La legalización de la captura de los tres militares se produce dos días después de que el CTI de la Fiscalía detuviera a Carlos Alberto Betancourt, Luis Humberto Moreno y Wilson Leonardo Torres por sus presuntos nexos con el hacker Andrés Sepúlveda y su participación en la central paralela de inteligencia denominada Andrómeda.
De acuerdo con la Fiscalía los uniformados hicieron parte parte de una red irregular que adelantaba actividades de interceptación ilegal y venta de información confidencial.