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Construcción de ciencia ficción

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Publicado el 29 de abril de 2019
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Las construcciones del futuro traen materiales con tecnologías para aprovechar condiciones de luz, entre otras, pero sobre todo que las hacen sostenibles.

Crear nuevos materiales de construcción que eviten la explotación minera de calizas a gran escala y que permitan la construcción de proyectos amigables con el medioambiente es una de las preocupaciones de los arquitectos e ingenieros contemporáneos y los profesionales locales no son la excepción.

Tal es el caso de Álvaro Velásquez, gerente general de BS Ecomaterials, una compañía que nació en las aulas de la Escuela de Ingeniería de Antioquia hace varios años y con un solo propósito: hacer de los ciclos de la construcción una constante que pudiera reinventarse: reusar los escombros de las edificaciones que se derrumban para crear nuevos materiales de construcción.

“BS Ecomaterials nace de la oportunidad que se da por un grupo de ingenieros y profesionales que desean aprovechar los materiales generados por las demoliciones de la construcciones los cuáles pueden ser utilizados en nuevos materiales”, dice Velásquez, quien agrega que el proceso productivo empieza con la preparación previa de los escombros, cuyo material apto pasa por una especie de molienda y el resultado permite sustituir el material de caldera, que luego es mezclado para dar paso al material con el que se construyen ladrillos blancos.

Pese a que el proyecto vino de la academia, después de investigar qué pasa con los escombros que resultaban de las demoliciones, fue fácil llevarlo de la idea al plano de lo concreto: “Aunque al principio vimos que teníamos unos desfases, lo que siempre sucede: la teoría es una cosa y la práctica otra. Medellín es la ciudad más adelantada en normatividad para el generador de los escombros, que tiene que recibir un certificado de disposición y eso obliga a que los constructores tengan que pedir el certificado. Nosotros pensamos en aprovechar esos residuos y con ellos fabricamos un concreto. En este momento, en la compañía tenemos cerca de 18 formulaciones diferentes que nos permiten reemplazar el material de cantera, dependiendo de lo que me esté llegando”.

Sin embargo, este no es el único avance. La Universidad Eafit, por ejemplo, creó hace un par de años la spin off intrauniversitaria Tecnoplasma que tiene como fin hacer recubrimiento especiales de materiales sometidos a fricción y de esta manera ofrecer soluciones a los sectores de energía, alimentos, autopartes, biomedicina y aeroespacial. Aunque esto no hace parte de los materiales de construcción, sí puede ayudar a optimizar los tiempos de construcción mejorando las condiciones de las maquinarias.

Y es que estos recubrimientos se hacen a través de métodos por plasma, “el cuarto estado de la materia, con el fin de aumentar la vida útil de las piezas, disminuir los coeficientes de fricción y proporcionar bajo espesor en los recubrimientos”, dicen desde Eafit. Pero este no es el único esfuerzo de la academia, ya que en 2016 Eafit inauguró el Centro Argos para la Innovación, un gran bloque en el campus universitario donde se pretende fortalecer la alianza academia–empresa para generar nuevos desarrollos tecnológicos a la industria del cemento y el concreto.

Precisamente Argos viene investigando y utilizando materiales de construcción innovadores para reducir el impacto ambiental para que la industria sea sostenible. Por esto, Argos ya estudia materiales que aparecerán en las construcciones del futuro, tales como el cemento luminoso, desarrollado por el investigador mexicano José Carlos Rubio y que puede absorber la luz solar del día y alumbrar en la noche; o la hidrocerámica, invento del arquitecto Areti Markopoulou y su grupo de investigadores del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña, unas láminas con esferas de hidrogel que tienen como objetivo es reemplazar el aire acondicionado.

Aunque muchos de estos inventos parecen de una película de ciencia ficción, ya empiezan a ser una realidad: construir con materiales reciclados, tener cemento que pueda alumbrar en las noches, láminas que den frescura en los días de verano: el futuro de la construcción es ahora.

Contexto de la Noticia

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