Para que la garantía de un vehículo nuevo conserve su validez, el propietario debe seguir el siguiente decálogo:
1. Cumplir las instrucciones técnicas sobre el manejo y mantenimiento recomendadas por el fabricante.
2. Leer el Manual del Propietario del Vehículo, que contiene las instrucciones del fabricante y saber qué hacer en caso de falla.
3. Utilizar repuestos y accesorios originales durante la vigencia de la garantía del vehículo.
4. Utilizar insumos de las especificaciones recomendadas por el fabricante, no contaminados o degradados.
5. Llevar el vehículo a las revisiones periódicas de 5 mil, 10 mil, 20 mil o más kilómetros, que sirven para que el automotor permanezca en condiciones normales de funcionamiento y para su correcto mantenimiento.
6. Usar el vehículo para el fin que fue fabricado y no someterlo a cargas que sobrepasen su capacidad o a trabajos inapropiados para su configuración técnica.
7. Darle al concesionario el tiempo que requiera para hacerle las reparaciones y pruebas al vehículo.
8. No permitir la intervención de terceros en el vehículo que puedan ocasionarle daños no amparados por la garantía del fabricante.
9. Si le pone una carrocería al chasis, cerciórese de que no le alteren los mecanismos del mismo, como frenos, ductos, dirección, etc.
10. Es mejor abstenerse de incurrir en prácticas arbitrarias, como abandonar el vehículo en el taller del concesionario, no recogerlo oportunamente o solicitar servicio por garantía por fallas inexistentes.
*Abogado experto en Derecho del Consumidor de Automotores.
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