Con el paro cardíaco que sufrió el congoleño Fabrice Muamba , el sábado cuando jugaba con Bolton ante Tottenham, se evidencia otra vez la fragilidad de los deportistas de alta competencia.
Si bien el volante de 23 años, que también ha defendido la camiseta de Inglaterra, evoluciona (respira independientemente sin la ayuda de un ventilador y ya reconoció a sus familiares) en el hospital Chest de Londres, según informa Efe, el inconveniente médico genera reflexiones.
Juan Gustavo Giraldo , médico del Deportivo Rionegro, les recuerda a los futbolistas y dirigentes que "muchos exámenes no significan cero problemas, porque no todos los chequeos los revelan debido a que en Medicina no hay un ciento por ciento de certeza".
A la edad de Muamba, resalta el galeno especialista en Medicina deportiva, son muy comunes la arritmia cardíaca, los problemas coronarios, circulatorios y la taquicardia ventricular.
Por esas razones recomienda mayor capacitación de los médicos y del recurso humano e inversiones en los estadios para contar con desfibriladores cardíacos necesarios para evitar muertes en las canchas y reaccionar de urgencia como el sábado con Muamba.
El inconveniente sufrido en plena cancha por Fabrice, que aún sigue en "estado crítico" y de acuerdo con los especialistas está en las "24 horas decisivas de su vida" generó una cadena de oración en Inglaterra y entre la comunidad futbolística.
El caso ratifica que el deportista debe prestarle atención a su corazón y visitar con más frecuencia al médico.
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