La decisión del presidente Juan Manuel Santos de nombrar como embajadores en Washington a Luis Carlos Villegas, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios, Andi y en Italia, a Juan Sebastián Betancur, presidente de Proantioquia, deja en evidencia una posible intención por parte del mandatario de tener personas con experiencia gremial que ayuden a consolidar los tratados de libre comercio con Estados Unidos y la Unión Europea.
Según expertos, la elección de un embajador para que represente las políticas nacionales en el exterior se da por una cuestión de coyuntura. Por eso, los últimos nombramientos como los de Villegas, Betancur, Luis Eladio Pérez, entre otros, cumplen con el propósito de mejorar el comercio.
Marcel Hofstetter, jefe del programa de Finanzas y Comercio Internacional de la Universidad de la Salle, considera que "los TLC con Estados Unidos y la Unión Europea son dos procesos que han tenido muchos inconvenientes y que gracias a la buena gestión del Gobierno por fin parecen llegar a un final. Tal vez por eso es que el presidente designó a dos líderes gremiales para ser los embajadores en dos países tan importantes, para que de una vez por todas finiquiten estos procesos".
Otra renovación diplomática se vio en la embajada de Israel, donde Fernando Alzate Donoso estaría al frente de concluir el proceso de TLC con ese país, cuyas negociaciones ya fueron cerradas e inician trámite en los respectivos órganos legislativos.
El caso de Luis Eladio Pérez, nombrado embajador en Venezuela luego de recibir el beneplácito por parte del gobierno de Nicolás Maduro el pasado 2 de agosto, tiene dos posibles explicaciones. La primera de tinte político, para fortalecer las relaciones binacionales, y la segunda de carácter económico, ya que Venezuela es un importante aliado comercial de Colombia.
"Hay que recordar que la relación de Pérez con el gobierno venezolano es muy buena, por esa razón el presidente Santos buscó alguien que colabore y no entorpezca más las relaciones", explicó Mauricio Jaramillo, politólogo de la Universidad del Rosario.
Además de los ya mencionados, en el último año se han visto cambios en Guatemala con Francisco José Sanclemente; en Perú con Stella Luz Sotello García; en Uruguay, con Alejandro Borda, y Egipto a donde llegó Álvaro Sandoval.
Aunque no se conocen más salidas ni nombramientos, algunos rumores sostienen que en los próximos días los embajadores en España, Orlando Sardi, de Lima, y en Portugal, Germán Santamaría, podrían dejar sus cargos.
Para Andrés Molano, analista internacional, "la rotación en los embajadores se presenta, en la mayoría de casos, porque ya cumplieron con su función en el país donde residían y porque se busca fortalecer otro asunto en específico. Sin embargo, la alta rotación que ha tenido este gobierno puede interpretarse también como una postura política cambiante".
Un embajador dura en su cargo a voluntad del presidente que esté y en muchas ocasiones es designado, según los expertos, como cuotas políticas o como recompensa a una buena labor desempeñada durante los años que le prestó servicio al Gobierno.
Carlos Alberto Berna l, exembajador en Paraguay de carrera diplomática, explicó que "por acuerdo, actualmente 10 por ciento de los puestos en las embajadas les corresponden a funcionarios que hayan cursado una carrera diplomática. El resto son de libre nombramiento por parte del presidente y la rotación se hace a voluntad propia".
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8