Cuando el cuerpo expresa lo que la boca calla.

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Yo creo que las enfermedades representadas en el cuerpo tienen componentes emocionales, definitivamente psicológicos, que deben ser develados. Continuar leyendo

Porque siempre hay un amanecer

sunrise-landscape-1209638_960_720Yo creo que cada amanecer trae una esperanza. Y la promesa de un nuevo día aparece ante mis ojos como la oportunidad que estaba esperando para volver a comenzar. Lo que fue…ya pasó. Al dejarlo en el pasado, aprendo todas sus lecciones para encaminarme en la motivación de lo que está por venir. Y es en ese porvenir donde se encuentra la ilusión de la recompensa, fruto del trabajo hecho ahora.
Con el presente hago mi futuro. Con el trabajo de hoy siembro la semilla del futuro. Cada amanecer es el regalo del Universo, por eso se llama presente, y está ahí para vivirlo, aquí y ahora, entonces mi actitud es la clave. De ella depende la manera como enfrento el día. Con el cambio de actitud me abro al campo de todas las posibilidades, y puedo visualizar lo que deseo, con la alegría del logro.
Así muy temprano en la mañana, agradezco a la vida esta nueva oportunidad. La frescura de la madrugada, me permite sentirme renacido. Entonces en la meditación, me lleno de la energía necesaria para iniciar nuevamente el milagro de la vida. Me perdono y perdono. Sano cualquier recuerdo que me ancla al pasado y me libero de la atadura de la culpa. Para luego proponerme la alegría como escudo, la esperanza como herramienta y la sabiduría como la manera de encaminar mis pasos hacia el desafío de un nuevo día; como un lienzo en blanco para escribir en él las páginas de mi historia, donde me rehago, me reinvento, me transformo, evoluciono.
Yo creo que mi actitud al levantarme, es fundamental para agradecer a la Existencia, mi existencia. Y para confirmar que la presencia del otro, es decisiva en mi camino de auto-conocimiento y que al terminar la jornada, al momento de la muerte parcial que es dormir…en mis sueños, descanso tranquilo, con la idea de que para mí y para todos, siempre hay un amanecer.

Asuntos inconclusos…

Yo creo que es importante cerrar ciclos, y evitar, en la medida de lo posible, asuntos inconclusos.

Con el pretexto de: “lo voy a hacer luego”, vamos postergando la tarea, que en la mayoría de los casos no es agradable, pues precisamente, por no enfrentarla, vamos dejando que pase de largo y lo más grave es que creemos que no va a volver a aparecer. Pero como por arte de magia, siempre se las ingenia para hacernos figura y reclamarnos el proceso de cerrar.

Lo mismo pasa con las heridas del cuerpo. No se cierran si todavía no se ha hecho un proceso de sanación. Y requieren de un trabajo doble y duelen hasta que se encuentra la cura y entonces se cierran, por que ¡la naturaleza es sabia!

De la misma manera, nuestra psicología requiere de los procesos de cierre. Y con solo hablar de ellos y enfrentarlos y mirarlos desde distintas ópticas vamos entendiendo, el porqué y el para qué de las cosas y el mismo pensamiento va tomando conciencia y el darse cuenta es la consecuencia lógica.

Sin embargo muchos jugamos a las escondidas con nuestros propios asuntos. Y al hacerles el quite empeoramos el cuadro.

Se necesita ser valiente y exorcizar todos los fantasmas generadores de miedo, por que en el fondo, asustan más de lejos que de cerca.

Nos enseñaron a no enfrentar. Nos mal-educaron en el camino de las auto-confrontaciones y nos dijeron que era hasta peligroso hacerse preguntas problematizadoras en torno al sí mismo.

Por eso cuando vamos a una terapia, nos molesta tanto que nos hagan preguntas difíciles y nos asignen tareas complejas; porque nos debemos reconocer ignorantes de “nosotros mismos” y del proceso de crecer, a partir del diálogo interno, por supuesto, ayudados por otro.

Se trata entonces de facilitar el camino, con alguna que otra parada reflexiva, para cerrar asuntos inconclusos y de esta forma vivir al día con nosotros mismos.

¿Existen cosas imperdonables en pareja?

hamburg-1508779__340Yo creo que una de las experiencias más difíciles en la vida de pareja es precisamente la del perdón; y más aún cuando la falta cometida hace daño y afecta la estabilidad del amor y hace perder la confianza en el otro.

En este mismo blog, publiqué algunas ideas de lo que creo, subyace en el fondo, acerca del perdón .

¿Qué es lo perdonable y lo imperdonable en pareja? Lo valioso de la pregunta radica en descubrir cómo ciertas posturas, desde el orgullo y el ego herido, impiden el proceso de sanación y restauración de la confianza y la credibilidad en el otro.

Algunas personas afirman: “yo no perdono, porque me la vuelve a hacer”.  Y en verdad no hay certeza en cuanto al cambio de conducta del otro o su completa toma de conciencia en relación con el daño causado a su pareja y por supuesto así mismo.

Entonces la propuesta de trabajo gira más bien, en torno a cómo, cada uno de nosotros, aprende de sí mismo en el proceso de perdonar.

Lo importante es que yo perdono…en vez de buscar que el otro cambie…pues se trata de un camino muy personal.

Afortunadamente existe la esperanza de que el cambio sea un darse cuenta responsable que cada quien realiza…desde su libertad y su conciencia.