El de ayer fue un festival de colores, de algodones de azúcar, de gorras, de papel globo, de formas hexagonales, de manga verde y acolchada, de música y de solazo.
Desde los bajos del corregimiento de Altavista comenzaron a verse niños corriendo con cometas enrolladas y adultos caminando con ellas encima de la cabeza para protegerse de la chispa del medio día. La fiesta ya se sentía más arriba, al son de vallenatos y porros; y con el aroma de los sancochos que estaban hirviendo.
El morro de la vereda Buga estaba lleno de gente y en el cielo ya volaban las cometas. El viento fue generoso antes del medio día y ayudó a que se fueran más lejos. Después, vino una calma que las dejó tiradas en el suelo.
El Festival de Cometas 2010, organizado por la Alcaldía de Medellín y el Inder, hizo salir de sus casas a los residentes de este corregimiento, ponerse pinta de verano y buscar un buen lugar para participar.
"Esto es para disfrutar en familia y elevar estas bellezas. Una buena combinación", comentó Cristina Gómez, que se ubicó con otras integrantes del programa La escuela busca a la mujer adulta, en una carpa artesanal, hecha con una colcha.
De todos los tamaños
En el morro, las cometas seguían quietas porque el viento no hacía lo suyo. El momento fue propicio para hacer los arreglos pertinentes a las que se rompieron con los primeros intentos.
A Anuar Enríquez y sus amigos se les quebró la varilla soporte de la que elaboraron para competir en la categoría de las más grandes.
Tres metros con 30 centímetros medía el colorido artefacto. "Déjela... Suave, suave, que ella tiene que resistir esta vez", les decía.
Juan Felipe Mesa, Ricardo Berrío y María Bárbara Posada exhibían unas pequeñas, que cabían sin problema en la palma de la mano.
"Yo quería participar, pero como no era capaz de hacer una grande, entonces la hice chiquita", contó Juan Felipe, de 12 años.
A Kevin Bravo se le dañó la suya en forma de "farolito" en la primera elevación. Se sentó aburrido debajo de la sombrilla que sus papás tenían para cubrirse del sol.
Bajito, volaba una del Hombre Araña y, en lo más alto del morro, se preparaba una llamada ecoplano, porque era ecológica, afirmó Boris Varela. "Es el mejor evento que tiene el corregimiento", repetía.
Al fondo, una vista panorámica de Medellín; en el cielo, los colores hacían fiesta.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4