El poder de la pasión.

pexels-photo-1752806Yo creo que el Universo es generoso y me tiene reservados muchos regalos que irán llegando en la medida del merecimiento.

Esta mañana me levanté con la certeza de que algo muy bueno viene para mí. Amanecí con ese tipo de presentimiento agradable, que te da vueltas en la cabeza y que lo sientes palpitando todo el tiempo, como si el corazón quisiera salirse del cuerpo, de puro gozo.

El dramaturgo francés Jean-Baptiste Poquelin, más conocido como Molière, decía que el hombre sabio está preparado para cualquier cosa.

Abrí la ventana de la alcoba y dejé que los primeros rayos de la luz de la mañana llenaran mi alma de niño feliz, como cuando le han hecho la promesa del paseo a la playa. Para el infante que vive en mi interior, si se puede lograr lo que se desea, porque piensa que se puede y porque cree que se puede.

Y mientras tomaba un delicioso café matutino, también recordé las palabras del poeta Antonio Machado cuando afirmaba que: -Hoy, es siempre todavía-.

Entonces un espíritu de motivación y coraje me sacó de mi estado de sopor. Y en medio de mis pensamientos llenos de ánimo proactivo, me convencí aún más de que todavía es tiempo de soñar y de creer en que lo que está por venir, será mejor y para bien.

Tengo muy claro que cada dificultad pone a prueba la creatividad y ésta se crece según el tamaño del obstáculo.

pexels-photo-1906795Así que decidí hablar con mi amigo Andrés que es un hombre de restaurantes, y que ahora vive en Barcelona, disfrutando y estudiando temas de nuevos negocios y quien por enésima vez hace el Camino de Santiago y que, en medio de video-tertulias agradables, me ha compartido varias ideas para la reinvención, luego de este paro en la producción económica, debido al aislamiento preventivo por la pandemia.

Soy consciente de que una idea sólo es buena, si se hace algo con ella. Por esto es por lo que, estoy trabajando apasionadamente en el campo de todas las posibilidades futuras.

En cada momento me recuerdo a mí mismo, que el Universo no premia al que piensa… sino al que hace. Y que todos los problemas, realmente no son problemas, sino invitaciones directas a la creatividad.

Como el temor a equivocarme… paraliza el proceso y detiene la marcha, me vendo la idea de que definitivamente, se construye futuro desde el presente.

De la misma manera como sucede en los juegos de vídeo, son precisamente los obstáculos, los que hacen más interesante y atractivo el sagrado arte de vivir.

Creo en el poder del cambio cuando se da como consecuencia de un proceso de crisis.

Creo en las empresas y proyectos que se emprenden desde la pasión del corazón y la lógica de la razón.

Y creo que son las vivencias negativas, las que me hacen avanzar hacia experiencias positivas.

Entonces yo creo que es tiempo de emprender la marcha hacia el futuro, teniendo como motor, el poder de la pasión.

Al menos por hoy…

pexels-photo-3873179Yo creo que el verso LXIV del Tao Te Ching, texto clásico chino, me cae como anillo al dedo para afrontar estos tiempos de crisis.

El texto que se le atribuye a Lao Tse comienza diciendo:

Lo que está en reposo es fácil de manejar… lo que aún no es manifiesto es fácil de impedir.

Lo quebradizo es fácil de romper, lo pequeño es fácil de dispensar.

Actúa antes de que los problemas se presenten, pon orden en las cosas, antes de que se produzca la confusión.

Porque un árbol que un hombre apenas alcanza a abrazar creció a partir de un pequeño brote.

Una construcción de varios pisos comienza con un ladrillo.

Un viaje de mil millas empieza con un paso.

Actúa y lo destruirías. Aférrate algo y lo perderás.

El sabio no actúa y por eso no es derrotado, no se aferra a nada y así nada pierde.

Sé tan cuidadoso al final como al principio y no fracasarás.

El sabio no ambiciona lograr lo que es difícil.

El sabio no acumula cosas preciosas, aprende a no obstinarse con sus ideas.

El sabio ayuda a todas las cosas a encontrar su propia naturaleza, pero no se aventura a manejarlas a su antojo.

He pensado bastante en las palabras de Lao Tse, y en medio de mi reflexión busco entender y enfrentar el asunto de la crisis mundial, generada por la pandemia del coronavirus.

Entonces encuentro que tengo tres alternativas: La primera, dedicarme a sufrir, con cada cancelación de actividades profesionales y personales, para evitar el cúmulo de personas…como consecuencia de las cuarentenas obligatorias que los gobiernos de cada país están decretando. Situación que afecta gravemente la economía en general. De nada sirve angustiarme. Al tiempo hay que darle tiempo, pues sé que esto es transitorio y debo estar preparado para una coyuntura como esta. Lo que está pasando, sé que pasará y es bueno que pase, pues en el fondo toda crisis es una oportunidad para el cambio y la renovación.

La segunda alternativa que tengo es vivir este momento aquí y ahora. Esta forma de actuar se parece más a las enseñanzas del Tao. Porque cuando surge una situación difícil en mi vida, es obligatorio preguntarme qué puedo aprender de esta experiencia en este momento. Pues detrás de toda crisis hay un regalo oculto que necesito descubrir.

Sin embargo, lo que realmente debo hacer, es la tercera alternativa que consiste en estar fuera del alcance de los grandes problemas. Como dice el verso LXIV, esto significa actuar antes de que las dificultades se presenten.

Todo es diferente cuando soy capaz de anticiparme a un problema y lo resuelvo antes de que suceda o se convierta en algo más grande.

Cuando pienso y actúo de manera previsiva puedo evitar que se presenten dificultades mayores.

Con esto del coronavirus, al menos por hoy, seguiré actuando desde la previsión y prevención de conflictos mayores. Por lo tanto, necesito darme el permiso… de ser creativo.