La casa en el aire…

Con la muerte de el maestro Escalona, se cierra un hermoso capítulo en la cultura colombiana. Me refiero a la capacidad de narrar brevemente un acontecimiento acompañado de música, al estilo juglar.

Sin embargo, fuera de hacer un sentido y humilde homenaje al compositor Rafael Calixto Escalona Martínez,  quiero referime como psicólogo, a una de las letras de sus ya inmortales composiciones: La casa en el aire.

Yo creo que como padre, a pesar del deseo, es muy difícil instalar a la hija en una casa aérea, léase inaccesible, para evitar de esta forma, que cualquier oportunista pretendiente (como se decía antaño), cautive a la “incauta paloma”.

En forma de canción, Escalona plasmó el temor de más de un padre, preocupado por el futuro amoroso de su hija.

El problema no está en aislar a la doncella, sino en trabajar decididamente para que ella adopte posturas de autocuidado y responsabilidad que le permitan tomar decisiones separadas de la carga hormonal, social y afectiva, que estos primeros noviazgos traen.

Con razón, el “intelectual del vallenato”, se hizo maestro, contando pedazos de vida, en este caso como padre, teniendo en cuenta su preocupación.

Paz en su tumba al irremplazable Escalona.