Lo que significa regalar

Yo creo que regalar tiene diferentes significados muy importantes. Al regalar, te donas o te entregas, precisamente a través de aquello que regalas, pues te haces presente en la vida y en el recuerdo de esa persona.

Sin embargo creo que hemos perdido la dimensión del acto de regalar, al dejarnos llevar por una sociedad consumista que mira el precio y la calidad del objeto material y olvida los significados psicológicos, espirituales y morales que tiene un regalo.

Cuando se va a regalar, se piensa en la persona, sus gustos, sus deseos, lo feliz que se va a sentir al recibir ese regalo. Al mismo tiempo, nuestro deseo consiste, en acercarnos lo más posible a la satisfacción de quien recibe.

Incluso se convierte en un honor el que esa persona, nos reciba el presente.

Precisamente se llama presente, porque me hago presente o hago sentir presente a esa persona en mi vida.

Yo creo que los regalos, no deben condicionarse. Pues deben nacer de la espontaneidad y del desprendimiento de quien dona.

Se da con alegría, se da sin esperar nada a cambio, se da si por el simple placer de dar. Porque además, lo importante está en el significado de lo que se regala. Al regalar, nos estamos proyectando…somos el regalo.

Debemos trascender los regalos materiales, pues yo creo que, son más importantes los regalos que damos desde el amor.

Regalar tiempo, regalar compañía, regalar un abrazo fuerte, una sonrisa honesta, regalar una palabra motivadora a tiempo, regalar un silencio respetuoso, es más valioso que regalar un carro, una casa, o un perfume costoso.

Regalar, espiritualmente hablando, trae beneficios. Esto se debe al movimiento energético que se produce en el universo al desprendernos de algo nuestro. Es más, debemos agradecer a quien nos recibe, porque de esa manera nos permite desprendernos y este vacío que se produce atrae hacia nosotros, dones.

Ahora, yo creo que, comprender a otro, es el regalo más bello y significativo que podemos darle. Entender sus motivos, comprender sus causas, ponerme en su lugar, para evitar egoísmos e injusticias así como regalarle la oportunidad de exponer sus tristezas y dolores y sobre todo, regalarle la libertad de elegir donde quiere estar y con quien, en ciertos momentos coyunturales de su vida.

Yo creo en la generosidad del amor. Yo creo en la madurez de la libertad de quien espera ser respetado en sus decisiones, así no se compartan…así como creo que hay maneras más hermosas y afectuosas de decirle a otro: me haces falta, sin necesidad de violentarlo, condicionarlo o castigarle con un regalo por ejemplo.

Por ello en esta próxima navidad, mis regalos no serán materiales. Me reuniré con todas mis familias, los abrazaré profundamente, celebraré con alegría si alguno de ellos hace mucho tiempo que no lo veo, porque vive lejos y me regala con su valiosa presencia. Miraré a los ojos a quienes amo y pediré y daré el regalo del perdón a quienes lo necesiten, pues tengo claro que nada compensa los años de compañía incondicional jamás condicionada y por supuesto, daré el regalo de la libertad y la comprensión cuando alguno de ellos, por el motivo que fuere, no pueda o no quiera acompañarnos, a celebrar el encuentro.

El futuro no existe

Yo creo que el futuro no existe. Entonces creo que el futuro se construye a partir de los actos en el presente, gracias a los pensamientos intelectuales y los procesos creativos del cerebro. Lo que me permite concluir que el futuro se crea. Y esa construcción tiene mucho que ver con el pasado; pues la utilidad principal de éste, es aprender de él y lo más importante, el resultado de todo aquello que hagamos con ese aprendizaje, en el presente.

Pasado y futuro, se convierten en una ecuación interesante, pero por lo que hagamos ahora. Por ejemplo en el acto de ahorrar dinero, se está construyendo futuro… que al fin y al cabo es hipotético, pero permite diseñar un escenario más allá en el tiempo. El acto de ahorrar es ahora y tiene lugar aquí. Entonces aquí y ahora tienen poder por la decisión del lugar y momento para realizar el sagrado acto de vivir.

Quien vive en el pasado… no está conectado con el presente… o es que acaso ¿tiene miedo de vivir? Y lo mismo le sucede a quien vive en el futuro, sin darse cuenta de que la realidad se desarrolla en el presente.

Este juego de palabras nos debe invitar a centrarnos en el ahora. Y reconocer que la mayor sabiduría e iluminación se encuentran en el presente, en la decisión misma de vivir aquí y ahora.

De otro lado, Para Eckhart Tolle en su libro El poder del Ahora…”La iluminación significa levantarse por encima del pensamiento, no caer a un nivel inferior del pensamiento, el nivel de un animal o una planta. En el estado iluminado, usted todavía usa su mente pensante cuando la necesita, pero en una forma mucho más enfocada y efectiva que antes. La usa sobre todo con fines prácticos, pero está libre del diálogo interno involuntario y hay una “quietud” interior. Cuando usted usa la mente y particularmente cuando se necesita una solución creativa, usted oscila unos cuantos minutos entre el pensamiento y la quietud, entre la mente y la no-mente. La no-mente es conciencia sin pensamiento. Sólo de esta forma es posible pensar creativamente, porque sólo de esta forma el pensamiento tiene poder real. El pensamiento solo, cuando no está conectado con el reino mucho más vasto de la conciencia, se vuelve estéril rápidamente, insensato, destructivo”.

