Como es costumbre en Colombia, la diplomacia está al servicio del juego político interno del Gobierno de turno.
Pero esta vez se les fue la mano, pues no solo renunció el nombrado embajador en Brasil, el vicepresidente Angelino Garzón, sino que también es la segunda ocasión en la que un designado declina a la misión en esa potencia latinoamericana, caracterizada por tener una de las carreras diplomáticas más profesionales del mundo.
La historia es sencilla, pero bastante desconocida. El 27 de agosto del año pasado, la entonces embajadora María Elvira Pombo, hermana de Roberto Pombo, director de El Tiempo y prima hermana de la canciller María Ángela Holguín, fue trasladada a la misión diplomática en Perú, quedando la vacancia en Brasilia desde el primero de octubre.
Para ocuparla se decidió el traslado de la embajadora ante la Organización de Naciones Unidas y exsecretaria privada del expresidente Álvaro Uribe, Alicia Arango Olmos, pero cuando estaba listo el nombramiento ella renunció al cargo.
Lo mismo que hizo ayer el vicepresidente Garzón, quien fue nombrado, de manera oficial, el pasado 12 de febrero, decreto 287, firmado por la canciller Holguín.
Para expertos en diplomacia internacional, la historia es prueba del folclorismo en el manejo del servicio exterior, que muchas veces se convierte en caja menor de la Presidencia para pagar favores políticos.
"Esto no solo sucede en Colombia. Es más, si se quita a Brasil y México, el resto de países en el continente utilizan un sistema bastante similar. En el país, sin embargo, una parte del servicio exterior tiene que estar a cargo de funcionarios que hayan hecho carrera diplomática, pero los cargos más importantes de representación del Estado en otros países están, por lo general, en manos de políticos", indicó Mauricio Jaramillo Jassir, internacionalista de la Universidad del Rosario.
Retiro por "principios"
Al explicar su renuncia, Garzón escribió en una carta abierta al presidente Juan Manuel Santos, a la canciller Holguín y a la embajadora de Brasil en Colombia, Elisa Berenguer, que "debo confesarles que la decisión que he tomado no es nada fácil. La única razón que me ha motivado a hacerlo, es la de obrar de acuerdo con mis principios y con la total libertad, transparencia y lealtad que siempre me ha movido en el cargo de vicepresidente y que mantendré de manera inmodificable hasta el 7 de agosto de 2014, fecha en que termina mi mandato constitucional".
En su cuenta en Twitter, Santos le respondió: "Lamentamos que por razones personales y familiares, el vicepresidente no vaya a Brasil. Desde la Vicepresidencia se siguen promoviendo defensa de los Derechos Humanos".
Para el analista político, Andrés Mejía Vergnaud, llama la atención que esta renuncia se haya dado tras conocerse que la fórmula vicepresidencial de Santos, el exministro de Vivienda Germán Vargas Lleras.
Otra posibilidad que ha estado también en el ambiente es que a Garzón le interesaría la alcaldía de Bogotá, para lo cual tendría que vivir en la capital del país un año antes.
Una tercera, la carta del presidente Santos elogiando el gran equipo que haría con Vargas Lleras en la vicepresidencia, que nada tiene que ver con la que hace con Garzón, a quien consideran una piedra en el zapato para Santos.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8