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HISTÓRICO
Efecto dominó tras las bajas
  • El 22 de mayo de 2006 tropas del Ejército atacaron a una patrulla de la Policía, hecho que aún se investiga, pues pudo tratarse de un fuego amigo. El golpe dejó 10 policías y un civil muertos, además de un proceso judicial que trata de establecer si se trató de un mandato de los militares a un jefe narco.
    El 22 de mayo de 2006 tropas del Ejército atacaron a una patrulla de la Policía, hecho que aún se investiga, pues pudo tratarse de un fuego amigo. El golpe dejó 10 policías y un civil muertos, además de un proceso judicial que trata de establecer si se trató de un mandato de los militares a un jefe narco.
  • Jairo Libreros, analista político experto en temas militares.
    Jairo Libreros, analista político experto en temas militares.
  • General (r) Harold Bedoya Pizarro.
    General (r) Harold Bedoya Pizarro.

  • Hubo errores de Inteligencia y exceso de confianza, dicen analistas.
  • El escándalo es cíclico pero el efecto en las tropas se siente.
  • Aumento de efectivos también puede mermar el filtro de selección.
Por
Clara Isabel Vélez Rincón

L
os escándalos por excesos, desmanes o denuncias sobre vínculos con ilegales por miembros de las Fuerzas Militares y la Policía, se han convertido en un fenómeno cíclico en los medios de comunicación.

También son repetidas las respuestas de los altos mandos militares y el mismo presidente Álvaro Uribe Vélez, frente a estos hechos.

"Son manzanas podridas", aseguró el martes el ministro Juan Manuel Santos, en el debate realizado en la Comisión II del Senado, a donde fue invitado para discutir los nexos entre el cartel del norte del Valle con oficiales y suboficiales del Ejército.

Detrás de cada nuevo escándalo hay dos aspectos que según Jorge Giraldo, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Eafit, deben analizarse: el impacto en el ciudadano común y el impacto en la comunidad internacional.

Para la gente tal información puede causar desconcierto y desconfianza. Sin embargo, en el exterior los anuncios de las purgas y los llamamientos a calificar servicios pueden demostrar un afán de transparencia y lucha contra la impunidad por parte del Ejecutivo.

Falló la inteligencia
Para el Ejército, la investigación por la muerte de los 10 policías y un civil, en Jamundí, Valle, ha servido para comenzar a desenredar el ovillo de los presuntos nexos entre militares y narcotraficantes del norte del Valle.

Es por eso que algunos de los nombres que se dieron a conocer en las últimas semanas de los oficiales de la III Brigada del Ejército, con sede en Cali, que fueron llamados a retiro son los mismos que aparecen en los expedientes del caso Jamundí (ver gráfico).

El director de la Fundación Seguridad y Democracia, Alfredo Rangel, y el investigador de la Fundación Ideas para la Paz, Gerson Arias, coinciden en que muchas de las situaciones que se están presentando podrían haberse evitado si la inteligencia y la contraingeligencia fueran lo suficientemente efectivas.

Para Rangel, "hubo exceso de confianza". Tampoco se cumplió con un precepto básico como debe ser la rotación de personal, especialmente, en áreas con economías ilícitas que pueden permear las instituciones.

"No se trata de un fenómeno nuevo. El hecho de que no salga en los medios de comunicación no quiere decir que en ese momento no se esté dando. Es algo que viene de tiempo atrás y que de cuando en cuando sale a la luz", explicó Rangel.

Arias considera que hay otro factor que no ha sido estudiado a conciencia y son las redes que existían entre algunos miembros de la fuerza pública, grupos de autodefensas y redes de narcotraficantes. Redes que, conforme avancen los procesos con los ex Auc, se irán develando.

Se creció la tropa
Otro punto que se debe analizar es el aumento de hombres de las Fuerzas Militares y la Policía en el gobierno de Uribe.

Aunque el Plan 10.000 venía de la administración de Andrés Pastrana, el actual mandatario se ha empeñado en fortalecer las instituciones con el aumento no solo del pie de fuerza (en la actualidad hay cerca de 400.000 efectivos) sino con equipos y capacitación, en especial en inteligencia.

Según Rangel, en los próximos cuatro años, las Fuerzas Militares incorporarán 17.000 efectivos y la Policía 20.000.

