Las Farc acusaron este jueves al Gobierno colombiano de intentar imponer un marco jurídico y un referendo que ratifique un eventual acuerdo de paz, e instaron a respetar el carácter bilateral de las negociaciones que celebran en Cuba.
En un comunicado, el grupo guerrillero sostuvo que el Estado no puede ser "juez y parte" en un conflicto que ha dejado unos 200.000 muertos y millones de desplazados y ha entorpecido el desarrollo a la cuarta economía de la región.
"Desde su gestación, el llamado Marco Jurídico para la Paz no ha tenido en cuenta criterios de la insurgencia ni de sector político o social alguno vinculado o interesado en el tratamiento del asunto. Sencillamente ha sido una imposición", dijo Rodrigo Granda, miembro del equipo negociador de las FARC en los diálogos de La Habana.
En agosto pasado, la Corte Constitucional de Colombia declaró legal el Marco Jurídico para la Paz que fija las bases para castigar los crímenes de guerra y compensar a las víctimas, pero que recibió fuertes críticas de grupos de derechos humanos que sostienen que abre paso a la impunidad y a una futura intervención de la Corte Penal Internacional.
"La pretensión de desenvolver una conceptualización de justicia transicional inoportuna, que implica un esquema de desmovilización y sometimiento de la contraparte insurgente, sin considerar en absoluto la necesidad de la desmilitarización de la sociedad y del Estado, es un absurdo que además tiene el inadmisible desacierto de pretender colocar en condición de victimario unilateral al movimiento guerrillero", agregó.
Diez meses después del inicio del diálogo entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la mayor guerrilla de Colombia, las partes parecen aún estancadas en el segundo de los cinco puntos de la agenda para la paz, referido a participación política.
La guerrilla ha insistido en que no aceptará la posibilidad de que los jefes rebeldes terminen en una cárcel con la firma de un acuerdo de paz.
Hasta el momento, la negociación de La Habana sólo ha conseguido un acuerdo parcial en el tema agrario, el primer punto de una agenda de seis que incluye además de participación política la lucha contra el narcotráfico, el fin del conflicto, la compensación a las víctimas y la refrendación de un eventual acuerdo final.
En su comunicado, las Farc reiteraron también su negativa a aceptar un referendo propuesto por Santos para el 2014 que sirva para ratificar un eventual acuerdo de paz. El grupo rebelde, por su parte, ha insistido en que sólo una Asamblea Constituyente sería el mecanismo refrendatorio adecuado.
"Como si la intención del establecimiento fuera perseverar en llenar de obstáculos el escabroso camino del entendimiento, por otro lado sigue impulsando en el Parlamento la iniciativa unilateral del Referendo fuera de lugar", dijo las Farc.
"Las FARC-EP consideran que es urgente retomar el respeto a la bilateralidad que entregue confianza para seguir adelante", concluyó el comunicado del grupo guerrillero.