Si tuviera tres semanas de vida…

baby-1399332_960_720Yo creo que, si tuviera tres semanas de vida, las viviría de manera muy diferente, al estilo de vida que he llevado hasta el momento.

Esta semana, en mi ciudad, en una calle que conocemos como la Loma de los González, ocurrió un accidente fatal. El video que circuló en redes sociales ofrecía una escena impresionante, pues mostraba como un camión, en loca carrera, a consecuencia de fallas mecánicas, arrasaba con todo lo que encontraba a su paso. Continuar leyendo

Meditando…ando.

lake-3602579_960_720Yo creo que un buen camino para el encuentro conmigo mismo, ha sido la práctica de la meditación.

Cuentan las historias que un estudiante de Tendai, llegó a la morada de Zen del maestro Gasán. Tendai es una escuela filosófica del budismo Mahayana establecida en Japón en el año 806 por un monje llamado Saicho, también conocido como Dengyō Daishi.

El alumno después de algunos años de estar al lado de su maestro, a punto de salir de la morada de Gasán, fue advertido por su tutor que le dijo: “Estudiar la verdad especulativamente es útil, como medio para recoger material para predicar. Pero recuerda que a menos que medites constantemente, tu luz de la verdad puede apagarse”.

Hace poco me preguntaba realmente… ¿qué era el Zen? – y vino a mi memoria una frase que le escuchaba a los maestros: El Zen es sentarse. Y luego recordé un proverbio Zen que reza: “camine o siéntese, pero no se tambalee”.

La meditación ha sido el método más útil para lograr penetrar en lo profundo de mi mismo; pues en los momentos más difíciles, me ha ayudado a mejorar estados de tensión emocional, y en algunos casos calibrar dolencias físicas, así como mejorar mi estado psicológico, de una manera sorprendente.

Luego de identificar realmente cuál es el problema, la meditación es una guía precisa que ilumina el camino para lograr el equilibrio de la mente.

Creo que el meollo de la angustia está en el estilo de vida, que privilegia el placer por el placer.

Los conflictos más profundos, están ocultos debajo de eventos sin importancia real y cuando creo estar tranquilo por la anestesia que me brinda el entorno con sus seducciones, ofreciendo placer superficial, en el fondo se mueven aguas turbulentas, que deben ser atendidas.

El trabajo rutinario, la búsqueda de la apariencia, las relaciones poco significativas y la filosofía de la rapidez y facilidad para lograr los objetivos, va cobrando una factura costosa que consiste en la insatisfacción acompañada del vacío, que caracteriza el sin sentido y que termina alterando el equilibrio emocional sin identificar a ciencia cierta, donde está el origen del desasosiego. Todo esto hace que se pierda el horizonte… y entonces extraviamos el rumbo.

Yo creo que cuando me instalo en un plano inferior, tiendo a culpar a las influencias externas de mi desgracia y tildo de agresivos e insolidarios a los demás. La iluminación comienza cuando encuentro que la explicación del comportamiento de los otros, la logro desde la comprensión de mi propio comportamiento.

He confirmado, por ejemplo, que cuando adopto posturas sumisas o pasivas provoco y atraigo la agresividad del entorno. Y también he experimentado que cuando actúo desde el amor y la paz interior, logro que el ambiente vibre en la misma dimensión.

Hacer cambios de comportamiento y de actitud, no se logran desde el esfuerzo de la voluntad, sino desde la buena voluntad y gracias a la meditación desde donde es posible alcanzar dicho objetivo.

Cuando estoy ansioso, obsesivo o incapaz de desconectarme después de haber terminado de trabajar, la meditación es la gran aliada.

Así como cuando resulta difícil relajarme y disfrutar en el aquí y ahora, o desconectarme del pasado y de las proyecciones en el futuro…la meditación vuelve a ser maravillosa para el “centramiento” de la conciencia.

Como meditando, ando…en la próxima semana, voy a contar cómo se hace, qué es y qué no es la meditación.

Lo terapéutico de las noches oscuras.

tree-736885_960_720Yo creo que, al caminar por la vida, es posible pasar por noches oscuras.