Pero el aumento no necesariamente significa calidad, afirmaron militares activos que pidieron reservar su identidad.

Por ejemplo, el programa de soldados campesinos que fue criticado por las organizaciones defensoras de derechos humanos por considerar que ponía en riesgo la integridad de los jóvenes, también tuvo oposición dentro de algunos sectores de las Fuerzas Militares.

Oficiales y suboficiales activos que estaban en el área de operaciones tenían dos objeciones: la capacidad y el interés de los jóvenes de pertenecer a la institución, y el riesgo de que algunos de ellos resultaran ser infiltrados de la guerrilla.

El ataque a un puesto de la Infantería de Marina de Iscuandé (Nariño) en febrero de 2005, confirmó el temor. La Fiscalía abrió investigación contra tres infantes campesinos por sus nexos con las Farc.

Las bajas afectan
Otro punto que debe tenerse en cuenta es el de las bajas (retiros). Según el Ministro de Defensa, en su primer año de gestión autorizó que pasaran a retiro 150 oficiales y 300 soldados. Algunas de ellos se fundamentan en investigaciones por infiltraciones del narcotráfico.

A los llamados a calificar servicio se suman los retiros voluntarios. En los pasillos del comando del Ejército se rumora que unos 150 oficiales del grado Teniente Coronel pidieron su baja. "Muchos se fueron aburridos porque vieron que no había posibilidad de ascender sino tenía vara (impulso de un alto oficial".

Los retiros tienen efecto en la tropa. El más evidente es la afectación de la moral cuando uno de sus mandos es llamado a calificar servicios, más cuando se considera que la razón no fue justa (recordar la polémica por las torturas en Tolima).

"A veces parece que se le quiere cumplir a la opinión anunciando relevos o retiros, pero estos anuncios no van acompañados de un procedimiento jurídico que lleve a un resultado. Habría que ver cuántas de esas bajas están acompañadas de una investigación y cuántas de esos procedimientos han derivado en sanciones", explicó Arias.

Pero también está el efecto en la operatividad por la cantidad de rotaciones, la aceptación de la tropa y hasta la capacidad de los nuevos mandos.

El mejor ejemplo fue el malestar que causó en la Policía el llamado a calificar servicios a 12 generales en mayo pasado, pues muchos de los afectados tuvieron que salir de la institución para que pudiera ascender el general Óscar Naranjo, quien tenía menos antigüedad.

Para Rangel, estas situaciones si bien causan malestar no afectan el desempeño ni de las Fuerzas Militares ni de la Policía. "Se pueden hacer nuevos cursos de ascenso y siempre hay gente para ellos".

Sin embargo, en la tropa la sensación es distinta. Por eso, algunos militares activos no dudan en afirmar que así como estuvieron apresurando el entrenamiento de los soldados campesinos están acelerando los cursos de ascenso. "O sino mire, pusieron de comandantes de brigadas importantes a coroneles que apenas estaban en curso. Eso no se había visto".

La opinión
General (r) Harold Bedoya Pizarro.

?Cuando se retira un militar hay que garantizarle el debido proceso. No puede ser que se destituya y después se le dé a conocer los cargos. (...) En este país  mentira y la calumnia es parte de la estrategia del narcotráfico?.

Jairo Libreros, analista político experto en temas militares.
?La discrecionalidad es una constante en América Latina. El problema radica en que se emplea políticamente y los políticos no asumen las consecuencias en los casos difíciles. Nos estamos quedando sin oficiales?



Baja discrecional, en cualquier época
La Ley 1428 de 2007 establece como algunas de las causas para pasar a retiro temporal con pase a reserva el llamamiento a calificar servicios o el retiro discrecional.

Solo podrán ser retirados por llamamiento a calificar servicios quienes cumplan los requisitos para tener derecho a la asignación de retiro (más de 20 años de servicio).

Para aplicar la figura de discrecionalidad no se tiene en cuenta el tiempo de servicio. Se tiene en cuenta una recomendación del Comité de Evaluación conformado por el Segundo Comandante de fuerza, el Inspector General, el Jefe de Personal de la respectiva fuerza, y el Comandante de la unidad operativa a la cual pertenezca. Cuando se trate de Oficiales se requiere previo concepto de la Junta Asesora del Ministerio de Defensa para las Fuerzas Militares.