En un partido aburrido, con escasas emociones en los pórticos, sin la algarabía y el barullo propio que proporcionan los hinchas y las barras, Boyacá Chicó dejó escapar dos puntos al empatar a un tanto ante Equidad, en un estadio cuyas graderías lucieron frías y solitarias por la ausencia de público.
Fue un juego con igualdad en todos los aspectos, con dos oncenos que mostraron una enorme riqueza táctica en la manera como se disponen en la cancha y cuyos jugadores saben de memoria el libreto y su función de “morder” en todos los sectores del campo.
Durante los primeros 20 minutos el encuentro se disputó en mitad de terreno, con dos equipos que se muestran ordenados, acoplados entre líneas y que no permitían la fácil maniobra de los volantes adelantados.
Esta situación hizo que se presentara un escaso volumen ofensivo ya que los dos oncenos, que primero mantuvieron un orden defensivo, luego le apostaron con dificultad a buscar los acercamientos ofensivos.
A los 21 minutos vino una acción en contraataque que gestó el paraguayo Mario Giménez, quien filtró un balón en profundidad a Stalin Motta para que éste encarara a Carlos Andrés Abella, quien controló a medias para que en el rebote el esférico se fuera desviado.
Pese a que Boyacá Chicó tuvo más tiempo el balón, no tuvo la coherencia suficiente en zona gestación ya que ni Edwin Móvil ni Juan Alejandro Mahecha estuvieron claros, se mostraron distanciados y fueron escasas las acciones en las que se juntaron
Tras el descanso, en pelota quieta, a los 50 minutos, el local lo intentó con un cobro de Pedro Pino que se fue rasante y que en el rebote el mexicano Mario García mandó por encima del travesaño.
El partido se disputó sin mayor emoción en las áreas, pues los sistemas defensivos y los volantes de recuperación salen airosos ante la escasa producción de los generadores ofensivos, situación que hizo ver a los dos porteros como espectadores del lance.
Tras acercamientos en varias áreas a los 80 minutos un error compartido entre García y Mahecha permitió un rebote que le quedó a John Viáfara para romper el marcador. El derechazo cruzado se fue sobre el bajante derecho, lo que puse a celebrar al verde asegurador.
Tras estar abajo en el marcador el local empezó a sufrir de desespero y ansiedad. Allí Alberto Gamero hizo unos cambios de posición en los que Pedro Pino pasó a ser lateral izquierdo, mientras que James Castro llegó a la banda derecha con el fin de darle más profundidad al ataque.
Sobre el cierre del encuentro se presentó un empujón del lateral Víctor Giraldo sobre Yeisen Núñez, a lo que el juez central Jorge Sierra, sin dudarlo un segundo, señaló pena máxima.
El cobro lo ejecutó Edwin Móvil, quien con su remate potente, a media altura sobre el palo izquierdo de Mesa, dejó la igualdad en la pizarra.