En cada paso que doy, percibo que el camino está iluminado por fuentes de luz que tienen un toque de paranormales, por el mensaje espiritual que portan y porque debo leerlos desde la fe y la esperanza, entonces me asombro por el milagro que está más allá de la mirada normal. Continuar leyendo

Propuesta de acción para la vida, en este año que comienza.

stone-1995051_960_720Yo creo que cuando un período termina, siempre es bueno hacer el cierre, desde una evaluación juiciosa, desde la objetividad, para elaborar una propuesta de acción, para la vida.

Cerrar asuntos pendientes es fundamental para poder continuar mi marcha. De no ser así, quedaría reciclando el pasado, dándole vueltas a aquello que requiere una decisión, que tal vez, por dolorosa, no he tomado y hace ver todo muy oscuro y sin salida, entonces al final del túnel se ve la luz, porque siempre hay una mano que se tiende o una puerta que se abre, sin embargo, me resisto a verla.

Entonces para este ciclo que comienza, me propongo responder varias preguntas, que, dependiendo de mi voluntad, van a ser los faros que iluminen mi camino, en este nuevo año que comienza.

Al menos por hoy, el sólo hecho de plantearme las preguntas, ya me ayuda a darme cuenta, para hacerme cargo, de lo que tengo como tareas por hacer. Y que, además, sé que muchos de los frenos que me he impuesto, están orquestados por el miedo.

En consecuencia, con lo dicho en el párrafo anterior, la primera pregunta para trabajar es:

¿Si no tuviera miedo…que haría?

Y de lo que responda aquí, tendré las luces para todas las demás.

Sí supiera que no puedo fallar… entonces ¿qué metas me propondría para este nuevo año?

Al finalizar este período de trecientos sesenta y cinco días… ¿Qué debo haber logrado?

¿Cómo describiría mis objetivos terminales?

Durante este año, ¿cómo voy a hacer uso de mis dones y valores? Y ¿qué haré con mis anti-valores?

¿Qué huellas quiero dejar y qué aportes quiero hacer, para que, al momento de partir, tenga sentido mi paso por el mundo?… claro está, si llegara a suceder en este año, ya que morir pertenece al campo de todas las posibilidades.

¿Qué es aquello a lo que estoy aferrado y que realmente para la vida que me propongo no lo necesito cargar más, y puedo desprenderme?

Tengo claro que, durante este año, voy a centrar mi atención y mi tiempo en las personas que más me inspiren: amor, paz, serenidad, sabiduría y tranquilidad, para reflejar todo esto también.

Finalmente, en este año que comienza, mis propósitos, en orden de importancia ya son:

Darme cuenta para hacerme cargo desde la conciencia que me permite ver sin temor.

Iniciar cada día con el objetivo entre ceja y ceja debido a la visión clara que me obsequia la fe en mí mismo.

Ser agradecido y agradecer, porque puedo hacerlo desde el amor incondicional.

Pronunciar, en la medida de lo posible, palabras sabias, para que sirvan más que nada a mi propia alma.

Obsequiarme con frecuencia, el infinito placer de abrazar a los seres que amo, mientras me dedico tiempo con ellos.

Y, a pesar de las circunstancias… practicar la amabilidad.

Yo creo que desde esta propuesta de acción para mi proyecto de vida, este año que comienza, pinta bien, porque así lo he decidido.

La verdadera maestría

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Yo creo que la maestría está en lo que se hace y no en lo que se dice. Por eso un maestro habla poco y hace mucho.

Relatan las historias que Soyen Shaku, fue el primer maestro budista en enseñar en los Estados Unidos de América. Nació el 10 de enero de 1860 en Fukui, Japón y falleció el 29 de octubre de 1919 en Kamakura, Japón. Continuar leyendo

“Después lo hago” no existe

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Yo creo que soy un gran mentiroso cuando me digo: “luego lo hago”. Yo creo que “después”, no existe.

El tiempo pasa inexorablemente y pierdo el tiempo, mi valioso y escaso tiempo, cuando dejo para más tarde lo que puedo y debo hacer ahora mismo. Desde lavar los platos, terminar el informe, organizar el papeleo contable, o la llamada telefónica para solucionar un problema menor, hasta postergar esa conversación importante: todo esto es procrastinar si lo dejo para mañana pudiéndolo hacer ahora, pues, si no es ahora, ¿cuándo?

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