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HISTÓRICO
La comuna 13 aún no puede dormir tranquila
  • Henry AgudeloA pesar de las intervenciones en la comuna 13 tras la operación Orión, algunos habitantes manifiestan que todavía falta más apoyo de las instituciones oficiales para ayudarlos a superar los problemas de fondo, como la pobreza y la desintegración familiar.
    Henry Agudelo
    A pesar de las intervenciones en la comuna 13 tras la operación Orión, algunos habitantes manifiestan que todavía falta más apoyo de las instituciones oficiales para ayudarlos a superar los problemas de fondo, como la pobreza y la desintegración familiar.
Rodrigo Martínez Arango- Carlos Olimpo Restrepo S.

A doña Concepción* su método no le ha fallado hasta el momento. Cuando su hijo de 17 años logra entrar al barrio a visitarla y se puede quedar a dormir, le organiza un tendido debajo de su cama. De esta manera, cuando llegan otros jóvenes a preguntar por él o se meten a su casa, no lo encuentran.

"Ellos llegan en una forma muy agresiva a llevarse a los muchachos. Les enseñan a manejar las armas y se las entregan, también los ponen a vender vicio. Se llevan niños de 12 años en adelante", comenta la mujer, habitante de la comuna 13, al occidente de Medellín.

Por eso "algunas mamás decidimos mandar a los hijos a otros barrios, donde familiares o amigos. Otras, que trabajaban por días en casas de familia, se salieron para estar siempre con ellos, para cuidarlos, aunque aquí la pobreza es muy dura", sostiene Concepción.

Esta mujer y otros habitantes de barrios como Nuevas Independencias, El Salado, 20 de Julio, Las Independencias y sectores como Cuatro Esquinas y La Arenera, están preocupados por el accionar de grupos ilegales.

"Se están formando combos que se disputan el territorio, el cual están marcando con niños de 13, 14 y 16 años", asegura Norberto*, otro habitante de la comuna 13.

"A veces se forman balaceras, pero la Policía aparece cuando ya todo pasa. Anoche (jueves), como a las nueve, se agarraron por aquí. No pasó nada, pero eso es muy preocupante, porque a veces también se escuchan tiros en el día", dice Liliana.

Ella fue testigo, hace pocos días, de como dos hombres llegaron a una tienda del barrio y delante de los clientes agarraron por el cuello al propietario. "Le voy a decir una cosa, al que se cuadre en esta esquina lo matamos", fueron las palabras de uno de ellos, antes de volver a salir.

Y el peligro para los tenderos no es sólo que algunos jóvenes se ubiquen en sus negocios. Algunos de ellos son extorsionados por estos grupos armados. "Se están presentando extorsiones a buseros y negociantes, sobre todo en El Salado, sectores La Arenera y Cuatro Esquinas", asegura Ferney*.

Agrega que "estamos muy asustados con lo que está pasando con el Fiscalía y la Policía, porque les dimos toda la confianza y ahora resultan implicados con esas bandas. A la gente le está dando miedo hablar".

La aseveración de Ferney está relacionada con las denuncias de algunos habitantes de la comuna 13 sobre un sargento de la Policía de apellido Bermúdez, a quien apodan "El diablo".

"Él coge a los muchachos y los trata muy mal, los golpea, los amenaza. Por esos combos, los muchachos no pueden pasar de un sector a otro, y 'el diablo' se ha llevado a algunos de un barrio a otro para que los aporreen allá", relata Marta.

Historias como estas ha escuchado recientemente la Personería de Medellín, cuya área de Derechos Humanos empieza a indagar sobre estos problemas, en una de las comunas de Medellín que se presenta como ejemplo de recuperación.Los que están detrás
Para las autoridades es claro que hay problemas en la comuna 13, pero difieren con las apreciaciones de algunos habitantes.

"Muchos de esos combos los están manejando desmovilizados que están tratando de tomar control de ventas de vicio y para sus fechorías están llevando gente de otros lugares, que hacen sus fechorías y vuelven a salir de la comuna", sostiene Norberto, al tomar la vocería de algunos vecinos.

Pero el Secretario de Gobierno de Medellín, Jesús María Ramírez, dice que "hemos tenido incidentes derivados de enfrentamientos de combos delincuenciales. Tenemos noticia por la Policía de que tienen una rivalidad permanente y se enfrentan constantemente. Combos que no se han podio judicializar, a pesar de que están individualizados por la Policía, porque no se han podido recoger las suficientes evidencias y pruebas para llevarlos a la Fiscalía".

Jorge Ceballos, jefe de la Unidad de Derechos Humanos de la Personería, dice que se han recibido quejas de que "algunos desmovilizados que utilizan menores. No hablo de reclutamiento, porque es más forzado".

Pero, asegura, "noto que no hay un mando unificado en toda la comuna. Hay en El Salado, Las Independencias y 20 de Julio, cada uno como tratando de hacer control territorial".

El general Dagoberto García, comandante de la Policía Metropolitana, sostiene que "no se descarta que entre ellos existían desmovilizados que le están jugando sucio al proceso. Para eso estamos nosotros, para identificarlos, judicializarlos y llevarlos a la justicia. En el combo de Los Cuquitas sí hemos notado que hay desmovilizados, los últimos homicidios han sido sindicados a ellos"

"En la actualidad hemos identificado ocho combos que estamos interviniendo con la Alcaldía mediante el Plan de Reconciliación Jóvenes en Alto Riesgo. Este año hemos capturado a 25 miembros. En el último mes dos líderes han caído. Estamos trabajando en su identificación, quiénes son para poder adelantar labores de capturas por homicidio, venta de sustancias", agrega el oficial.

"Tenemos un problema heredado de antes de la Operación Orión. Muchas madres quedaron viudas y debieron salir a trabajar, sus hijos quedaron en la calle", explica María*, quien no comparte las quejas sobre la Fuerza Pública.

"Ellas se aguantan las fechorías que hacen y cuando los otros combos les tiran, entonces salen a decir que la comuna 13 está muy insegura", sostiene la mujer.

"Creo que tenemos un problema desde la familia que tenemos que entrar a corregir, en forma urgente, para que la violencia no regrese a la comuna", dice, en medio de un grupo de personas que fueron a manifestar su respaldo a la Policía.