HISTÓRICO
Los herederos también salen a la carretera
  • Los herederos también salen a la carretera | Robinson Sáenz, Invitado Especial-cali | Henry Cebollín Cárdenas es hijo de Cebollita, corredor boyacense que brilló en competencias europeas, especialmente en el Dauphiné Liberé. Henry Jr. es el heredero de un ciclista famoso. Los delfines del pedal están en el Clásico.
    Los herederos también salen a la carretera | Robinson Sáenz, Invitado Especial-cali | Henry Cebollín Cárdenas es hijo de Cebollita, corredor boyacense que brilló en competencias europeas, especialmente en el Dauphiné Liberé. Henry Jr. es el heredero de un ciclista famoso. Los delfines del pedal están en el Clásico.
Santiago Hernández Henao | Publicado el 07 de octubre de 2010

Cuando decía el nombre, todos le preguntaban si era hijo del ciclista famoso. Él decía que sí y pasaba a otro tema. "Me preguntaban y no sabía qué decir". Hoy, Henry Cárdenas tiene hasta el apodo de su papá en las carreteras, el Cebollín.

Henry Alexánder es uno de los ciclistas de la nueva generación, hijo de los escarabajos que llevaron el nombre de Colombia en la cabeza, y que se quedó en la mente gracias a los uniformes del Café de Colombia.

Pero la historia del Cebollín no es la típica del chico que crece entre los trofeos del padre y que termina, inevitablemente, siguiendo sus pasos. Henry Alexánder, poco o nada supo de su padre en 17 años, sólo que era un famoso ciclista.

"Viví todo ese tiempo con mi madre y con mi papá no tenía contacto, lo conocí a los 17 años. Dos años después, y por todo lo que me contaron, decidí entrar al ciclismo. Hoy tengo 21, no hice curso de juvenil ni nada, empecé viejo", dice entre risas el Cebollín, nacido en Boyacá, mientras que su padre estaba en Bogotá con sus negocios. Hoy están juntos, a tal punto que en la contrarreloj el Cebollita fue el acompañante de Henry.

El Cebollín está en Multirepuestos Bosa, uno de los 20 equipos que arrancaron en Bucaramanga. Hoy, en Cali, es de los pocos herederos que sobrevive en carrera.

Sabe de la presión de ser el hijo del Cebollita, ese que ganó una etapa en el Dauphiné Liberé en 1987 y que subía como loco. Pero el Cebollín tiene en su mente más cosas. "Esto es lento, es una carrera universitaria, hay que pasar muchas etapas antes de ser grande. Ojalá lo pueda alcanzar, como mi papá".

Rafa y Héctor
En la misma condición de Cárdenas están Rafael Acevedo, hijo del legendario escalador que brilló en Europa y que sabía llevar como nadie en las cimas a los capos de sus equipos.

El pequeño Rafael trata de seguir los pasos de su padre, hoy entrenador de ciclismo.

"Comencé a los cuatro años. Yo estaba pequeño cuando mi papá se retiró, entonces no recuerdo mucho de sus hazañas, pero la gente me dice que fue bueno en Europa", dice Rafael, de 23 años y quien compitió por el equipo de Inder Huila.

Rafael empezó a montar a los 10 años, aunque no quería. "Me llevaron obligado a una carrera en Sogamoso, donde vivo. Pero desde que me monté en la bicicleta le agarré el gusto", cuenta Rafael, que por una baja de azúcar en plena competencia sufrió una caída que lo obligó a abandonar el Clásico cuando apenas estaban en Santander.

Otro que intenta repetir los pasos de su padre, y comenzó con el nombre, es Héctor Julio Patarroyo, retoño del ex campeón de la Vuelta a El Salvador, segundo en la Vuelta a Colombia de 1990, y quien hizo parte del equipo Manzana Postobón que recorrió medio mundo en bicicleta.

"He contado con su apoyo, que es excelente. No siento presión ni pereza de que me relacionen con mi papá, me motiva más para hacer cosas mejores", dice Héctor, que tiene recuerdos de su papá llegando tarde de entrenar. "Eso fue lo más grande".

Los tres, Henry, Rafa y Héctor, apenas comienzan una cuesta que sus padres coronaron con honores.