Con cinco años en el mercado, la Compañía Energética del Tolima (Enertolima) empezó a dar pasos de animal grande.
El miércoles de la semana pasada se echó al bolsillo un negocio, en competencia con la poderosa Empresas Públicas de Medellín, que le permitirá salir de su mercado natural y consolidar la meta de los accionistas de convertir la firma en el cuarto jugador del país en el nicho de la distribución de energía.
La adquisición del 49 por ciento de la Empresa de Energía de Pereira (EEP), más su control, deja a Enertolima con 480.000 usuarios en un mercado compuesto por aproximadamente dos millones de habitantes.
El gerente de la energética, Jhon Jairo Toro, tiene las cosas claras. "El plan es consolidarnos fuera del Departamento del Tolima. Lo logrado con Pereira es un primer paso".
Y es que los planes de esta energética, que según Toro cerró el primer semestre de 2008 con un incremento en los ingresos de 15 por ciento y aspira alcanzar este año utilidades netas, van más allá.
Aunque puso su "energía" en la adquisición de la EEP mediante la sociedad futura, Enertolima Inversiones, en proceso de conformación y en la cual también participan otros socios, tiene los ojos en el proceso de venta de las electrificadoras regionales que adelanta el Gobierno. Este paso señala que Enertolima, dedicada a la comercialización y distribución de energía, podría entrar a morder de la torta de la generación.
Pero la firma tolimense tiene también su reacomodo interno, tras su privatización en 2006.
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