Hace más de 40 años que fue alcalde de Medellín, pero Ignacio Vélez Escobar sigue pensando como tal. La mente de este médico paisa no se detiene y ahora dice que no descansará hasta que el cable al Parque Arví llegue al aeropuerto de Rionegro.
Afirma que así se lo planteó al gerente del Metro, Ramiro Márquez, en la reciente inauguración del cable aéreo que lleva a esta reserva natural, de la que él fue pionero.
"Es perfectamente posible, son sólo unos kilómetros, ¿se imagina esa maravilla?", expresa el galeno, ex gobernador y ex alcalde, que dirigió a Medellín entre 1968 y 1970 destacándose como un transformador visionario que avizoró la ciudad en el tiempo.
Tiempo que les dio la razón a muchos de sus sueños. El principal, sin duda, la construcción del Parque Arví, del que él dejó un estudio en tiempos en que nadie imaginaba semejante obra.
"Uno de los temas que más debatí como concejal era que en Medellín no había parques y como alcalde diseñé un Plan de Parques que incluía los principales parques de la ciudad. Y empecé a trabajar una teoría que sostengo: todas las obras que desarrolle EPM deben servir a la recreación pública".
Este pensamiento lo llevó a visionar que en la reserva de Piedras Blancas se podría construir un gran parque para disfrute de la gente.
"En EPM no lo vieron bien, decían que eso lo invadía la gente, que se acababa, y no me pararon bolas", recuerda hoy el doctor Vélez en su oficina del último piso de un edificio de El Poblado, desde donde observa a plenitud una zona que él ayudó a transformar.
Insistencia de soñador
Pero sólo el débil se rinde al primer fracaso. O el que no está muy convencido de lo que propone o sueña. Y no era el caso del médico Vélez, que luego de terminar su periodo de alcalde no se refugió en casa sino que siguió vinculado a la actividad pública.
Entonces, el gobernador lo nombró para la Junta del Área Metropolitana, en donde tendría un escenario para seguir luchando por sus ideales. Llevaba un as bajo la manga que le abrió puertas:
"Siendo alcalde contraté un estudio del parque Piedras Blancas con el americano Michael A. Hill, que hizo diseños y varias propuestas para esa reserva, una era la construcción de un cable aéreo para llagar allá".
Hill, anota Vélez Escobar, propuso que ese teleférico se construyera desde la parte baja, por la zona donde se hacían los paseos de olla a la laguna de Guarne, donde él solía ir con sus padres.
"Esa laguna era la única masa de agua que teníamos alrededor de Medellín, entonces los paseos eran allá". Esas caminatas lo enamoraron de la zona y lo hicieron apasionarse con el parque, hasta que sus sueños se cristalizaron en proyectos.
Pero este destacado ex alcalde tenía otra credencial: durante su mandato rompió una vieja tradición de otros alcaldes de congelar tierras en las que los dueños se resignaban a pagar impuestos, pero no podían hacer nada.
"Yo les propuse compra, que si me recibían bonos, unos 2 ó 3 me aceptaron y conseguí autorización del Gobierno para emitir 60 millones de pesos en bonos; compré 1 millón 982 mil metros congelados de tierra por 26 millones de pesos para el Plan de Parques".
Fue tal su obsesión, que en su Alcaldía creó la Asesoría de Parques. Y les dio vida a dos escenarios insignias: el Jardín Botánico y el Zoológico Santafé, construido con la Sociedad de Mejoras Públicas en un lote donado por la matrona Mercedes Sierra.
"El Parque de la Independencia fue una herencia del presidente Carlos E. Restrepo a Medellín, para la obra él nombró un comité del que hizo parte mi abuelo Juan de la Cruz Escobar, en la apertura se ahogó un tío mío".
Al relatarlo, más que los ojos, a Ignacio Vélez se le ilumina la vida. Gracias a él y a la SMP este bosque se transformó luego en el Jardín Botánico. También se le deben a su empeño desarrollos en El Volador, la Unidad Deportiva de Belén, avenidas de El Poblado pagadas por valorización, la Ciudadela de la Universidad de Antioquia y la Clínica Soma, que fundó con otros médicos.
El gobernador Luis Alfredo Ramos lo define como, "uno de los más brillantes alcaldes de Medellín en la historia". Un hombre que conjugó su profesión de médico y su calidad de político no tradicional con su excepcional condición de gerente con sentido de responsabilidad.
Por eso no es descabellado imaginarse al Metrocable llegando al aeropuerto. Vélez propone que hay cien años para hacer de todo en esas 17 mil hectáreas de Arví: un jardín botánico, un zoológico, orquideorama, mariposario, instalaciones deportivas.
¿Por qué no? Hace cuarenta años propuso el Parque Piedras Blancas y pocos le pararon bolas, pero ahí está, bajo el nombre de Arví pero en la misma reserva.
La vida le permita al doctor Ignacio Vélez, de 91 años, ir desde Medellín hasta el aeropuerto de Rionegro en cable. Así lo sueña hoy y "el universo siempre conspira a favor de los soñadores", como dice Paulo Coelho.
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