El bogotano de 19 años, estudiante de quinto semestre de Antropología de la Universidad Nacional, se perdió de sus compañeros de viaje luego de resolver separarse en dos grupos para iniciar el descenso.
"El joven se quedó atrás. Cuando los compañeros llegaron a Bogotá, un grupo pensaba que Camilo estaba con el otro grupo y viceversa", explicó Marta Isabel Uribe, coordinadora del Comité Regional para la Prevención y Atención de Desastres (Crepad).
Según el teniente Uver Echeverri González, jefe de operaciones de la búsqueda y miembro del cuerpo de Bomberos de Salento, "la última vez que vieron al joven fue en la finca la primavera, el campesino que lo vio dijo que el muchacho iba con todo el equipo completo, incluyendo una guitarra", aseguró.
Echeverri agregó que desde hace diez días las unidades del cuerpo de bomberos de Salento y otros municipios del Quindío están en la zona adelantando la búsqueda. Por su parte, el Crepad reforzó las comisiones e informó que desde el pasado lunes hay un puesto unificado de mando en el sector del Páramo de Romerales con 16 bomberos, 90 soldados de alta montaña, seis socorristas de la defensa civil, nueve carabineros de la policía y cinco funcionarios del Parque de los Nevados.
"Hemos reforzado las tareas de búsqueda pero hasta el momento no hemos tenido ninguna información positiva, no hay rastro alguno del joven. Hay 126 personas buscándolo y acaba de salir un helicóptero de la fuerza aérea a sobrevolar la zona", informó Uribe.
La búsqueda esta concentrada en el cañón del toche, el cañón del bosque, el cañón de estrella de agua y el valle de los perdidos.
"Es una zona de páramo donde estamos a una altura de 3.800 metros sobre el nivel del mar. Es un terreno bastando complicado, una zona muy fría, de bajas temperaturas y escasa visibilidad. Es un área de muy difícil acceso para cualquier persona que venga sin los equipos especializados", señaló Echeverri.