Continúa diciendo Tolle que: “La mente es esencialmente una máquina de supervivencia. Ataque y defensa contra otras mentes, recoger, almacenar y analizar información, eso es en lo que es buena, pero no es creativa en absoluto. Todos los artistas verdaderos, lo sepan o no, crean desde un lugar de no-mente, de quietud interior. La mente entonces da forma a la visión o impulso creativo. Incluso los grandes científicos han dicho que sus grandes logros creativos llegaron en un momento de quietud mental. El sorprendente resultado de una encuesta nacional entre los matemáticos más eminentes de Norteamérica, incluido Einstein, para conocer sus métodos de trabajo, fue que el pensamiento “juega sólo un papel subordinado en la breve y decisiva fase del acto creativo en sí mismo” (A. Koestler, The Ghost in the Machine. Arkana, Londres, 1989 pag. 180.

Dicho todo esto, es importante rescatar  el papel del “aquietamiento” de la mente para poder activar la creatividad en el presente y de esta forma construir el futuro.

Insisto: el futuro no existe, es una construcción y esta se realiza en el presente. Y para poder lograr este cometido, necesitamos hacer silencio en medio del parloteo mental, para alcanzar la iluminación.

Definitivamente, nuestro futuro depende de las acciones presentes, más que de los pensamientos.

Conversaciones conmigo mismo…sobre los demás

Yo creo que la sabiduría consiste entre otras cosas, en la capacidad para reconocer humildemente la sabiduría del otro y pienso que la sabiduría aumenta cuando tomamos conciencia de nuestra propia ignorancia, sobre todo cuando se trata del autoconocimiento.

Cuentan que en cierta ocasión se encontraba caminando el iluminado con sus discípulos y al pasar por un lago, dijo: observad como los peces saltan y de esta manera se “divierten”.

Uno de los acompañantes repuso: “¿y tú cómo sabes, que eso “divierte” a los peces si no eres un pez?”

Los demás discípulos miraron al maestro, esperando la reacción de este, pues consideraban un irrespeto la pregunta del novicio y al mismo tiempo sentían curiosidad por conocer la respuesta del gurú.

Entonces el maestro con dulzura y amabilidad dijo: ¿Y tú cómo sabes que yo no soy un pez, si tú no eres yo?

Yo creo que de eso se trata la sabiduría… en re-conocerme y sobre todo en aceptarme. Y descubrir que soy un milagro ambulante y que tengo la posibilidad de andar haciendo milagros gracias al amor.

Y que no debo preocuparme por el camino de otros, las acciones de otros, las vidas de otros, si al menos no me ocupo de la mía, que es la que en verdad debe ocuparme.

Creo que pasamos mucho tiempo criticando las acciones de los demás sin darnos cuenta que somos los demás de los demás. Y que puedo ahorrarme muchos sufrimientos, si no me comparo con otros.

El día que practique todo esto, van a terminar las conversaciones conmigo mismo, sobre los demás.

El día que yo me vaya. In-memorian del juglar.

Yo creo que sobran las palabras cuando el maestro, en su propia voz, nos puede iluminar con ellas.

Facundo Cabral, hizo parte de mi historia personal, cuando hace algún tiempo, oficiaba como psicólogo radial en Caracol Radio, al lado de Baltasar Botero. Entonces tuve el inmerecido privilegio de entrevistarlo. Y fué así como, saboreando las palabras de Facundo, comprendí que lo mejor que puede pasar en la vida…es hacer lo que a uno le gusta.

Así que, en memoria del juglar…¡quiero simplemente                                              re-escucharlo!

El riesgo potencial de tomar una decisión

Yo creo que el problema está en nuestra indecisión. A veces nos cuesta tomar decisiones, que por lo trascendentales, sabemos que van a repercutir en nuestro futuro. Y esto se debe posiblemente a nuestro temor a fracasar o equivocarnos. Sé, que ésta “herida narcisista”, nos duele en lo más profundo de nuestro ego. Y también sé que no nos gusta reconocer que nos hemos equivocado. Sin embargo, todo beneficio, requiere un sacrificio y cualquier buen resultado, exige una inversión o tiene un costo.

Dicen los abuelos, que “algo” saben, que “quien no arriesga un huevo no obtiene una gallina”. Y lo angustioso del asunto radica en el hecho de que, en cada momento, la toma de decisiones, encierra un riesgo potencial. Así para quien no le gusta perder y todo lo tiene o lo cree tener bajo control, tomar decisiones se convierte en un martirio.

La vida todo el tiempo nos exige tomar decisiones. Hoy me levanto de la cama o no lo hago; me ducho con champú o mejor utilizo el gorro de baño; desayuno abundante o tomo un alimento ligero; utilizo el metro o camino; estudio esta carrera o mejor hago la otra; me caso con este o mejor me separo de aquel; invierto en este proyecto habitacional o guardo el dinero para mi viaje de vacaciones; sigo viviendo o interrumpo mi existencia.

