El tiempo de todo…en su momento.

michoacan-2207313_960_720Yo creo que es importante descansar. Todo tiene su tiempo y cada cosa llega en su momento.
Detener la actividad es básico para darse cuenta y hacerse cargo. Tomar una pausa, permite la conciencia necesaria para reorientar y/o confirmar si la ruta que llevamos nos permite estar alineados con el universo. Continuar leyendo

Un alto en el camino

Yo creo que de vez en cuando es necesario hacer un alto en el camino para descansar y si es posible, también para meditar.

Sin embargo, en tiempo de vacaciones sacamos pocos momentos para la reflexión y el análisis; pues nos dedicamos a las actividades frenéticas y comerciales de comprar regalos y elementos para las fiestas de fin de año. O nos sumergimos en el mundo placentero y corporal de la alimentación lipídica, aumentando así los niveles de colesterol con el firme propósito, pero culposo, de retornarlos a sus medidas normales; además de ingerir bebidas embriagantes, de manera obsesiva, como si se sospechara que los manantiales de alcohol se fueran a agotar en corto tiempo; dejando de lado la importancia de hallar en las vacaciones, un descanso para el cuerpo y una maravillosa oportunidad para encontrarse consigo mismo.

Entonces para  muchos, este “tiempo de descanso”, se convierte en una maratón física y emocional, obteniendo como resultado un cansancio mayor y la solicitud expresa del cuerpo, de unas vacaciones urgentes, para descansar de las mismas vacaciones.

De otro lado, la vacancia y el tiempo libre, también deben planearse, más aún cuando se realizan en familia, dado que es importante darles gusto a todos y cada uno de los miembros de la misma, debido a que por sus diferentes edades, tienen expectativas distintas.

Así planteado, el objetivo del descanso de las actividades académicas y laborales se ve alterado por la avalancha de ruido, merced a las detonaciones y a la música característica y los abusos de quienes pasados de licor, pretenden que los demás soporten sus eufóricas manifestaciones etílicas, ofendidos porque no les seguimos el ritmo.

Yo creo que festejar es importante y que agradecer por un año de trabajos y alegrías, consecuencia de los logros cumplidos, es bueno… pero es importante reconocer, que también como todo, tiene un límite.

Es fundamental, darle tiempo y espacio a la reflexión, a la calma y a la meditación para hacer un alto en el camino y evaluar de una manera juiciosa, a guisa de balance, qué se logró durante el año y qué correctivos son necesarios, para el que comienza.

Los excesos en gastos de tipo económico y los abusos en materia de alimentos y bebidas, pueden ser manejados y controlados, para realmente darle un descanso al bolsillo, que grandes compromisos tiene, a partir de enero.

O será que toda esta parafernalia navideña, es una máscara desesperada, que busca anestesiar nuestros dolores y sufrimientos; procurando por unos días en medio de bailes, piscinas, fincas y asados, inducir una amnesia, para hacernos creer en paraísos ficticios.

Decía Cicerón: “…ni aún deseándolo o ansiándolo se nos ha dado el poder de gozar de tiempo libre…” y siguiendo su pensamiento, yo creo que tenemos problemas en la administración no sólo del tiempo, sino del dinero.

Que entonces, en estas vacaciones por un momento, hagamos un alto en el camino, para reflexionar, hacer la pausa y encontrarle sentido al descanso.

Toma tiempo para descansar y meditar

Yo creo que es importante tomar tiempo para                                                        descansar y meditar

Yo creo que es fundamental, tomar tempo para uno mismo.

Te invito a que hagas este ejercicio. Busca un sitio que sea íntimo y muy tranquilo, que esté protegido de distracciones.

Respira lentamente, procura que nada aprisione tu cuerpo, suelta tu ropa y descansa.

Toma aire profundamente por la nariz y luego lo expulsas por la boca, muy lento, muy despacio.

Este ejercicio se podría llamar “un alto en el camino”. Es muy importante que seas honesto contigo mismo.

Imagina que tienes el poder de detener tu vida hoy, aquí mismo.

Revisa entonces que “cosas” has amado en la vida….”cosas”… no personas.

Qué te has dado el permiso de saborear, contemplar, oler, ver, tocar, escuchar, sentir.

Repasa un poco qué experiencias complicadas y difíciles has vivido y qué personas te han ayudado a liberarte.

Qué “programaciones” has dejado atrás.

Piensa por un momento, con qué creencias y convicciones has caminado.

Cuáles han sido tus ideales hasta el momento.

Qué es para tí, el amor, la justicia, el equilibrio, la paz.

Piensa y siente, qué riesgos has corrido y en qué peligros te has metido, porque tú los has buscado.

