Cuando la convivencia mata el amor.

lovers-2249913_960_720Yo creo que la mala convivencia mata el amor. Y este, no puede resistir mucho, porque tiene la fragilidad de la emoción romántica y la vulnerabilidad propia de la confianza depositada en el otro; a quien le damos permiso de entrar en nuestra vida, para que haga con ella, lo que le venga en gana.
En nombre del amor se han cometido muchos atropellos, y por falta de dignidad, hemos permitido que ese ser amado, a quien al principio vemos como perfecto, ahora, nos haga daño, gracias a la culpa, pues nos sentimos responsables y nos creemos los causantes de sus comportamientos maltratadores, todo esto… por el miedo de quedarnos solos.
Entonces permitimos que conductas como los celos enfermizos, (porque hay celos normales y obligatorios, para defender la estabilidad y permanencia de una pareja), sean la manifestación cotidiana dentro de la convivencia…y así este círculo vicioso va minando nuestra relación de pareja.
Si no son los celos, entonces los comentarios llenos de ironía y mordacidad van creando un clima tenso de resentimiento. Dichos comentarios, atacan la dignidad, la seguridad y la autoestima de las personas, afectando su estabilidad emocional, su alegría y por supuesto su estado de ánimo. En este orden de ideas, el amor va mutando a odio, cambiando el paraíso en infierno.
Pienso que cuando decidimos convivir con otro, debemos asumir una postura generosa, sin egoísmos y principalmente misericordiosa. Es decir, por ejemplo, cambiando el “querer agredir” desde el miedo, por el “querer amar” sin temor. Así, antes de hacer un comentario sobre la conducta del otro, detenernos y al ponernos en el lugar de él, y pensar como me gustaría que me lo dijeran, sin rencor, sin odio, sin enojo, y sin pretender descargar frustraciones.
Siento que viviría más armoniosamente, si no percibiera al otro como a mi enemigo, sino como a mi cómplice amoroso para construir amigabilidad.
Yo creo que la convivencia mata el amor cuando pretendo ganar desde el miedo que me produce el abandono, entonces me lleno de temores y me equivoco de estrategia al agredir, en vez de enamorar.

Mente poderosa

Yo creo que la mente es poderosa. Creo que la sugestión obra y que no sabemos manejar nuestros pensamientos.

Planteado así, es urgente entonces iniciar un curso acelerado de control del pensamiento. Nada tan peligroso como dejar suelta a la imaginación…esa “loca” que se sale con las suyas cuando no le indicamos un norte.

Cuando la imaginación va al garete, es posible toparse con sorpresas incómodas. Pues al perder el control sobre el pensamiento, este va jugando con las múltiples combinaciones que su creatividad le permite y entonces, monta escenarios tan fantásticos, que podemos caer en su trampa y terminar creyendo que aquello, en lo que hemos pensado, se pueda convertir en realidad.

Con la mente podemos crear salud o enfermedad. Nada tan complejo como el pensamiento del hipocondríaco a quien le basta un mínimo estímulo para disparar un trastorno que pueda despistar al más despierto de los médicos y de esta forma comprobar que se va a morir, a pesar de la incredulidad de los galenos.

O qué decir del celotípico, que ve enemigos para la exclusividad de su amor, pues considera que la infidelidad está a la vuelta de la esquina y cualquier momento es propicio para vivir escenas de pasión, hasta con los sujetos menos provocativos. El otro, siempre será sospechoso, debido a la certeza que le invade, por supuesto desde su fantasía, del hecho de que su pareja va a ser infiel.

El pensamiento puede con todo, si va de la mano de la sugestión. Cuántas personas se han enfermado gravemente, a consecuencia de una palabras, comentarios u órdenes sugestivas provenientes de una autoridad espiritual o en el peor de los casos de “brujos lingüísticos” que tienen en el poder de la palabra, la capacidad para enfermar al paciente, para hacerlo depender de por vida y de esta forma tenerlo bajo control, para obtener beneficios incluso de tipo económico.

Así mismo, creo en el poder de la mente para construir cosas buenas. Atraer salud, prosperidad y felicidad. Y generar cambios significativos en nuestras vidas, afectivas, laborales, profesionales y económicas.

Creo que la mente es poderosa cuando se tiene fe.

Creo que la mente se fortalece cuando nuestros pensamientos se concentran en un proceso, proyecto, idea, o concepto. Como creo que es posible crear salud, cuando el pensamiento está enfocado en ese propósito. O si no véanse los casos de personas que frente a todo pronóstico, superan enfermedades complejas.

Creo que el pensamiento tenaz logra grandes empresas y es capaz de superar las dificultades al abrir, en forma creativa, el campo de todas las posibilidades.

Definitivamente creo que en los colegios y universidades debería existir un curso para aprender a controlar el pensamiento, para enseñar a focalizar la mente a través de pensamientos productivos.

De todas maneras, quienes practican técnicas de meditación ya tienen ventaja.