En una emotiva ceremonia, 28 familias recibieron los restos mortales de sus seres queridos asesinados por la guerrilla y grupo paramilitares.
La ceremonia fue presidida por la fiscal general, Viviane Morales, en el búnker de la entidad en Medellín.
"Sus hijos, hermanos, esposos, compañeros y padres, ya están con cada uno de ustedes, su recuerdo debe mantenerse intacto. Imploramos al Todopoderoso porque a partir de hoy todos ustedes encuentren la paz y el sosiego en sus corazones y con ello se tornen en multiplicadores de la reconciliación", comentó.
Se trata de los despojos mortales de 27 hombres, uno de ellos menor de edad, y una mujer. Entre estos estaban los del sacerdote César Darío Peña, asesinado por las Farc en marzo de 2004. Su hermano Jairo Peña expresó que es "momento de recordarlos y no solo que de ellos se llevó la muerte".
Se trata de los restos de víctimas que fueron encontrados en el departamento de Meta, La Dorada (Caldas), Cimitarra (Santander), y los municipios antioqueños de Valdivia, Montebello, Campamento, Ituango, Segovia, Granada, Remedios, Jardín, Sonsón, Concepción, Dabeiba y San Roque.
Este sábado se cumplirá, en una ceremonia privada, la entrega de los despojos de otra mujer.
Restitución de tierras
En el acto, tres familias de la región de Urabá recibieron este viernes los títulos que los acreditan como propietarios de sus predios, luego de que estos les fueran quitadas por integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Se trata de 105 hectáreas ubicadas en el corregimiento de Belén de Bajirá, municipio de Mutatá, que habían sido despojadas por el bloque Bananero en 1997.
Esta restitución judicial es la primera que se hace en el marco de la Ley de Justicia y Paz.