Hemos recibido dos anuncios presidenciales que, para algunos dan mucha claridad, pero a otros nos dejan aún más cuestionamientos sobre la credibilidad del presidente.
Primero fue el anuncio del "destape" de los acuerdos en La Habana. Cómo hacemos para creer que todo está claro si se tienen dos principios expresados en esos mismos documentos que nos hablan de que "nada está acordado hasta que todo esté acordado" y, el otro, que contiene los "temas pendientes" que aparecen en el documento n.° 44 en los cuales se expresa que hay 28 salvedades dejadas en las actas sobre asuntos aún no acordados entre los cuales están la necesidad de renegociar los TLC, las Zonas de Reserva Campesina y "concertar la política minero-energética. Frente a ese panorama, ¿será que debemos tener tranquilidad? ¿Eso es tener claridad sobre lo "acordado"?
El segundo trata sobre los "recortes" estatales. Se dice que, con ellos, los gastos se rebajarán en un billón de pesos. De las entidades a ser suprimidas, se conoce solo la Unidad de Regulación Financiera creada en el 2011, o sea en el primer gobierno de Santos. Igualmente, que se rebajarán en un 40 % los gastos de publicidad. Preguntamos: ¿por qué durante mucho tiempo se negó que hubiera exceso de gasto y ahora se acepta que se puede recortar? En cuanto a la publicidad ¿por qué no se hizo el recorte antes de las elecciones? Se quería "financiar" con esos recursos la "campaña reeleccionista"? ¿Por qué no nos presentan un "estado de resultados" entre lo que se ha incrementado el "aparato burocrático" con la creación de los tres superministros? Realmente frente a esto, al menos para quien esta nota escribe, la credibilidad del presidente Santos no me deja tranquilo.
Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9