La belleza y el atractivo sexual de la mujer a lo largo de la historia del cine

Yo creo que la belleza y el atractivo sexual de la mujer no sólo están en su espíritu, que se refleja en su propio cuerpo, sino en la mente de cada perceptor.

Por muchos siglos y dependiendo de la época, la belleza va cambiando según las condiciones de la cultura y las necesidades psicológicas y eróticas del momento.  Sin embargo, la preocupación por la belleza al convertirse en un negocio, hace que perdamos las dimensiones de la dignidad y el respeto por el mismo cuerpo de la mujer, al “cosificarlo”.   Ahora es una cosa que se vende, comercia, negocia. 

Es el momento de hacer un alto en el camino para volver a la normalidad de los cuerpos normales; con desfiles de moda normales, propagandas y avisos publicitarios normales, para gente comun y corriente.

Invito a que hagamos una campaña entre todos los hombres del mundo, para que descubramos el tesoro al interior de la mujer… para darle su papel protagónico, en vez de quedarnos en exteriores pasajeros y de fachada.

Definitivamente me gusta la mujer inteligente, que cuando hace el amor, lo vive desde el corazón, sintiendo con su alma, a pesar de tener sus senos mutilados por un cáncer por ejemplo.  En estos casos una cirugía reconstructiva tiene mis aplausos.

O en el evento de sufrir lesiones en la cara o en el cuerpo que desfiguran, nuevamente la plástica hace arte en sus cuerpos.

Me cuestiona, cuando obsesionados por la perfección, exageramos la nota buscando la respuesta en el bisturí.

Por más diestro que sea un cirujano, debo reconocer que la verdadera belleza de la mujer está en su alma.

Las ayudas cosméticas son muy importantes y sostienen la autoestima, pero vacías si no hay corazón. 

El amor tiene poder…

El amor transforma y puede lograr muchos objetivos.  Sin embargo a veces confundimos el amor y en nombre de él cometemos errores y hacemos tanto daño que no alcanzamos a dimensionar las proporciones de sus efectos.

Por ejemplo: el amor de una madre por su hijo en algunos casos, puede ser tan exagerado, que lo protege tanto, que no permite que el niño se desarrolle por sí mismo y hace de este un ser incapaz de enfrentar el mundo,  gracias al amparo de su todopoderosa mami.

El amor obsesivo de una pareja enferma, que desde la celotipia cierra todas las posibilidades de libertad y libre desarrollo de la persona, olvidando que el verdadero amor es el que precisamente permite la libertad del otro, para ser.

El amor erótico que solo ve el placer momentáneo de lo físico y olvida el valor permanente de la amigabilidad, dejando en un segundo lugar, los ricos placeres del diálogo constructivo de la amistad de las parejas.

Es decir, creo en el poder del amor que transforma cuando facilita que el otro sea; también creo que el amor destruye cuando no permite la expresión espontánea de sentimientos, pensamientos y acciones de mi semejante.