Cuatro laboratorios para el procesamiento de coca fueron destruidos por las autoridades en los municipios de San Francisco y San Luis, oriente antioqueño.
La Cuarta Brigada informó que las rudimentarias construcciones tenían capacidad para procesar 80 kilos de base de coca, que en el mercado negro alcanzaban un costo de 520 millones de pesos.
En los lugares, las tropas hallaron y destruyeron 700 kilos de hoja de coca picada y diferentes elementos químicos.
El Ejército añadió que el dinero recibido por la venta del alcaloide, realizada por bandas de delincuencia organizada, era entregado a las Farc.
No se registraron capturas por la operación.