Con Luces Fugaces, el Circo A Muse rinde un homenaje cálido a Medellín y su Festival de las Luces.
“El espectáculo no se ha presentado antes, no se presentará después. Es solo para el público de Medellín”, enfatiza Dominique Mercier, asistente de la dirección del colectivo circense Los Siete Dedos de la Mano (Le 7 Doigts de la Main), creador de este show.
Se trata de un espectáculo sobre la luz, la esperanza, la amistad y la colaboración entre los seres humanos. En la historia que cuenta, los asistentes se encontrarán con una persona adulta que juega a ser niño, y en ese ejercicio tiene una maqueta de Medellín, una ciudad que es visitada por artistas de todo el mundo que quieren apreciar su festival de luces, provenientes de Argentina, Canadá, Estados Unidos, Suecia, entre otros, que se sienten atraídos por la magia del festival
“Para nosotros la luz es esperanza. La vida puede ser difícil a veces, pero al final hay siempre luz. En cualquier situación que pase, siempre hay una luz. Y la luz es el personaje principal del espectáculo”, añado Dominique.
Como la vida misma
Para los gestores del colectivo Los Siete Dedos de la Mano, una de las premisas de su trabajo es que el circo es la vida misma.
Por eso, plantea Dominique, sus artistas no llevan sus rostros pintados como payasos, “son humanos que hacen circo”.
Así sucede, por ejemplo, en uno de sus espectáculos llamado Loft, en el que se recrea la vida de 7 acróbatas que viven en la misma casa. “Entonces es poner el circo en la vida real”, argumenta la artista de este colectivo.
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