Hay decisiones acertadas y otras equivocadas. Hay decisiones tomadas desde el impulso o el desespero y las hay geniales y sabias, gracias a la serenidad de la meditación consciente.

Otras en cambio, tomadas desde la razón, frías y sin emociones, semejan el proceso mental del ajedrecista, que piensa que cada movimiento es una jugada maestra, resultado de ponderar posibles amenazas.

Yo creo en las decisiones que pasan por el tamiz del corazón, de la intuición, y del placer corporal y estomacal que brindan el sentido común y la sensatez. Pues cuando no lo he hecho así… el cuerpo y su malestar me lo reclaman.

Creo en las decisiones que benefician a los demás, incluso sacrificando el interés personal, pues no hay nada tan vacío como disfrutar el triunfo solo.

Creo que a veces se necesita la colaboración especial de seres iluminados y más sabios, que te ayudan a discernir, siempre y cuando superemos el orgullo.

Y creo que la inteligencia emocional tiene mucho que ver con la capacidad de adaptarse, resolver problemas y tomar decisiones.

Postergar una decisión, lo único que consigue, es la intervención del Universo, que finalmente toma la decisión por nosotros.

La certeza de la incertidumbre

Yo creo que en los momentos difíciles de nuestra vida, percibimos en forma errónea la realidad, pues desde la ansiedad por encontrar una salida, sentimos que las puertas se cierran y que no hay alternativa posible. Sin embargo creo que existe una nueva posibilidad, un nuevo amanecer, una última oportunidad para aquel que tiene fe.

Son precisamente las certezas de que siempre hay un amanecer, o las creencias en varias ventanas que se abren, o la ilusión en una mano que se tiende en lo más profundo del hoyo, las que nos permiten confirmar el poder de la esperanza.

Cuando la noche se pone más oscura, es cuando sabemos que va a amanecer. Y en esta nueva claridad, las cosas y los hechos se perciben de forma distinta.

El secreto está en habilitar nuestra capacidad para ver diferente. En leer distinto, los signos de los hechos.  En encontrarle nuevas y variadas lecturas al mismo fenómeno; es decir la clave radica en la habilidad de encontrar significados nuevos y alternativos para todo aquellos que nos parece en el momento, catastrófico y atemorizante; para mirarlo como algo maravilloso que está por suceder.

Es allí, en la incertidumbre, donde habita el duende de la comprensión. Es en el mundo de todas las posibilidades, donde vive el poder de la imaginación transformadora.

Dice Deepak Chopra en Las Siete Leyes Espirituales del Éxito que la sabiduría de la incertidumbre reside en el desapego… en la sabiduría de la incertidumbre reside la liberación del pasado, de lo conocido, que es la prisión del condicionamiento anterior. Y en nuestro deseo de ir hacia lo desconocido, el campo de todas las posibilidades, nos entregamos a la mente creativa, que orquesta la danza del universo.

La incertidumbre, por otra parte, agrega Chopra, es el suelo fértil de la creatividad pura y de la libertad. La incertidumbre es penetrar en lo desconocido en cada momento de nuestra existencia. Lo desconocido es el campo de todas las posibilidades, siempre fresco, siempre nuevo, siempre abierto a la creación de nuevas manifestaciones. Sin la incertidumbre y sin lo desconocido, la vida es sólo una vil repetición de recuerdos gastados. Nos convertimos en víctimas del pasado, y nuestro torturador de hoy, es el yo, que ha quedado de ayer.

Yo creo que la incertidumbre merece una oportunidad en nuestras vidas, para tentar al universo y de esta forma extasiarnos con el porvenir.

El maestro de tao

Yo creo que es el momento de hablar de experiencias orientales.

Cuando se viaja a otros paises especialmente de Oriente, se descubren y amplían nuevos horizontes de pensamiento, al menos vistos desde otra perspectiva. Entonces, el mapa representacional del mundo se enriquece y nuestra óptica cambia.

Este texto, que a continuación presento, me llegó gracias a la colaboración de un lector del blog, quien lo tomó a su vez de internet. Esto significa que la autoría del mismo, es colectiva, y que ha sido enriquecido por cada lector al reenviarlo de nuevo, Pese a la autoría colectiva, siento y pienso que recoge muy bien, el pensamiento del TAO.

Me imagino sentado frente al maestro de tao y le hago la pregunta acerca de cómo alcanzar la sabiduría… él, responderá haciendo un énfasis especial en el poder del silencio.

El maestro habla cuando es necesario. y nos dice: “Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca”.  Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi.  De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.

No te quejes y no utilices en tu vocabulario, palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.

Si no tienes nada bueno, verdadero y útil qué decir, es mejor quedarse callado y no decir nada.

Aprende a ser como un espejo: Escucha y refleja la energía.

El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo, que la naturaleza nos ha dado, porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía, bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.

Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.

Así podemos observar que las circunstancias que vivimos, son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.

Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios.

Porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera.

Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y fluida. Continuar leyendo