De las concentraciones masivas de camiones en las carreteras del país solo quedó un bloqueo en el municipio de Paipa (Boyacá). Contrario a los anteriores, el día 39 del paro camionero fue un poco más tranquilo: el Gobierno logró aumentar el tránsito en puntos clave, como Buenaventura y La Línea, donde el flujo mejoró en un 75% y 55% respectivamente.
Según el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, con esta logística han logrado movilizar 1.820 caravanas durante el paro con acompañamiento de 28.100 vehículos de la Fuerza Pública. “La entrada a Bogotá permanece establece y en la Costa hubo una notoria recuperación del tráfico”, dijo ayer.
Desde el puerto de Buenaventura se lograron transportar 31.000 toneladas de granos y 9.000 desde otros puertos. En Santander y el Valle del Cauca depositaron los alimentos para las aves en 350 vehículos que transitaron sin mayor inconveniente. En uno de los departamentos más críticos, Nariño, el Gobierno sorteó la dificultades a través de las vías marítimas, por donde llegaron 60 mil galones de combustible a Tumaco.
Además de las vías marítimas, el Gobierno usó las terrestres para enviar cuatro camiones de carga hasta Nariño. El gobernador del departamento, Camilo Romero, dijo que si bien estas acciones son importantes, se “necesita priorizar el diálogo porque esta situación está complicando la vida de los nariñenses”. Hay, dijo, desabastecimiento “de combustibles, medicinas y alimentos”.
Por ahora, el Ministerio de Defensa descarta que el problema del desabastecimiento se agrave: “Estimamos que entre el 35 % y 40% del abastecimiento normal está a disposición de los colombianos. Hemos tenido dificultades para conseguir camiones y choferes adicionales. Sin embrago, el Sena nos puso a disposición 6.400 conductores (certificados por la entidad)”.
La estrategia para sostener la movilidad de los camiones consiste en ganar en vigilancia en las carreteras. De acuerdo con el Mindefensa, aumentarán el pie de fuerza de 27.000 a 50.000 hombres.
Estas acciones se suman a las que anunció el presidente Juan Manuel Santos en la mañana de ayer. Una de las más radicales, incautar los camiones, también surtió efecto. En Ibagué se incautó la primera tractomula por bloquear la vía: “Se entregó para fines de extinción de dominio con la Fiscalía”, contó el ministro Villegas.
Pero también ha sido efectiva la vía del diálogo, en Boyacá. En la mañana de ayer se reunieron en Duitama tres representantes de camioneros, el director de Planeación Departamental, Herman Amaya, y el subdirector de la Policía Nacional, general Ricardo Restrepo.
“Se acordó limpiar las vías de alguna manera, no permitir que se generen brotes de violencia, que muchas veces se presentan por el bloqueo. La maquinaria ya se viene desplazando desde Duitama a Paipa”, informó Amaya.
Sin embargo, en Boyacá persiste la indignación. El Instituto de Medicina Legal confirmó en la tarde de ayer que el manifestante Luis Orlando Sáenz murió debido a un impacto a alta velocidad de una granada de gas lacrimógeno, como lo denunciaron en su momento los manifestantes.
En Santander también han buscado una solución pacífica ante el inminente desabastecimiento. De acuerdo con el secretario de Agricultura, Rodolfo Vargas, los campesinos no están recolectando las cosechas ante la incertidumbre, lo que ha generado “escasez de alimentos en los centros de acopio”. La canastilla de tomate, que ha ocupado los estantes de cebolla y plátano en los mercados, subió cinco mil pesos en menos de 12 horas.
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