Aprender sin miedo…para trascender.

pexels-photo-5415774Yo creo que eran las dos de la tarde cuando el sol canicular, me abrasaba con toda su fuerza. Debo confesar que tengo una marcada intolerancia al sol. La piel me avisa que le falta humedad, y por lo tanto se hace obligatorio el uso de protector solar. Además, pasan muy pocos minutos, antes de que sobrevenga un dolor de cabeza pulsátil que me invade de manera agobiante.

Procuro hidratación y una sombra. Ya estoy cerca de mi destino y agradezco la ventilación mecánica de unos abanicos colgados en el techo, que se mueven, pero muy lentamente.

Estoy dentro de un monasterio budista y observo cómo los monjes me miran con curiosidad; lo propio hago, y en medio de sonrisas y gestos simpáticos, me señalan algunas frases pintadas en tablones, que me imagino debo estudiar, y meditar.

Para mi asombro de niño curioso, y para mi intelecto de preguntador incansable, me quedo buen rato procesando lo que siento cuando leo y releo estos aforismos:

En-el-monasterio Juan Carlos Posada Mejía“Cuando lo buscas, no puedes encontrarlo”.

“El obstáculo es el camino”.

“Cuando subas hasta la cumbre de la montaña, sigue subiendo”

Y luego de la lectura juiciosa… siento una alegría profunda, que renueva mis ganas de seguir adelante.

Entonces busco un maestro, un guía, un tutor que me indique el camino de mi vida… y descubro que su silencio profundo y su mirada llena de paz, son indicadores de que sólo yo puedo alcanzar las respuestas.

Me pregunto: – ¿Qué es lo que estoy buscando afuera, si la verdadera búsqueda debe estar dirigida hacia adentro?

¿Por qué miro hacia arriba, si la mirada debo focalizarla hacia abajo y hacia mi interioridad?

– ¿Para qué me quejo de los obstáculos? -, si precisamente son ellos, los que me indican que voy en el proceso adecuado, pues si camino… puedo tropezar, algo que nunca sucedería si permanezco quieto.

¿A qué realmente le tengo miedo?

Como diría Nicolás de Maquiavelo “los fantasmas asustan más de lejos, que de cerca” … Descubro que muchos de mis pensamientos están contaminados por unos miedos que son ajenos; inoculados en mi mente… pero que debo procesar, trajinar y comprender para hacerme cargo de ellos y darles trámite adecuado, para que no obstaculicen mi camino.

Borobudur Juan Carlos Posada MejíaEntonces una fuerza renace en mi interior. Me digo: - el propósito de la vida, es servir de escuela y formación para el espíritu, pues el cuerpo apenas es la disculpa y el depósito y se envejece y se deteriora, mientras que el alma permanece, en una eternidad incomprensible, pero significativa por que la idea es aprender para trascender-.

Yo creo que la vida tiene sentido, si le doy… sentido apartir de la respuesta a la pregunta: ¿para qué vine? y ¿qué voy a aprender? mientras llega mi momento de partir.