¿Soy mi peor enemigo?

statue-2511018_960_720Yo creo que uno de los mayores obstáculos que encontramos en nuestro camino, somos nosotros mismos. Y esto lo digo por la manera como boicoteamos nuestros planes y proyectos a partir del fantasma del miedo al fracaso y a la necesidad de agradar a los demás desde nuestra acción, decisión o comportamiento.
Compramos afecto, amor y aprobación a muy alto precio, como si nuestra vida gravitara en torno al agrado que pudiéramos causar en los demás.
Creo que el problema está en la manera como hemos sido educados para no escuchar nuestro criterio, debido a nuestra programación para vivir en función del qué dirán.
Sospecho que el asunto comienza con la enajenación del yo. Nuestro ego es una copia imperfecta del yo de nuestros padres o tutores, debido a que respondemos como ellos, actuamos según la voluntad de ellos y así nos sentimos culpables si nos alejamos de su deseo o su manera particular de actuar y ver el mundo.
Eso quiere decir que en los primeros años de vida no somos nosotros mismos, sino una burda copia de lo que quieren y desean las autoridades de turno.
Luego pasamos al colegio donde durante 11 años como mínimo, recibimos la influencia de la cosmovisión del proyecto educativo. Aquí nada tan peligroso como un profesor infeliz al frente de un salón de clase, transmitiendo su manera triste de ver el mundo. Y un grupo de alumnos pasivos, que no pueden protestar, por el temor de ser expulsados y calificados como inadecuados para dicha institución.
Entonces si miramos nuestra estructura mental, se parece más a nuestros padres y al colectivo de profesores.
Me pregunto ¿qué es lo propio que hay en mí? Si mi manera de pensar es un collage de lo que he recogido durante mis primeros años de vida… más la televisión, la web, y la cultura que se filtra a través de las redes sociales.
Descubro así que mis temores no son del todo míos, sino programaciones angustiadas de quienes me educaron…quizás pensando en mi futuro, para que no me equivocara, como ellos.
¿Qué tanto me parezco a mi madre a mi padre o a mis maestros? O mejor ¿Qué tanto me parezco a mí mismo?
Intuyo que soy mi peor enemigo, si no distingo la diferencia y no hago nada al respecto, para construir una identidad propia, sin miedo al qué dirán.

1 comment

  1. Daniela Salazar   •  

    !Profe! Esta entrada me pareció demasiado chévere, me sentí identificada al 100 por ciento, la verdad. Realmente es una descripción muy acertada de una problemática que vivimos muchos. La pregunta que me hago es: ¿En qué se falla desde la crianza en el hogar y desde las enseñanzas del colegio? porqué es muy difícil que un padre por ejemplo, cambie de parecer en cuanto a su modo de criar y lo que para nosotros es una falla para ellos es algo completamente normal. Hasta podría decirse que en la misma Universidad y en el trabajo estamos condicionados por el “que dirán”, y definitivamente creo que éste es el obstáculo más grande cuando se habla de alcanzar metas, nosotros nos ponemos limitantes que no nos permiten avanzar. ¡Saludos!
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    Siempre vamos a encontrar fallas en la crianza y en la educación. Pues cada quien cree estar actuando desde su razón. Sin embargo lo importante no es quedarnos en el pasado, sino mas bien, aquí y ahora, corregir lo que tengamos que corregir, al tomar conciencia de lo que hacemos y de cómo lo hacemos. Un saludo especial. Juan

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