La ganancia de la pérdida

chess-775346_960_720Yo creo que todo beneficio requiere un sacrificio. Y que, para toda ganancia, previamente se hizo una inversión.

Es decir, en el sagrado arte de vivir, crecer es el resultado de perder y ganar; en otras palabras, aunque algunas pérdidas son inevitables, al final del camino vemos los frutos en las ganancias, porque la poda, trae sus beneficios.

Vivir es un juego cambiante entre períodos de estabilidad y desequilibrio y la transición entre ellos.

En un reciente taller terapéutico, nos dedicamos a elaborar un listado de aquellas emociones asociadas con pérdidas y duelos, que venimos coleccionando desde niños, gracias a los comentarios, frases y estilos educativos de nuestros mayores.

El resultado fue el siguiente: Continuar leyendo

Las curiosas leyes que rigen la abundancia del dinero.

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Yo creo que el dinero y el tiempo obedecen a las mismas leyes.

En estos días, me encontraba sumido en el vacío fértil de la meditación, preguntándome si la fortuna económica era importante para el logro de metas y objetivos.

Para un académico como yo, el poder está en el conocimiento, sin embargo, observando el mundo real, descubro, confirmando mi sospecha, que lo rige el poder del dinero. De nada sirve saber mucho, si no ejecuto acciones productivas, desde el conocimiento para que se conviertan en dinero. El Universo no premia el pensamiento, premia la acción. Continuar leyendo

La riqueza y la prosperidad económica están determinadas por la cultura

europe-69526_960_720Yo creo que hay una gran diferencia entre tener conciencia de abundancia, y ser solvente económicamente.
No basta con programar la mente y la palabra desde afirmaciones positivas como:

Tengo siempre todo cubierto.
Abro mi mente ahora para recibir.
La vida es fácil, y tiene abundancia de lo que necesito.
Todas mis necesidades están cubiertas.
Tengo abundancia ilimitada.
Ahora doy y recibo libremente.
Pertenezco a un universo rico y hay abundancia para todos nosotros.
Ahora vivo en un universo rico y cariñoso.
El dinero viene a mí fácilmente y sin esfuerzo.
El dinero fluye hacia mí de forma fácil.
Recibo dinero de fuentes inesperadas.
El dinero que recibo es mayor del que gasto.
Me proveen siempre de lo que necesito.
Mis ingresos provienen de Dios y el Universo.
Busco y recibo una fuente generosa.
Agradezco cada vez que a mi llega dinero.
Yo creo que en el mundo del dinero y la capacidad económica, intervienen leyes, que al no seguirse al pie de la letra, traen como producto final el desencanto.
Por ejemplo, la ley de ganar dinero, la ley del invertir, la ley de ahorrar, la ley de poner a trabajar el dinero, la ley de cuidar nuestro tesoro de pérdidas , la ley de ver oportunidades de negocio, la ley de abrir mercados etc.
En otras palabras lo que quiero decir es que no basta con tener una actitud mental positiva y abierta a la abundancia, sino que se requiere de un cerebro administrativo y práctico que sepa cómo aprovechar y multiplicar esas riquezas adquiridas.

Por estudios de psicología sabemos de personas que han ganado la lotería, en poco tiempo pierden mucho de su capital por no saber administrarlo o invertirlo. Y sabemos que la cultura económica se estudia, se investiga y se transforma dependiendo del vaivén de los mercados.

Creo que la fuerza del pensamiento obra, y que la capacidad de la palabra hace milagros, pero se necesita la operatividad de la conducta que torne la palabra en acción económica, para hacer realidad nuestros deseos de abundancia monetaria.

Ganar o perder

Yo creo que se pierde mientras se gana y se gana mientras se pierde.

Es curioso confirmar el poder de esta expresión en varios momentos de la vida, aunque en boca del odontólogo Francisco Maturana y además exdirector técnico de futbol del combinado nacional colombiano, resultara poco creible.

Sin embargo, yo creo que el profesor Francisco Maturana a pesar de lo desacreditada de la frase, tiene razón: “perder es ganar un poco”.

¿Qué es lo que se gana y qué es lo que se pierde?.  Todo depende de la intencionalidad de quien se cree ganador o perdedor, pues, frente al mismo hecho, unos ganan y otros pierden.

En la misma línea, va aquella frase que dice: “no siempre se gana” y por lo tanto, pienso yo, no siempre se pierde.

Perder o ganar es tan relativo y circunstancial como cada definición particular de lo que es ganar o perder y por supuesto de la expectativa de lo que se gana o se pierde.

En fin, todo esto también esta conectado con la filosofía de vida que se lleve.

Por ejemplo, en el caso de un choque automovilistico, sin consecuencias mayores para la salud o la vida, este hecho se puede evaluar como una pérdida desde el punto de vista de las latas destruidas y/o como una ganancia, pues se quedó vivo e ileso, luego del incidente.

Así una ofensa, un daño o un perjuicio causado por alguien, podría ser visto como una bendición que me obliga a reaccionar o me invita a hacer un cambio para replantearme cosas.

Creo que aprender a perder o ganar tiene mucho que ver con el orgullo. Es decir, si aprendo a leer los eventos que me acontecen, desde la humildad, puedo comenzar un camino de reconocimiento de todo lo que me dice el universo y comprender que no necesariamente tiene que ser entendido como algo bueno o malo.

Definitivamente, ni se gana, ni se pierde…sin embargo en ambos casos, yo creo que… se aprende.