Tal vez lo más destacado de las inquietudes intelectuales de monseñor Darío Múnera Vélez, exrector de la Universidad Pontificia Bolivariana que acaba de fallecer, se refirió al estudio y reflexión permanentes en torno a la doctrina social de la Iglesia Católica y los derechos humanos.
Ambos temas lo apasionaron y lo llevaron a escribir libros y ensayos. Eso por el lado de su palabra y su pensamiento. Pero tal vez sea su calidad de transformador y visionario la que selló su obra al frente de la UPB: abrió sedes en Montería y Bucaramanga, puso en marcha la Clínica Universitaria Bolivariana y le dejó al campus de Laureles una biblioteca digna de admirar, con más de 350 mil ejemplares.
Nos solidarizamos con sus familias, la de sangre y la de sus afectos: la Bolivariana. Valga recordar a un líder que nos deja un legado de progreso y humanismo.
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