En 2012 la Policía de Medellín logró la captura de 24.645 delincuentes, 22.461 de ellos en flagrancia, es decir, fueron aprehendidos en el justo momento en que cometían el delito. Pese a la alta cifra, "es irrisorio el resultado para toda la delincuencia que hay", comentó el general José Ángel Mendoza Guzmán, comandante de la división Metropolitana y quien este miércoles rindió cuentas de la gestión de su unidad el año anterior.
Entre los capturados, destacó el oficial, hay 189 cabecillas de combos y organizaciones delincuenciales, 41 más que en 2011, lo que de todos modos él no celebró, pues admite que habría que poner bajo custodia a muchos más que siembran terror, dolor y muerte en esta sección de Antioquia.
Los delitos más graves, fuera del homicidio, son el microtráfico de drogas y la extorsión. Y dio Mendoza una cifra que hasta eriza la piel: sus efectivos decomisaron 17 millones 658.000 dosis personales de marihunana y basuco. Es decir, además de darse un consumo muy alto de alucinógenos, bajo esta modalidad los traficantes de drogas suman, gota a gota, miles de millones de pesos.
"Cuando se aprobó por ley la dosis personal, los narcotraficantes dijeron 'no hay problema', nosotros la vendemos", dijo el general, así coloquialmente, ante delegados de la Contraloría y la Personería de Medellín y líderes comunitarios reunidos en el auditorio de la Comandancia de la Policía Antioquia.
Todas esas mínimas dosis al final sumaron, junto a otras incautaciones de alucinógenos, un total de 14 toneladas. Algo muy grave porque, admitió el comandante, es mucha más la que se mueve que la que se incauta.
Policías vs. delincuentes
Con un poco más de 8.000 policías, a la institución le toca, día a día, segundo a segundo, enfrentar a 14 odines (organizaciones delincunciales integradas al narcotráfico) y un total, ya muy detectado, de 119 combos. Suman, entre todos ellos, entre 3.600 y 5.000 delincuentes.
"Tenemos un presupuesto aprobado de 6.637 millones de pesos, pero nuestro requerimiento es de 13.555 millones", con lo que a la división le toca racionalizar el gasto, es decir, priorizar.
Entre los muchos datos del informe que presentó el general Mendoza figuran la destitución de 40 uniformados, la suspensión temporal de 45, la imposición de multas a 79 y la amonestación de 35.
"No quisiéramos que eso pasara, que los policiales faltaran a su deber, pero pasa en las mejores familias y acá no vamos a tapar esos casos", precisó el general.