En 2016 en su natal Boyacá, el rostro lampiño de Miguel Ángel López (Astana) delataba optimismo cuando pronunciaba palabras en referencia a la Vuelta a San Luis, carrera argentina con la que inició la temporada y en la que se enfrentó, por primera vez, a Nairo Quintana (Movistar), que nació también en aquel departamento con relieve de montaña, mesetas y valles. Ayer, cumplió otro de sus sueños: ser campeón en una de las pruebas grandes del ciclismo mundial como es la Vuelta a Cataluña.
Miguel, el chico que en 2011 se había ganado el remoquete de Supermán luego de enfrentarse a unos ladrones que lo abordaron para quitarle su herramienta de trabajo, la bicicleta, y por la que recibió tres puñaladas en la pierna derecha, recordaba de la prueba gaucha que más allá de la posición final (4°), su satisfacción radicaba al lograr imponer su ritmo en la dura cuesta ante su paisano Quintana, quien en la actualidad es considerado el mejor ciclista colombiano de la historia y uno de los mejores escaladores del mundo. En aquella oportunidad, en la etapa con final en alto en Merlo, derrotó a Nairo por 2 segundos.
“Es bueno probar sensaciones, saber cómo se está ante grandes corredores y la verdad me sentí bien porque se da uno cuenta que también se puede estar en la pelea. No es que quiera superarlo, uno desea es escribir su propia historia”, indicaba Supermán con valentía, cualidad que pone en práctica con sus actos.
Tres años después, el nacido en el municipio de Pesca descresta con sus progresos y resultados, incluso hasta superando en las clasificaciones generales a Quintana, el ganador de un Giro a Italia, una Vuelta a España y tres veces podio en el Tour de Francia.
De triunfo en triunfo
Hace dos meses, López se consagró campeón del Tour Colombia en Antioquia y ayer lo hizo en Cataluña, competencia en la que superó por 14 segundos al inglés Adam Yates (Mitchelton) y por 17 y 25 a los también colombianos Egan Bernal (Sky), otra de las grandes realidades del pedalismo mundial, y a Quintana.
Tampoco es la primera vez que en Europa Miguel Ángel se bate por un triunfo hasta los últimos compases de una competencia. Ese 2016 se adjudicó la Milán-Turín, dejando en el tercer lugar al paisa Rigoberto Urán (EF Education), mientras que en 2018, en la Vuelta a Burgos, perdió la corona en la jornada final ante Iván Ramiro Sosa, quien en ese momento corría para el equipo Androni y que ahora hace parte del Sky.
En esta oportunidad en la carrera catalana, lleno de fortaleza y con apoyo de sus compañeros, defendió la camiseta de líder que atrapó desde la cuarta fracción cuando se impuso en la jornada reina que terminó en el alto de La Molina.
Regístrate al newsletter