Una culebra de 12 metros contra un cocodrilo de 6. ¿Quién habrá ganado? Pudo ser una escena hace 60 millones de años en lo que hoy es la Guajira.
Un equipo de científicos encontró en El Cerrejón fósiles de un nuevo género y especie tipo cocodrilo, Acherontisuchus guajiraensi , de seis metros de largo, que convivió en la región con la enorme Titanoboa, la serpiente más grande que existió en el planeta, hallada también en la rica formación de la península.
Pertenecía a "un grupo ya extinto llamado Dirosaurios", explicó a EL COLOMBIANO el científico colombiano Carlos Jaramillo, quien participó en la investigación, publicada en el journal Palaeontology la semana pasada.
"Habitaba aguas dulces, especializado en alimentarse de peces, con el hocico muy largo, angosto y lleno de dientes puntiagudos, como un Gavial (otros animales parecidos habitaban en aguas saladas o semisaladas)", agregó.
Este es el primero que se encuentra en aguas dulces.
Los Dirosaurios se originaron en África hace unos 75 Millones de años, y luego migraron a Suramérica hace unos 60 Millones de años.
Se cree que llegó a Suramérica nadando a través del Océano Atlántico.
La formación de El Cerrejón, aclaró Jaramillo, científico del Smithsonian Tropical Research Institute, representa el bosque tropical más antiguo que conocemos. Tenía niveles de CO2 y temperatura más altos de los que tenemos hoy.
Del cocodrilo se encontraron tres mandíbulas incompletas, fragmentos de maxilar, dientes y otras partes del esqueleto.
Las características cráneo-mandibulares y la morfología del cuerpo sugieren que vivió en un ambiente de agua dulce, a diferencia de la mayoría de dirosaurios conocidos.
El lejano familiar de los cocodrilos actuales -aunque no su antepasado directo- es el primer animal terrestre del Paleoceno del Nuevo Mundo especializado en comer peces, lo que sugiere que competía por ese recurso con la enorme serpiente.
"Los individuos más jóvenes no podían estar a salvo de Titanoboa, pero los más grandes pudieron hacerle mucho daño", explicó Alex Hastings, otro de los investigadores, del Museo de Historia Natural de la Florida, de acuerdo con un boletín de prensa de ese Museo.
La especie es el segundo lagarto de los cocodrilos encontrado en El Cerrejón, una de las minas carboníferas a cielo abierto más grandes del planeta.
Durante el Paleoceno en Suramérica en el medio dominaban los reptiles, incluidas las serpientes gigantes.
"La creencia general es que todos los cocodrilos antiguos se asemejaban a un lagarto moderno, que todas esas extrañas formas descendían de un ancestro más generalizado, pero estos chicos nos están mostrando que algunas veces una tipo de animal especializado evolucionó de un animal muy especializado, no de uno generalizado", de acuerdo con Christopher Brochu, profesor de Paleontología en la Universidad de Iowa, quien no participó del estudio.
Para sobrevivir a las difíciles condiciones del medio, con un clima más caliente y tras la extinción de os dinosaurios por el impacto del asteroide unos cinco millones de años antes, la mejor forma era adaptarse a diferentes hábitats para beneficiarse de los distintos recursos que ofrecían, dijo Hastings.
Fue esa capacidad la que les permitió a los dirosaurios sobrevivir épocas difíciles y diseminarse por América.
Historias de vida que vuelven del pasado.
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