Padre no es quien engendra un hijo…

Yo creo que padre no es quien engendra un hijo.

Desde la psicología, padre es aquel hombre quien, alimenta, educa, acompaña, brinda afecto, protección, ejemplo, a un niño o una niña. Esto significa que el abuelo, el tío, el hermano mayor, el novio de la mamá etc, se convierte en un modelo significativo para el niño y por lo tanto adquiere la función de padre.

Ser padre es una función, un proceso y un aprendizaje; por lo tanto, el hecho de aportar la semilla, no nos convierte automáticamente en padres. Se necesita algo más, que depende de nuestra vocación de servicio, que por supuesto nace del amor incondicional. Difícil palabra para quienes, su egoísmo, les impide entregarse concientemente, a esta tarea tan importante.

Los padres perdemos mucho tiempo ganando dinero.  Propongo entonces, que al menos un día a la semana, en nuestra agenda, separemos un buen rato para la junta más importante de nuestras vidas: encontrarnos con nuestros hijos, para verlos crecer, madurar y volar.

El sujeto sujetado por la moda…

 

Yo creo que la moda es una imposición que por lo arbitraria, coarta la libertad del sujeto, al precisamente, sujetarlo a una interminable serie de patrones de conducta en el vestir, comprar, consumir, pensar, desear y amar.

 

Entonces como una tiranía social, el sujeto ve pisoteada su autonomía, al perder la capacidad de ser autentico, único e irrepetible; en tanto que la moda lo estandariza, homogeniza, y lo reduce a ser fiel copia del modelo de turno, como una manera de obligarlo a pertenecer al grupo social, so pena del destierro por no tener, llevar, portar e incluso consumir el objeto de moda, bastante perecedero y de esta forma, garantizar que al perder vigencia, ya no se debe usar, ya no se puede usar.

 

¿Quién hace la moda? Al principio nace como una propuesta independiente e independista. A quien se le ocurre por primera vez, lanza la idea, que por loca, sabe que va a atraer a más de uno. Luego la multiplicación y la producción en serie, logra lo impensable: que en pocos segundos todo el mundo esté pensando, vistiendo, caminando, bailando y hasta haciendo el amor de manera clonada.

 

¿Quién se lucra con la moda? El aparato económico, el cual, con todo su poder se beneficia de la fiebre momentánea, y el gasto desmedido de aquellos incautos que sospechan que la felicidad se encuentra en el consumo.

 

¿Quién pierde? La persona, que ve manipulada su buena fe, y sus necesidades de pertenencia al grupo, de ser querida y admirada por otros y sobre todo su motivación, que desde el placer, mueve los hilos invisibles que sostienen la arquitectura de la mismidad.

 

El día que el ser humano recupere su derecho a ser único, diferente y singular y decida no seguirle el juego a la sociedad de consumo, ese día, dejaremos de estar sujetados por la moda y más bien liberados por la conciencia de nuestra humanidad, sin necesidad de aparentar lo que no somos.