El Gobierno de Estados Unidos expresó este miércoles a las autoridades indias su pesar por el modo en que se ha manejado el caso de la vicecónsul de la India en Nueva York, Devyani Khobragade, que fue detenida y esposada la semana pasada por la policía.
El secretario de Estado, John Kerry, dijo al consejero de seguridad nacional indio, Shivshankar Menon, estar "apenado" por este incidente y le manifestó su deseo de que este episodio no perjudique la "cercana y vital" relación entre los dos países.
La vicecónsul Devyani Khobragade, de 39 años, fue detenida y esposada el jueves pasado por la policía neoyorquina bajo la acusación de que había mentido presuntamente en la tramitación de un visado para que una empleada suya residiera en los Estados Unidos.
"El Gobierno de E.U. espera que todos sigan las leyes del país. También es particularmente importante para el secretario Kerry que los diplomáticos extranjeros en E.U, sean tratados con el mismo respeto y dignidad que esperamos que reciban nuestros diplomáticos en el extranjero", reza un comunicado del Departamento de Estado.
También dice que "como padre de dos hijas de la misma edad que Devyani Khobragade", Kerry comprende "las sensibilidades que se están produciendo en la India sobre los hechos que siguieron a su detención".
En un mensaje de correo electrónico al Servicio Exterior de la India, divulgado este miércoles en Nueva Delhi, Khobragade denunció que pese a reclamar su inmunidad diplomática, los agentes que procedieron a su detención la sometieron a "indignidades" como esposarla, cachearla, explorar las "cavidades" de su cuerpo y encerrarla en "una celda con criminales comunes y drogadictos".
Estados Unidos anunció este martes que revisará las condiciones de la detención de la diplomática india y trató de rebajar la tensión al calificar este conflicto de "episodio asilado".
A raíz de la detención, la India pidió a los diplomáticos de E.U. que devuelvan sus tarjetas de identificación, una medida que puede suponer la retirada de facto de la inmunidad y que el Gobierno indio acompañó con una no menos significativa: el desmantelamiento de las vallas que protegían la embajada de Washington en Nueva Delhi.
La tensión por este caso no tiene precedentes en las relaciones entre ambos países desde que E.U. comenzara a privilegiar en los años noventa su relación con la India tras décadas de dar prioridad a la de su rival regional, Pakistán.