Piensa, qué experiencias dolorosas o que te hayan hecho sufrir, también te han ayudado a crecer como persona.

Ahora piensa y siente, de qué te culpabilizas o te hace sentir, que no has cumplido.

Siente y piensa qué metas has alcanzado y qué deseos no has logrado satisfacer.

Piensa y siente, a qué le tienes miedo.

Luego de un rato de meditación y reflexión, has un buen propósito de cambio e inicia el proceso de reconciliación contigo mismo…porque creo que siempre hay amanecer, existe la esperanza de que podemos volver a comenzar

La importancia del silencio

woman-2915271_960_720Yo creo que el silencio es muy importante. Además lo considero obligatorio para meditar. Lo difícil es, vencer el parloteo mental. Eliminar, por así decirlo, esos pensamientos parásitos que nos rondan cada vez que intentamos encontrarnos en el silencio.

En una cultura como la nuestra, donde no hay espacio para el vacío, le tenemos miedo al silencio; entonces la soledad del habitáculo que llamamos hogar, léase un pequeño apartamento, se llena de fantasmas acuciantes y encendemos la radio y la televisión y conectamos el computador y hasta el dispositivo de música y todo aquello que haga ruido, para no sentirnos tan solos y evitar el encuentro con nosotros mismos.

Le tenemos miedo al silencio porque nos conecta con nuestra interioridad. El silencio nos obliga a reflexionar, a escuchar lo que no queremos oír, a confrontarnos con nuestros propios fantasmas o como diría Jung, con nuestra sombra.

En el silencio podemos ser creativos gracias al vacío fértil. Sin embargo nos recuerda la muerte como significación del silencio absoluto.

Y qué angustia no escuchar nada. No sentir que a nuestro alrededor, se mueve el alboroto de los semejantes.

El silencio también nos permite escuchar la naturaleza de las cosas y de la vida, por ejemplo en un día de campo.

Y finalmente nos ayuda a escuchar la palabra del otro cuando tiene algo para compartir. Pues, hacer silencio es un acto de respeto y un ejercicio valiente cuando se trata de controlarnos, para no soltar la ira acumulada o la opinión inoportuna e impertinente.

Y es un acto terapéutico porque sana al escuchado, quien se siente acogido.

En definitiva, el silencio es importante, porque nos ayuda a examinar y comprender nuestros sentimientos, para crecer en sabiduría.

La importancia de las manos

Yo creo que todo comenzó con esa lectura típica que se realiza en el aeropuerto, mientras la escala obligatoria te invita a matar el tiempo. El libro de turno: el volumen I de los cuentos completos de Julio Cortázar y el texto elegido al azar: “las manos que crecen”.

Mientras la historia transcurre, los pensamientos se agolpan y comienza esa sensación incómoda de querer dejar el libro a un lado, para sumergirse en los propios pensamientos derivados de la lectura.  Una y otra vez las ideas convergen en un mismo pensamiento… se vuelve obsesivo, por lo recurrente: -“definitivamente las manos son muy importantes y no las valoramos”.

Yo creo que las manos no han sido completamente exploradas en toda su dimensión. Es decir, las usamos inconscientemente y solo nos damos cuenta de su valor, cuando las perdemos o cuando su funcionalidad se limita.

En otras palabras, el uso de las manos se reduce al diario oficio de realizar tareas con ellas de una manera mecánica o repetitiva, sin dimensionar que pasaría, si por aquellas cosas del destino o de la suerte, un accidente las mutilara o las inhabilitara.

Las manos se emplean para escribir; para tocar instrumentos musicales; para acariciar a nuestros hijos y a los seres que amamos y deseamos. Para moldear con arcilla o barro verdaderas piezas artísticas y hasta para golpear cuando el enojo y la furia quieren expresarse de todas maneras.

Con las manos se puede matar a otro ser viviente y con ellas también, realizar cirugías magistrales que les devuelven la vida a otros.

Con las manos, conduzco el automóvil, el avión y el sistema de transporte masivo, que juego desde niño.

Además con las manos, puedo todo lo que la imaginación me permite, para satisfacer mis deseos ocultos e inconfesos.

Y con las manos: oro, medito y hasta logro acciones curativas, cuando las impongo con amor, desde la fe.

Así, las manos con todo su poder, tienen capacidad de comunicación, cuando el lenguaje se convierte en símbolos y significados.

Me miro las manos y las de todos lo que caminan a mi alrededor y me doy cuenta del maravilloso milagro de su existencia.

En fin…el texto de Cortázar vuelve a tomar su rumbo, mientras anuncian la salida del vuelo a Singapur.