Aún no se normaliza la situación del transporte de buses en el noroccidente de Medellín, afectado luego de que el pasado viernes fuera asesinado el conductor Dubán de Jesús Botero Vera, de 30 años de edad.
En la mañana de este lunes las rutas 254 y 289 iniciaron nuevamente la prestación del servicio, cosa contraria sucede con las 285, 288 y la 401, que es la integrada al metro de Medellín.
Los conductores de estas rutas le pidieron al subcomandante de la Policía Metropolitana, Juan Pablo Guerrero, seguridad en 10 puntos críticos de la zona, en los cuales los problemas de seguridad se han incrementado.
Así mismo, concertaron una reunión la tarde de este lunes para analizar la situación presentada y ver la posibilidades de retomar la prestación del servicio.
Desde el pasado sábado, los conductores de estas rutas iniciaron un cese de actividades, que afectó a los habitantes de los barrios Miramar, Kennedy, 12 de octubre, Picacho y París.
El conductor fue atacado a tiros por hombres armados que hicieron detener el vehículo que conducía de la ruta 402, en la carrera 80 con calle 96, barrio 12 de Octubre, noroccidente de Medellín.