En la Fundación Centro Experimental las Gaviotas no se desperdicia nada desde hace 37 años. Como en 1971, en la actualidad una comunidad aprovecha aire, agua, plantas y animales en una zona de 8 mil hectáreas del Vichada.
Son 200 personas que viven en una región donde se trabaja con la naturaleza para autosostenerse y hacer empresa. Extraen de los árboles dos resinas llamadas colofonia y trementina, que son para la elaboración de pintura; fabrican calentadores solares de agua, usados en edificios de centros residenciales, etanol vegetal de palma, sistemas de aire para extracción de agua y hasta casas bioclimáticas.
Todo nació cuando Paolo Lugari Castrillón, un italiano de madre payanesa, arribó en 1969 a una zona del Vichada, donde supuestamente no se podía sembrar, pero encontró un paisaje que lo enamoró.
Dos años después, por su terquedad y el empuje que heredó de su padre, Mariano Lugari, comenzó a construir "una comunidad organizada como una todarquía en la que optamos interactuar en armonía productiva con la naturaleza, con prosperidad y equidad, utilizando energías renovables desarrolladas por nosotros", dice Paolo Lugari.
En un viaje a Centroamérica conoció el pino tropical caribe y decidió sembrarlo en Colombia. Trajo unas semillas y funcionaron. Ahora las 8.000 hectáreas donde se han sembrado seis millones de pinos componen el bosque plantado más grande del país.
Sembraron también 50 hectáreas de palma africana para producir biodiésel, "todo intercalado con otras plantas, porque no se trata de tener un monocultivo. Hay pino caribe, caucho y café", agrega Lugari.
Las plantaciones no son lo único. Con ideas de campesinos, científicos, ecologistas, ingenieros y todo el que ha querido aportar en convivencia, han dado forma a proyectos como los molinos de viento para la extracción de agua pura, la misma que se vende en las tiendas Juan Valdez.
Construyeron casas bioclimáticas, en las que se puede controlar la temperatura con paneles de energía y calentadores solares de agua.
Esos mismos calentadores solares se han llevado a proyectos residenciales en Medellín, en la Nueva Villa de Aburrá, y a Bogotá, en Niza VIII y la más grande del mundo con ese sistema en Ciudad Tunal, para 1.100 apartamentos. "Si se hubiesen instalado calentadores de agua solares, con un millón se habría hecho en dos años lo que equivale a una planta de Chivor", indica Lugari, de 64 años.
La invención dio hasta para fabricar un dirigible de control remoto desde el que se vigilan los sembrados. Lejano está ese paisaje de 1971, de una zona baldía a la que nadie le apostaba.
"Gaviotas es una demostración de cómo el trópico es sustentable y próspero. Es la demostración de que en condiciones extremas, cuando hay imaginación, entusiasmo y una comprensión se puede ser sustentable en lo económico, social y ambiental. Es un proyecto moñona", afirma Lugari.
Pero advierte que "nada sacamos en ser prósperos si socialmente no lo somos o si estamos afectando el ambiente. El trípode tiene que ser económico, social y ambiental y si no, estamos haciendo desarrollos muy frágiles".
¿En América Latina nos falta apertura mental?
" En el mundo lo único permanente es el cambio, dijo Heráclito. Las sociedades cuando no cambian empiezan a tener conflictos y situaciones de tapia, de enfrentarse a los hechos. Pero cuando el cambio es cotidiano, es algo tan frecuente que ni siquiera se nota. Aquí no, porque en América Latina somos una sociedad demasiado cerrada al cambio, a lo científico, a lo tecnológico y lo social".
¿Y eso qué ha causado?
"Hace 200 años Latinoamérica era mucho más rica que Estados Unidos y después sucedió todo lo contrario, porque hubo resistencia al cambio y nos convertimos en más de 20 repúblicas en vez de seguir siendo una región integrada".
¿Qué se debe hacer?
"Dos cosas: una apertura mental, pero eso se tiene que reforzar con sustentabilidad tecnológica inevitablemente, porque si no tenemos unos espacios fortalecidos, en unos años no tendremos espacio para nada.
Segundo, tiene que haber integración de verdad, lo cual debería ser mucho más fácil en América Latina, donde tenemos condiciones geográficas parecidas, integración de habla".
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