El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró este domingo que el "abrumador" triunfo que, según las encuestas, logró en las urnas para la reelección, es un "paso histórico" para consolidar su proyecto de "revolución ciudadana" centrado en la atención "a los más pobres" de esta nación andina.
"Este es un día de alegría, de futuro, damos un paso histórico para consolidar esta revolución ciudadana", dijo Correa en una rueda de prensa tras conocerse los primeros resultados extraoficiales de encuestas a pie de urna.
Agradeció a sus correligionarios y a quienes votaron por él y señaló que en su Administración se adelanta una revolución que "está en marcha y nada y nadie la detiene".
"Ratificamos: somos bolivarianos y alfaristas (en referencia al prócer ecuatoriano Eloy Alfaro) y hoy nuestro compromiso renovado, sobre todo con los más pobres de la patria", indicó y recordó que la "opción preferencial" de su Gobierno "es por los más pobres y los más débiles".
Correa, del movimiento oficialista Alianza País, aseguró que "nunca" ha defraudado ni defraudará al pueblo, y atribuye a ello el "inmenso apoyo" que ha recibido, que le ha permitido hacer historia "en un país en el que desde 1996 a 2006 ningún Gobierno democrático terminó su periodo".
"Hoy se gana en una sola vuelta, algo inédito, hemos hecho historia", recalcó el jefe de Estado en la ciudad costera de Guayaquil (suroeste) donde la emoción por el triunfo aumentó cuando se acercó su madre para abrazarlo.
El gobernante añadió que su cargo "siempre" estará a disposición del pueblo y las "puertas abiertas" a la concertación en un país en el que "nunca ha habido tanto consenso y unidad", según señaló.
"Llamamos a una gran concertación nacional pero, por ética y principios, hay excepciones", dijo y aseguró que no puede mantener acuerdos con sus rivales en las elecciones, Lucio Gutiérrez o el magnate bananero, Álvaro Noboa.
Aseguró que sería una "traición" a su conciencia y a sus electores si tratara de hacer acuerdo con la clase política "que juega con la miseria del pueblo".
Primeros resultados
La Organización No Gubernamental (ONG) Participación Ciudadana, autorizada para hacer un conteo rápido de votos, otorgó al candidato presidente Rafael Correa el 51 por ciento de los sufragios en las elecciones que tuvieron lugar este domingo en Ecuador.
De acuerdo con los primeros resultados dados por esta ONG, en segundo lugar se pondría el ex militar y ex presidente Lucio Gutiérrez con el 30,7 por ciento, mientras que Álvaro Noboa, el millonario bananero que por cuarta vez ha presentado su candidatura a la Presidencia, obtiene un 9,7 por ciento de los votos.
A continuación se sitúa Martha Roldós con el 4,3 por ciento, mientras que los otros cuatro candidatos no llegan al 2 por ciento.
Los sondeos a pie de urna de las diferentes empresas encuestadoras, al cierre de los colegios electorales, otorgaban a Correa, del Movimiento Alianza País, entre el 56 por ciento y el 51,7 por ciento.
A Gutiérrez, del Partido Sociedad Patriótica, le daban entre un 19 y un 31 por ciento, a Noboa entre el 8 y el 13 por ciento, y a Martha Roldós, del movimiento Red Ética y Democracia (RED), entre un un 4 y un 4,5 por ciento.
Oposición esperará datos oficiales
El candidato a la presidencia de Ecuador, Lucio Gutiérrez, dijo el domingo que esperará los resultados oficiales antes de reconocer la victoria del presidente Rafael Correa en unos comicios en los que argumentó vio indicios de fraude.
Sondeos a boca de urna mostraron que Correa habría obtenido alrededor de un 55 por ciento de los votos, más de 14 puntos por encima de los sufragios a favor de Gutiérrez, quien se negó a aceptar esos estudios.
"Una vez que se den los resultados oficiales, obviamente que nosotros vamos a reconocer ese dato", señaló el militar retirado, quien fue derrocado en el 2005 en medio de fuertes protestas populares.
Gutiérrez, que acusó al Gobierno de tener nexos con la guerrilla y el narcotráfico, pidió a sus seguidores que se mantengan vigilantes en las juntas receptoras de votos, luego de asegurar que vieron irregularidades en muchas mesas de votación.
"Pueden ser 10 puntos de diferencia (con Correa), pero fraude es fraude", dijo muy serio el candidato presidencial.