El gobierno de Francia sigue con atención la candidatura del vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, para presidir la Organización Internacional del Trabajo, OIT, y reconoce que será un duro competidor para su aspiración de llegar a la dirección de esa entidad de las Naciones Unidas.
Francia presentó como candidato al cargo a Gilles de Robien, diplomático de carrera y exministro de Transportes. Su presencia al frente de la OIT sería importante para un país que tiene como una de sus banderas recientes el ascendiente sobre organismos internacionales, al punto que el presidente Nicolás Sarkozy acaba de entregar las direcciones simultáneas del G-8 y el G-20, las asociaciones económicas multinacionales más importantes.
La delegada para América Latina y el Caribe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, Élisabeth Beton, aseguró que el nombre de Angelino Garzón tiene un fuerte peso para ganar la presidencia de la OIT (decisión que se conocerá el próximo año) más ahora que Brasil ha declinado su intención de presentar candidato y de que Colombia ha logrado el apoyo de las naciones de América Latina y el Caribe reunidas en la recién creada Celac.
"Respetamos y entendemos la candidatura de Colombia; más aún, sería un contrasentido decir algo distinto cuando ese nombre ha alcanzado un apoyo regional importante de la Celac, que es un organismo de integración cuyo nacimiento aplaude Francia", dijo la señora Beton, ante un grupo de periodistas de América Latina con quienes se reunió en la mañana de este martes en su despacho.
Sin embargo, resaltó que la intención del gobierno del que hace parte es disputar la presidencia de la OIT, por lo que buscará otros apoyos internacionales: "Hay un buen candidato colombiano y hay un buen candidato francés, al final tendremos que contar los votos".
La señora Beton, de otra parte, hizo un gran elogio de los 16 meses transcurridos del gobierno de Juan Manuel Santos, al punto de afirmar que "Francia valora especialmente el nuevo rumbo tomado por Colombia, país con el que sentimos que tenemos una relación muy especial".
La funcionaria de la Cancillería explicó que le dan especial importancia "a la mirada hacia el futuro que ha puesto el gobierno de Santos". Asegura que fue vital que Colombia cambiara su discurso monotemático de seguridad, para fijarse más en asuntos sociales, de los que destacó la Ley de Tierras aprobada por el Congreso el año pasado. Asimismo, resaltó que Colombia, en general, se esté proyectando hacia América del Sur y ganando protagonismo en el continente.
Con respecto al caso del asesinato de los cuatro uniformados en noviembre pasado, expresó su pesar por el hecho y dijo que es una violación a los Derechos Humanos que Francia sigue con atención, así como otros asuntos de gravedad en América Latina, entre ellos los homicidios de periodistas en Honduras, la violencia del narcotráfico en México o las amenazas a la libertad de prensa en Ecuador.