La tristemente célebre prisión de Abu Ghraib reabrió este sábado con un nuevo nombre y la promesa oficial de tratamiento humanitario en un centro de detención que se hizo famoso por los abusos cometidos contra los prisioneros, primero durante el régimen de Saddam Hussein y después con la ocupación estadounidense.
Las autoridades judiciales exhibieron el complejo renovado con modificaciones que incluyeron un cuarto de costura, sala de ejercicios, computadores, una biblioteca, áreas recreativas al aire libre, viveros y una peluquería.
"El primer paso fue cambiar el nombre", dijo Mohammed al-Zeidi, director adjunto del Departamento de Rehabilitación Iraquí, mientras guiaba por los salones decorados con flores de plástico.
Abdul-Mutalb Jassim, director general del Departamento, dijo que unos 400 reclusos fueron transferidos a la prisión. Se esperan otros 3.000 y su capacidad total ronda entre 12.000 y 15.000, según el ministerio de justicia.
Las autoridades justificaron su decisión de reabrir la prisión -ahora llamada Prisión Central de Bagdad- porque necesitaban el espacio en momentos en que los militares estadounidenses transfieren a los iraquíes unos 15.000 detenidos según un nuevo pacto de seguridad que entró en vigencia el primero de enero.
El complejo de edificios y torres de vigilancia al oeste de Bagdad fue el centro de un escándalo de proyección mundial en el 2004 cuando se difundieron fotos donde se veía a soldados estadounidenses humillando sexualmente a los presos.