfasis especial en el poder del silencio.

El maestro habla cuando es necesario. y nos dice: “Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca”.  Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi.  De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.

No te quejes y no utilices en tu vocabulario, palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.

Si no tienes nada bueno, verdadero y útil qué decir, es mejor quedarse callado y no decir nada.

Aprende a ser como un espejo: Escucha y refleja la energía.

El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo, que la naturaleza nos ha dado, porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía, bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.

Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.

Así podemos observar que las circunstancias que vivimos, son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.

Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios.

Porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera.

Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y fluida. Continuar leyendo

Toma tiempo para descansar y meditar

Yo creo que es importante tomar tiempo para                                                        descansar y meditar

Yo creo que es fundamental, tomar tempo para uno mismo.

Te invito a que hagas este ejercicio. Busca un sitio que sea íntimo y muy tranquilo, que esté protegido de distracciones.

Respira lentamente, procura que nada aprisione tu cuerpo, suelta tu ropa y descansa.

Toma aire profundamente por la nariz y luego lo expulsas por la boca, muy lento, muy despacio.

Este ejercicio se podría llamar “un alto en el camino”. Es muy importante que seas honesto contigo mismo.

Imagina que tienes el poder de detener tu vida hoy, aquí mismo.

Revisa entonces que “cosas” has amado en la vida….”cosas”… no personas.

Qué te has dado el permiso de saborear, contemplar, oler, ver, tocar, escuchar, sentir.

Repasa un poco qué experiencias complicadas y difíciles has vivido y qué personas te han ayudado a liberarte.

Qué “programaciones” has dejado atrás.

Piensa por un momento, con qué creencias y convicciones has caminado.

Cuáles han sido tus ideales hasta el momento.

Qué es para tí, el amor, la justicia, el equilibrio, la paz.

Piensa y siente, qué riesgos has corrido y en qué peligros te has metido, porque tú los has buscado.

Piensa, qué experiencias dolorosas o que te hayan hecho sufrir, también te han ayudado a crecer como persona.

Ahora piensa y siente, de qué te culpabilizas o te hace sentir, que no has cumplido.

Siente y piensa qué metas has alcanzado y qué deseos no has logrado satisfacer.

Piensa y siente, a qué le tienes miedo.

Luego de un rato de meditación y reflexión, has un buen propósito de cambio e inicia el proceso de reconciliación contigo mismo…porque creo que siempre hay amanecer, existe la esperanza de que podemos volver a comenzar