El primer ministro de Rusia, Vladimir Putin, condenó el atentado perpetrado este jueves en la república norcaucásica rusa de Osetia del Norte en el día festivo que marca el fin del mes de ayuno de los musulmanes, Ramadán.
"Atentados como el que tuvo lugar hoy en el Cáucaso Norte buscan sembrar el odio entre nuestros ciudadanos. No podemos permitirlo", dijo Putin en alusión a que el ataque fue cometido en un día festivo del islam en una república cristiana del Cáucaso ruso.
Un terrorista hizo explotar un carro cargado con explosivos junto al mercado central de Vladikavkaz, la capital de Osetia del Norte, que dejó por lo menos 12 muertos y 77 heridos, según los últimos datos de la Fiscalía General rusa.
"Los que cometen estos crímenes son gente desalmada, sin corazón, para la que no existe nada sagrado. Nuestro deber común es luchar contra estos criminales", dijo Putin durante una reunión con el presidente del Consejo de Muftíes de Rusia, Ravil Gainutdín.
El jefe del Gobierno se mostró convencido de que los ataques terroristas despiertan un enérgico rechazo en la comunidad musulmana de Rusia, donde profesan el islam unos 20 millones de personas.
"Contamos con que los musulmanes rusos contribuirán decisivamente a esta lucha. Conozco la actitud de los musulmanes hacia tales crímenes. Sentimos su apoyo, sobre todo en el Cáucaso, y estamos agradecidos por ello", puntualizó.