Lo que me enseña la naturaleza humana.

pexels-photo-3171811Yo creo que la naturaleza humana tiene aún muchas cosas por enseñarme.

A propósito de estas fechas, donde los amigos y familiares se reúnen para celebrar el fin de año, no deja de sorprenderme la manera como lo inconsciente aflora de manera sutil y taimada, cuando se muestra con todo su esplendor, aunque no para todos los asistentes a estos eventos sociales.

Lo que intento decir es que el licor se vuelve el mecanismo elegido para dejar escapar aquello que se reprime.

Salen a la superficie, los amores, desamores, frustraciones y pasiones escondidas, así como la agresividad guardada durante meses que, al descuido de los “libadores”, se muestra con toda su magnitud.

El paisaje es variopinto, pues al otro lado del salón se siente el regocijo de aquellos que se reencuentran para celebrar la vida y los triunfos del año que termina.

Mientras que, en la otra esquina, observo los más tristes por un año que termina, sin colmar sus expectativas, sumado a la incertidumbre del año que comienza.

Los abrazos se convierten en bálsamo para los viejos que aun disfrutan de la memoria suficiente para recordar de quienes provienen las expresiones de afecto, aunque sus oídos, ayudados por aparatos agudos, se convierten en tortura y estorbo cuando la música festiva supera el volumen y se hace imposible conversar.

pexels-photo-5778892Los niños disfrutan de los regalos y las viandas, mientras los adultos conversan de temas difíciles por aquellos puntos de vista encontrados, que por supuesto terminan en debates inútiles.

Y en la cocina un grupo diverso de expertos culinarios aportan sus conocimientos para elaborar la mejor natilla, los buñuelos más redondos y el chicharrón crocante que se ganará los elogios de la concurrencia.

Mientras esto “sucede afuera”, dentro de mí hay paz y serenidad. Le doy gracias a la vida por todos los dones recibidos y observo con esperanza el horizonte de lo que está por venir.

Todo sucede como debe suceder pues la vida está llena de sorpresas, algunas gratas y otras no tanto, pues al fin y al cabo la vida es eso una sucesión maravillosa de eventos sorprendentes precisamente por mi incapacidad para predecirlos.

La familia lo primero jcpmSe que termino con balance positivo porque todo lo que me sucedió en este año, sirvió para mi aprendizaje y crecimiento personal, porque el dolor también tiene su ventaja y los triunfos si no los se interpretar, se convierten en somnífero que impide estar plenamente consciente.

Yo creo que la naturaleza humana tiene mucho potencial para construir y destruir y que el sagrado arte de vivir consiste precisamente en saber cuándo comenzar y cuándo terminar los ciclos.

Feliz navidad diferente.

pexels-photo-6033614Yo creo que esta navidad marcó un hito en mi historia.

En medio de las restricciones por el toque de queda, ya hacia las cuatro de la tarde, este veinticuatro de diciembre, habíamos rezado la novena de aguinaldos, cenado, y finalmente entregado los pocos regalos que se dispusieron debajo del árbol.

El único niño presente en la reunión de individuos mayores con tapabocas seguía jugando alrededor de la sala, cuyas sillas estaban dispuestas a unas distancias impresionantes, aunque en un orden irregular. Algunos buscaron lugares lejanos para evitar el contagio. Hasta el almuerzo navideño se sirvió con todos los protocolos de bioseguridad y cada uno tomó sus alimentos en silencio, porque era bueno no hablar durante la comida.

Luego, los adultos pudieron conversar de los mismos temas de siempre, mientras el niño miraba anhelante los regalos sin marcar, esperando encontrar el suyo.

Uno de los miembros de aquel grupo familiar tan especial, miraba el reloj, marcando el orden del día. -Ya es hora de rezar la novena dijo- y luego de entregar los regalos, debemos marcharnos para que no nos coja el toque de queda en el camino.

Aquel último día de novena fue diferente; se rezó con solemnidad, pero sin alegría. Los cantos se entonaron sin instrumentos de percusión caseros y sin el alborozo de otros años. Las distancias no solo eran físicas, sino emocionales.

Se sintió la nostalgia por los ausentes y las ayudas electrónicas fueron importantes para invitarlos de manera virtual a la reunión. Saludos emocionados y deseos de una feliz navidad, flotaban en el ambiente esperando arrebatarle alegría a la tristeza.

A la hora señalada, los participantes fueron tomando sus aperos y desfilaron hacia la puerta para dirigirse a sus respectivas casas. No hubo abrazos, no se repartieron besos, y los codos fueron los únicos testigos de un pequeño y rápido contacto corporal con los demás.

Yo creo que esta navidad tan diferente, a pesar de todos los esfuerzos que se hicieron para continuar la vida en “normalidad”, marcó un hito en mi historia, porque me di cuenta de lo importante del abrazo, la cercanía, el compartir los alimentos y de la alegría de la música y del ambiente festivo, como el verdadero significado de este día tan especial, al reunirme con mis seres queridos a celebrar el nacimiento espiritual del amor, la paz, la armonía y el perdón, entre nosotros; porque a pesar del tapabocas y del distanciamiento, confirmé que la fiesta está dentro de cada uno y esa energía se debe y se puede expresar, para llenar el ambiente de motivación y ganas de vivir, es decir… renacer.

Los abrazos que cambian el mundo

Yo creo en el poder sanador de los abrazos.

Nada tan reconfortante y cálido como sentir el abrazo espontáneo de un niño.

O el abrazo fuerte de la madre cuando está esperando eternidades, la llegada de su hijo perdido.

Creo en el abrazo de la reconciliación entre dos hermanos que se han peleado y además creo en el abrazo protector cuando una catástrofe o emergencia nos ha llegado de sorpresa.

Creo en el abrazo amoroso del padre cuando recibe a su hijo asustado por una pesadilla.

Y creo en el abrazo de felicitación cuando nuestro equipo ha ganado el campeonato.

Creo en el abrazo acompañante cuando un ser querido ha muerto.

Y creo en el abrazo estremecedor de los niños especiales cuando triunfan en sus olimpiadas.

Creo en la ternura del abrazo entre los viejos.

Creo en la verdad del abrazo de la pareja después del erotismo y la pasión.

Y creo que si todos nos abrazáramos, este mundo sería distinto.

Definitivamente creo en la abrazoterapia.

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