El más reciente reporte del Sistema Interconectado Nacional (SIN) muestra que hay 7 embalses que tienen un porcentaje superior al ciento por ciento de su volumen útil y amenazan con desbordarse.
La situación más crítica se presenta en el embalse de Prado en Tolima, el cual presenta un 127% de volumen útil (límite máximo para generar energía), seguido de las estructuras de Playas (122,2%), Troneras (108,3%), Peñol (102,6%), Punchina (102,4%), Miel I (101,6%) y Río Grande II (101%). "Al decir un embalse que está superando el 100% es porque está por encima de su capacidad útil. Esto no quiere decir que estén desbordados, pero si es una alerta porque se están alcanzando a su capacidad real", afirmó María Zulema Vélez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen).
Otras represas que están cerca de superar su volumen útil son San Lorenzo (99,5%), Esmeralda (98%), Alto Anchicaya (94,2%), Miraflores (96,1%), Calima (91,2%) y Betania (81,8%), entre otros.
A esto se le suma el desborde que se produjo la semana pasada del embalse El Guájaro que afectó a los habitantes del norte de Bolívar y Atlántico.
"Algunos embalses ya se han llenado y han tenido que realizar unos vertimientos en diferentes zonas del país, especialmente en los embalses de Antioquia, en lo que llamamos el agregado de Bogotá, que son los embalses aledaños a la capital y en menor medida y en menor cantidad hemos tenido básicamente en el Alto Anchicaya en el Valle del Cauca y en Betania en el Huila que han sido muy controlados", aseguró el gerente de la filial de ISA, Expertos en Mercado (XM), Pablo Hernán Corredor.
Alertas tempranas
Los expertos sostienen que no hay ninguna posibilidad por parte de las empresas operadoras para detener que los embalses lleguen a su capacidad máxima, pero si pueden ofrecer sistemas de alertas tempranas para las comunidades. "Lo que hay que hacer es estar muy atentos con los sistemas monitoreo y alarmas para que no vayan a ver vertimientos intempestivos y corra peligro la vida de los habitantes aledaños a las cuencas de los ríos", indicó el ex ministro de Minas y Energía, Luis Ernesto Mejía.
Las generadoras de energía eléctrica han aprovechado la situación para aumentar su producción, puesto que mientras que el año pasado se generó con energía eléctrica el 67,5% del total consumido en el país, actualmente se genera entre el 80% y el 85%.
Esta mayor producción permitió atender la mayor demanda de energía que se produjo el mes pasado, la cual aumentó 0,17%.
Según el reporte de XM, en noviembre de este año en todo el territorio nacional se demandó 4.616 gigavatios hora, frente a los 4.608 gigavatios hora que consumió en igual mes de 2009.
Sin embargo, el resultado de noviembre es 4,4% menor a la cifra registrada el mes anterior, cuando el consumo de energía alcanzó los 4.819 gigavatios hora.
Lo más preocupante para los habitantes de las cuencas afectadas por loe embales, es que según los pronósticos del Ideam, las lluvias se mantendrán hasta el primer trimestre de 2011.
Aumentan exportaciones de energía
Al tener abundancia de agua a lo largo del territorio nacional, el precio de la oferta de energía eléctrica ha bajado y como la exportación a Ecuador no es mediante contratos, como sí lo es para el consumidor sino a nivel diario, el vecino país está aprovechando el exceso de energía hidráulica que hay en Colombia.
"Nos están comprando el 90% de la capacidad de la interconexión lo cual favorece a Colombia porque disminuye la cantidad de agua que le toca verter a los ríos y la convierte en energía para exportación y eso tiene una utilidad al tener exportaciones y divisas que de otra forma no se utilizaría y se vertería para los ríos", afirmó Pablo Hernán Corredor, gerente de Expertos en Mercados (XM), empresa filial de ISA. A pesar del aumento del nivel de los embalses los precios de las tarifas no se reducirán, debido a que los precios no subieron cuando el fenómeno de `El Niño` amenazó con generar racionamientos en 2009.