Ustedes han venido publicando una serie de artículos sobre la calidad del aire en la ciudad, que es un tema que nos afecta a todos y en el que verdaderamente no vamos bien.
Quisiera llamar la atención sobre un informe publicado recientemente por el Banco Interamericano de Desarrollo, en el que aparece Medellín (http://www.cleanairinstitute.org/calidaddelaireamericalatina/cai-report-spanish.pdf).
Según ese reporte, Medellín excede en más del doble casi todos los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y lo más sorprendente, estamos en casi el doble de Bogotá en emisiones de SO2 o dióxido de azufre, que proviene de la combustión del ACPM y otros hidrocarburos. Este gas es el causante de la lluvia ácida y de múltiples problemas de salud.
Nos han venido vendiendo la idea de que el diésel que se distribuye en el país no contiene azufre, o que por lo menos cumplimos con los mejores estándares de calidad internacional. No tendríamos pues por qué tener estos niveles en este contaminante. ¿O será que el diésel de mejor calidad lo venden en Bogotá y para el resto del país nos venden el de la Refinería de Cartagena? ¿Para qué sirve la costosa revisión técnico-mecánica de vehículos? ¿Qué dicen las autoridades encargadas del tema?
Y por último, nos deberíamos estar comparando con San Pablo en Brasil, que hace unos años tenía una de las situaciones más críticas de calidad de aire y gracias a esfuerzos persistentes ha logrado mejorías importantes. Esta ciudad de más de 20 millones de habitantes tiene mejor calidad del aire que Bogotá o Medellín y que muchas otras ciudades de menor tamaño en la región. Esta experiencia es alentadora. Nos toca hacer bien esta tarea y seguramente El Colombiano, siendo más crítico y persistente en el tema, podría hacer una labor muy importante
Pico y Placa Medellín
viernes
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2 y 8